ADVERTENCIA

Nada de lo que leas, sin importar dónde está escrito,

nada de lo que escuches, sin importar quien lo dijo,

nada debes aceptar sin previo discernimiento y tú mismo debes decidir su veracidad.

Consúltale a tu corazón que él nunca se equivoca.

Discernimiento: Criterio o capacidad de distinguir los elementos que están implicados en una cuestión, como se relacionan entre sí como se afectan los unos con los otros y como cada uno de ellos incide en el conjunto.

lunes, 26 de noviembre de 2012

24 de Noviembre del 2012 TERESA DE LISIEUX Autres Dimensions


Programa para pasar el texto a voz y oír el mensaje.
Original en francés
www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot

http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com
Traducción: Hedyn Núñez

TERESA  DE LISIEUX
24 de Noviembre de 2012.
Yo soy Teresa de Lisieux, Hermanas y Hermanos en humanidad, permítanme instalar mi Presencia en ustedes, junto a ustedes.
... Compartamos el Don de la Gracia ...
Lo que vengo a decir complementa lo que yo llamo el Caminito, o Camino de la Infancia. No voy a hablarles, nuevamente de Humildad, pero si de lo que pueden encontrar, y ganar, en este Camino de la Infancia. Porque, lo que les han dicho, por su parte los Ancianos, que intervinieron antes que yo ( UN AMIGO Y HERMANO K. 24 del Noviembre 2012), puede también expresarse a mi manera. El Camino de la Infancia (de la Humildad, y de la Simplicidad), puede aparecer a ustedes, como una opción indispensable frente precisamente, a lo que ellos han llamado "los movimientos alrededor del centro del Centro" ante la incapacidad de la mente, los pensamientos, de responder, de manera adecuada. Tal vez hacerse la pregunta de desaparecer, de ir a la Profundidad más íntima, donde no hay movimiento, donde no hay deseos, donde hay, para la personalidad lo que yo llamaré una sumisión. Hay, para toda la Eternidad, una exaltación, una Paz sin igual. La Luz no hace más que llamarlos. No hace sólo,  llamar a vuestra puerta o en una de las Puertas: ella los inviste, ella despierta y se revela a ustedes.
Para recordar mi última intervención (del 21 de Octubre de 2012), dije que mis experiencias (que hoy llaman místicas), fueron muy limitadas y sin embargo, nunca alteraron lo que llamaba, y que siempre llamaré (aunque hoy en día, el significado puede ser diferente): la fe más absoluta. No la fe del que va a creer, sino la del que hace "como si", para que ese "como si" se convierte en la Verdad. Como si hubiera realmente un Cielo a lo lejos, y que ese Cielo y esta Luz nos estuvieran prometidos. La gran diferencia en comparación con lo que pude vivir en mi época, es que debía esperar a partir de la Tierra, para tener ese Cielo. Y sin embargo, yo tenía la impresión de vivir el Cielo en la Tierra, ya que en mi pequeñez, encontré, la mayor de las fuerzas que no eran mías, sino la fuerza de mi modelo, de mi ideal:  el Cristo. Por supuesto, no, el Cristo histórico tal como ha sido presentado, sino tal como yo lo vivía, realmente, en mi corazón, como una fuente beneficiosa de Amor, como una Paz, que nada de este mundo podía satisfacer. Experimentando la Humildad, experimentando lo que recorrí como Camino, pude  encontrar una Paz, una tal Paz que desde muy joven, no pudo presentarse jamás, la más mínima variación en mi objetivo. Desde luego, los Ancianos les dicen hoy, que no hay un objetivo, que ese objetivo ya está ahí, que eso es sólo una cuestión de punto de vista. Yo añadiría, en cuanto a mí, que es justo una cuestión de Humildad. Es decir, ser Humilde y reconocer que no tienen ningún medio de modificar otra cosa que no sea la vida que viven (que, les recuerdo; es efímera y no hace más que pasar).
El Camino de la Infancia los invita a dejar la vida desarrollarse. Todo lo que se ofreció, sea cual fuere el contenido, la textura, permanecí fija en el Cielo, ese Cielo que yo vivía en mí, aunque tuve que esperar la confirmación. Ustedes tienen hora la oportunidad de tener esta confirmación presente, incluso en este mundo. Ustedes ven, todos los días, la acción de la Luz, aunque no siempre entiendan el propósito, y no siempre comprendan el alcance. Si aceptan este principio, relajan todas las tensiones que puedan existir en esta vida efímera, cualquiera que sea vuestra edad, cualquiera que sea vuestra salud y diría que incluso hoy en día, sin importar de que han experimentado, o no, de las Vibraciones de la conciencia, y de vuestros diferentes estados. Convenir en no ser parte involucrada, sino hacer lo que hay que hacer, los aleja de lo efímero. Esto no es suficiente, para establecerse más allá de todo estado, pero eso contribuye porque, en los momentos en que tienen la impresión de controlar y dirigir vuestra vida, la dirigirán siempre hacia un objetivo (incluso si es la Luz) que los hace recorrer un camino, más o menos fácil, más o menos arduo. Mientras que si ustedes dejan, vuestra vida desarrollarse, si hacen lo que se les pide, si hacen exactamente lo que la vida propone, haciéndose más y más pequeños, más insignificantes, entonces, esta fe absoluta hace aparecer (ante vuestros ojos, vuestra alma), la Belleza del Amor. Esta belleza que no pueden comprender, de la que no pueden apropiarse es, exactamente, lo que nosotros Somos. Y para ver esto, hay que aceptar en efecto, ya no ver otra cosa, no como una negación u ocultación, ni de ponerse por encima, ni por debajo, pero si, en un lugar diferente. Un lugar diferente de lo que llamamos la vida sobre la Tierra, con sus objetivos, con sus penas y alegrías. Esto no impide ni los dolores ni los placeres. Esto cambia simplemente, las necesidades y también la expresión de los deseos de necesidades, de lo que siempre está ahí.
Hay en cada uno de nosotros un poder del Amor, infinito. Este poder del Amor, por la fuerza de la costumbre, por el peso del sufrimiento, poco a poco, a unos y a otros, nos hace alejarnos de la Infancia. A partir de que hay esta, palabra "infancia", hay inocencia. Hay también tal vez, en  relación al mundo, una fragilidad que muy pronto,  somos todos educados para adaptados a él. Y ninguna adaptación a este mundo permite estar adaptado al Infinito. Reconocer esto, es ya un gran paso hacia la Infancia y hacia la sabiduría, porque no puede haber sabiduría sin Infancia. La sabiduría no es el resultado de una serie de experiencias. La sabiduría no es tampoco, el resultado del conocimiento que se ha adquirido. La sabiduría no está relacionada con la edad.  Y cuanto más están en la Infancia, más sabios son. Pero perciben claramente en ustedes, que lo más importante no es lo efímero, no es lo que pasa, sino lo que precisamente, siempre está allí. ¿Pero, qué es, lo que ha estado siempre allí, si no es el Amor, que es el fundamento mismo de todos los mundos? Incluso, si ha habido alteraciones, y hubo ocultaciones, esto no es nada comparado a la Paz. Porque la Paz Suprema (de la que hablan nuestros Hermanos orientales), es lo que yo experimenté. Lo que viví sin importar el dolor de mi cuerpo. Aunque yo no tenía las palabras ( siendo tan joven y por mi experiencia), yo sabía que experimentar la Luz era mucho más importante que el logro de cualquier propósito humano. Ya desde ahí, me ubiqué en la Eternidad. Desde muy temprana edad, ese fue mi universo. Si bien participé en el  juego de la vida (que había elegido inicialmente), percibía más y más claramente, a medida que mi enfermedad y mi languidez se propagaban, una especie de alejamiento, pero que nunca fue un rechazo, sino de mi parte una elección deliberada, de la Eternidad.
Así que ahora, cuando la Luz es más invasora para la personalidad,  deben hacerse la verdadera pregunta. Y la verdadera pregunta es siempre: ¿qué es lo que he elegido? Lo efímero o la eternidad? Todos sabemos, que en la Tierra todo es efímero: así sean nuestros padres que desaparecen un día, o seamos nosotros mismos que desaparecemos, ya se trate de un amor de la infancia o un amor de adulto. Todos sabemos a ciencia cierta, que todo lo que ocurre en este mundo, solo tiene un tiempo. Pero deben ser apasionados en el sentido más noble del término, por la verdadera Vida, por lo que es Eterno, por lo que los colma de Amor y que no colma necesariamente, a la personalidad y la vida que viven. Esto es de alguna manera una elección. Sin embargo, esta elección no es una opción de la Vibración y de la conciencia. Son ustedes quienes deciden de ubicarse allí, o allá. Y las consecuencias, por supuesto, no son las mismas.
El Camino de la Infancia los hará descubrir muy pronto, ese centro del Centro y de la Paz que de ahí surge. Mientras que cualquier resistencia (lo que llevan por una lucha, algo que no parece fácil), es que en algún lugar, algo los alejas del centro del Centro. Porque, más el tiempo pase (que los llevará a estos famosos encuentros, estos plazos astronómicos, humanos o Terrestres), más se acerquen a eso, más tendrán la capacidad y la oportunidad real, de descubrir este camino de la Infancia. Y es el Vía más directa hacia la Eternidad. Tener un Corazón de niño, es un Corazón ubicado completamente en el presente. A pesar de que no existe esta proyección, como lo que mi Hermana Hildegarde, había llamado a eso "tensión hacia el Abandono" (ver: Hildegarde de Bingen 25 de Octubre 2010). Yo diría que la tensión hacia el Abandono del Sí, y la tensión del Abandono a la Luz, es la mejor prueba, que puedan concederse en vuestro  descubrimiento de esta Eternidad. Se trata de un atajo y un acceso inmediato.  El es tan corto que vivir, realmente la Humildad y la Infancia, es descubrir la Eternidad. Y vivirlo, establecerse y permanecer firmemente anclado (contra vientos y mareas, sin importar las mirada de Hermanos y Hermanas que no viven esto). Irradiar el Amor es ser Amor. Si ustedes no irradian el Amor: proyectan el Amor que piensan. Ser Amor no necesita de ninguna proyección, sólo se necesita irradiarlo. Y ésta radiación se hace sola. Él no los necesita. Y no necesita de vuestra abdicación.
Volver a ser un Niño, es eso. Es recuperar la espontaneidad.  Es estar cada vez más en el presente, en lo que el Arcángel Anael ha llamado "Aqui y Ahora", el famoso "tiempo presente" (ver: Anael 1 de Abril 2011). Pero recuerden que, incluso en este tiempo presente, e incluso cuando viven la Paz, cuando viven la Alegría, y descubren la acción de la Luz en ustedes y en vuestra vida, esto no es suficiente. Porque a partir de ahí, la personalidad buscará (es su papel), de acaparar esta Luz para ir en la dirección en que ella quiere. Entonces (esto fue facilitado por mi corta edad, pero hoy en día es aún más fácil por vuestras condiciones de vida en la Tierra), necesitan redescubrir esta espontaneidad y esta Infancia: Infancia que no pide, ni cuestiona el mañana, ni el ayer, y que es libre de vivir cada momento presente. Porque, cada momento presente que se vive, no puede estar condicionado ni por vuestra historia, ni por vuestro devenir, excepto por esta tensión hacia la Luz. Pero tenderse hacia la Luz, es también dejarse invertir. Además, es dejarla dueña. Es de esta forma, que pasan a ser lo que Son realmente. No tanto como lo que creen dominar. Además, las circunstancias de la Tierra no tardará en mostrarles que la naturaleza y los elementos son más poderosos. Y que la transitoriedad del hombre no es nada comparado con el poder de los elementos, ya sea la del Sol, ya sea el viento, la Tierra o el agua. Todo esto hará que ustedes se enfrentan a diferentes niveles, en diferentes lugares: ya sea un lugar que efímero, que pasa, o un lugar donde todo es inmutable, donde todo es Eterno, donde todo movimiento, no es un movimiento.
De vuestra capacidad, de manifestar hoy, esta Tranquilidad, para disfrutar lo que la vida les ofrece (ya sea en la naturaleza, en vuestra relaciones o dificultades), es siempre un regalo. Porque ese regalo aunque pueda parecer, en un primer momento, envenenado, si se mantienen firmes en vuestra Infancia, y firmes en vuestra espontaneidad, dejando a la Luz ser, entonces ninguna preocupación podrá tener la menor acción o implicar alguna reacción. Yo diría que estos tiempos particulares, son tiempos particulares que invitan a ir más en Profundidad, todavía más profundo,  hacia la Inocencia y la Simplicidad. Desde luego, vuestra personalidad le dirá siempre que hay algo a hacer, que hay tal limitación, y que se opone a la Luz. ¿Es que ustedes están obligados a adherir a esto o aquello? ¿Están ustedes obligados a creer en esto o aquello? No. Desarrollen esta fe particular, esta fe que está más allá de cualquier creencia en un paraíso, de toda creencia en lo que sea, sino simplemente la creencia en la Infancia y en vuestro estado de espontaneidad en el instante presente.
Si emprenden este camino de la Infancia, no olviden lo que dije antes de partir: que yo pasaría mi Cielo haciendo el bien en la Tierra. Y hacer el bien, no es aportarles lo que necesitan, en esta Tierra, es rencontrarlos y Fusionarme con ustedes, con el fin de permitirles acercarse a esta Infancia y de ser ustedes mismos. Porque si me aproximo a ustedes (porque me han llamado), entonces nos Fusionamos. Entonces verán que no hay distancia entre ustedes y yo y que pueden encarnar completamente esta Infancia y esta Profundidad. Prueben, intenten esto. Hagan la experiencia. Porque (lo repito una vez más), en las circunstancias de la Tierra que se desarrollan, y en ustedes, no hay Camino más simple, más evidente, que el camino de la Infancia.
Por supuesto, las circunstancias de la vida pueden pedir (a través de la acción de los elementos), ciertos ajustes, dependiendo de donde ustedes vivan sobre esta Tierra. La acción de los Jinetes es preferente en algunos lugares y menos evidente en otros. En otros lugares de la Tierra, como en ustedes, son otros los elementos que se ponen en acción. Pero no pueden medirse con los elementos. Les recuerdo que ustedes están   constituidos (como nosotros, todos, cuando estamos en la Tierra), de los mismos elementos. Este cuerpo de carne pertenece a la Tierra y el retornará a la Tierra. Como los pensamientos, las ideas, las creencias, emociones, nada de todo eso existirá, excepto, quizás, para la Tierra, como memoria. Pero las circunstancias de la Tierra apuntan, justamente, a poner fin al peso de todas las memorias. La Libertad es, justamente, de no depender ya de la memoria, ya no depender de una historia con sus alegrías y sus tristezas. Es justamente, ser Liberado de esta alternancia entre la alegría y las penas, esta alternancia que hace que todo lo que ocurre en nuestras vidas, ya sea la vida de un asesino (como yo pude orar por ellos ), o de un santo (tan amados de mi corazón, como fueron para mí). Ustedes perciben, finalmente, que hay en estos dos seres aparentemente opuestos (el santo y el asesino), fundamentalmente y en Profundidad, la misma Luz: simplemente, uno ha aceptado la Luz y el otro se ha apartado temporalmente. Pero fundamentalmente y en Profundidad, no hay ninguna diferencia. La diferencia, se ve sólo por la personalidad.
Es para eso el Cristo nos dijo, que nos amemos los uno, a los otros, como él nos ha amado. Y no como nosotros queremos amar: que es profundamente diferente. Debido a que a menudo nosotros, concebimos el acto de Amor en la Tierra, como una atención, una intención y de manifestar este Amor de una manera u otra. Ya sea el amor de adulto, sea un amor fraternal, el amor de un padre o de un hijo, es exactamente lo mismo: hay una necesidad de expresar ese amor a través de atenciones, a través de las miradas, a través de lo que ejercemos como rol, en relación a esta persona amada. Pero vivir el Amor no es amar a una persona. Vivir el Amor, es amar a toda persona de la misma manera, con la misma igualdad. Es ver al Cristo tanto en el asesino, que en el santo. Es ver más allá de las apariencias y ver más allá de todo lo que es efímero. Es, registrarse a sí mismo en su propia Eternidad. Y no pueden juzgar a nadie sin juzgarte a sí mismo, porque el Cristo había dicho: "Con la medida con la que juzgan, se juzgan ustedes mismos". No hay nadie que los juzgue, que no sean ustedes mismos. Pero la sentencia no procede de la personalidad: la sentencia viene del alma. Y ustedes saben que por encima del alma, hay algo más: está el Espíritu, y está el Cristo, allí está el infinito Amor, el Absoluto. Y que para este Infinito Amor, la experiencia de la encarnación no tiene sentido ni dirección. Desde luego (y las enseñanzas modernas se lo han dicho de muchas maneras), el pensamiento es creativo: puede crear, condiciones agradables como desagradables, dependiendo de vuestro proceso de pensamiento. Y la Luz alterada de este mundo seguirá siempre vuestra mente y creará, más o menos rápidamente, las circunstancias de lo que han creído y adherido. Pero recuerden, que ninguna de estas circunstancias que han creado (o a la cual se han suscrito), en última instancia, no puede representar el Cielo y la Eternidad.
En eso también, ustedes deciden. ¿Qué es lo que quieren? ¿Quieren el Cielo o quieren la Tierra? Porque la Tierra, ella, decidió unirse al Cielo. ¿Entonces que deciden, ustedes? Pero, para decidir, yo diría que la mejor manera es no hacer una elección, ni incluso decidir desde ahora: sino dejar a la Eternidad actuar en ustedes. Porque si dejan a la Eternidad trabajar (sea cual sea la recompensa o el precio a pagar), nunca más verán las cosas de la misma manera. Y lo que les parecía antes, como recompensa o inconveniente, ya no tendrá el mismo valor, ya que no serán tributarios de algo que pertenece a la Tierra.
Como se los dijo: el Cristo: "Ustedes están en esta Tierra, pero no son de esta Tierra". Lo que es de esta Tierra, es lo efímero, vuestro cuerpo, las estructura que llaman el aura del cuerpo sutil, los capullos de Luz y las envolturas. Pero no son nada de esas envolturas. Tampoco son el cuerpo  que perecerá un día. Tampoco lo que son vuestros pensamientos. Así que yo no les pido creerlo, sino simplemente vivirlo. Y cada día que ustedes se acercaran a este 1 de Diciembre (y último mes de ese año en particular), todos los días, constatarán que si van hacia la evidencia, la Simplicidad y la Infancia, más serán colmados. Pero no colmados como una satisfacción de alguien que tiene un deseo y debe reproducirlo, sino más bien, como prueba simplemente, de lo que Son. Y eso es lo que puede colmarlos, de manera Eterna. Nada de este mundo puede colmarlos, incluso algo perfectamente logrado. Sólo la cantidad de Amor que hay en vuestro corazón, sólo el Amor que Son (no como un deseo, no como un ideal, sino en realidad, lo que emana de vosotros), los pone de golpe en el la Infancia o en la dificultad.
18--Piensen bien en mis palabras,  porque es realmente, a través de esto que ustedes pueden estar en Paz consigo mismo, o en cólera contra sí mismo o contra el mundo. Mientras no hayan alcanzado la inefable Gracia del Absoluto, del Cristo, solo pueden vivir compensaciones, fluctuaciones de alegrías, fluctuaciones de penas. Todo esto es temporal y pasará, pero ustedes no Pasarán jamás. Por lo tanto, para descubrir, realmente eso (para no hacer una adhesión o una creencia), serán invitados a esta Profundidad y Simplicidad. Están invitados a despojarse, de algún modo, cada vez más de todo lo que es superfluo. Todo lo que le parecía vital en algún momento, se darán cuenta (si están atentos), que desaparece. Por supuesto, los cambios fisiológicos los conducen a su manera: ya sea través del sueño, la alimentación, y la conciencia que manifiesten en vuestras relaciones humanas y en vuestras relaciones con nosotros. Cuanto más simple, y más espontáneos sean, más estarán en la Infancia y todo será más fácil. Más ustedes deseen tener las riendas, y más quieran ser dueños sí mismos y de vuestra vida, más se alejan, y todo es más difícil. Esto va a aparecer a ustedes de manera flagrante.
Lo que en mi tiempo necesitaba, yo diría, una fortaleza especial, para una misión particular que yo cumplí en esa época (y mi misión fue muy corta), era simplemente dejar la marca de mi Vibración y de mi Presencia para permitir, con el impulso de esta Profundidad, de poner al día el Camino de la Infancia, el camino de la Inocencia. Y es ahora, en estos tiempos especiales, que este camino de la Infancia, debe parecerles  y aparecerles como evidencia. Recuerda bien: El Niño-a está completamente inmerso en lo que hace, en lo que él es, en ese momento. Los deseos los alejan del momento presente. La proyecciones de cualquier tipo (sobre una fecha, un evento), los aleja también, del instante presente. Y la solución está sólo en el momento.
Entonces, devenir Simple volver a ser un Niño, volver a ser Humilde, es sin duda tal vez lo más difícil de aceptar para la personalidad. Pero también es la cosa más fácil de hacer hoy. Debido a que no pide nada de ustedes. No requiere ningún esfuerzo. No requiere ninguna costumbre. No requiere de meditación. Sea cual sea vuestra actividad (ya sea que estén recogiendo una flor o en el proceso de amar a alguien cercano), todo esto debe hacerse, simplemente con la mayor espontaneidad. Debido a que el Niño, también, es espontaneidad. Así que ustedes no puede meditar en un devenir, sobre vuestro devenir, saber ahora si Vibran o no Vibran, saber si sienten la energía, saber si viven el Etreté. Porque lo que importa es la Paz o la ausencia de Paz. Y cada día que se acerquen a diferentes encuentros con la Luz, los hará ver eso, de manera cada vez más clara. Si ustedes son simples, y si aceptan todo lo que se presenta (sea, un acto, al parecer, de sumisión de la personalidad), es un acto de gran fuerza. Esto es precisamente lo que da la fuerza de alma, de un alma que se vuelve hacia el Espíritu y no hacia la materia. No para considerar la materia de este mundo como sucia o corrompida, sino más bien, para saber que toda materia de este mundo es efímera y que jamás lo efímero podrá colmarlos para la Eternidad: solo la Eternidad puede.
Por lo tanto, los invito a mirar bien lo que ocurre en todos los actos de vuestra vida, en todo lo que se produce en vuestra vida. Reconsiderando eso, y preguntándose cómo lo haría un niño, cómo actuaría la espontaneidad, en cualquier circunstancia. Y si ustedes dijeran (como lo hizo el Cristo), pero en vuestra vida, sin ser torturados, ni sufriendo en la cruz: "Padre, hágase tu voluntad", ¿quién es este Padre? Esto no es un dios. Es simplemente lo que ustedes Son en la Eternidad. De hecho, ustedes son el Padre de ustedes-mismos. Todos somos los genitores de nosotros-mismos en cierto modo.
Así que estar en la Humildad y la Infancia es aceptar no entender todo, aceptar no ser maestro de nada, y de no controlar nada, dejar que la vida funcione y no interferir con la vida. Es devenir totalmente Transparente a la Luz. Es dejarse guiar por ella. Ya no ser guiado por interés personal, por su miedo y la protección del mañana, sea lo que sea, porque incluso el día siguiente solo tendrá un tiempo. Y mañana será eliminada por otro día, o por el fin de los días, que es lo mismo. Así, que están invitados, más que nunca a llamarme. No hablo, por supuesto, de vuestros Alineamientos o en los momentos en que les parece, no infantil, ni fácil, que les parezca escapar a vuestra comprensión o los ponga en cólera. Debido a que es precisamente, en ese punto es que puedo estar más cerca de ustedes. Llámenme y yo responderé, como lo he hecho siempre. Simplemente, se convertirá para ustedes, en algo más sensible, más fácil, y más evidente.
Todo eso son los aportes de la Humildad, de la Simplicidad. Pero recuerden que mientras no se olviden de ustedes-mismos (y que exista aun el sentido de la importancia de este cuerpo, de esta persona, de esta vida, del papel se mantienen hoy, de la función que se les ha asignado, o que  la vida haya les ha asignado), dependen de las circunstancias de la vida y están seguros de alejarse de la Luz. Lo que era apenas perceptible, sólo hace unos pocos años de tiempo Terrestre, les aparecerá cada vez más, yo diría, de manera estrepitosa para la conciencia. Este es el momento en que  aceptan  finalmente, que no hay, en este cuerpo y esta vida, otra posibilidad que ser lo que ustedes Son. Eso creo, que el HERMANO K, ha llamado madurez, esa madurez espiritual (ver: HERMANO K 16 de Octubre 2012). Descubrir eso  (la madurez espiritual y la sabiduría), es la Infancia. Esto no es el resultado de un ascetismo. Este no es el resultado de un ayuno. Esto no es el resultado de una oración, sino más bien un estado del alma.
Así cuando yo llevaba mi diario (que ahora conocen, como "la historia de un alma"), con mucha precisión, yo di todos los elementos que constituyen el Camino de la Infancia. Así que lo que puede parecer tan alejado de vuestras vidas, hasta no hace mucho tiempo, les aseguro que hoy tienen las mayores facilidades para transitar el Camino de la Infancia. Esto es, yo diría, un ascensor directo a lo que Son y yo puedo, de manera privilegiada ayudarlos, si son sinceros. No estoy aquí para darles una ventaja Terrestre. No estoy aquí para responder a una necesidad Terrestre, sino a las necesidades de vuestra alma: que en vuestra Eternidad. Y, más que nunca, estoy en mi lugar para eso.
Apelar a mi Resonancia, apelar a mi Elemento, buscar mi Presencia les ayudará, realmente a vivir la Infancia y por lo tanto la Simplicidad. No habrá en ustedes, más zonas de resistencia, a la Luz. La Transparencia será total. Ustedes no se verán afectados por todos estos cambios que se están produciendo en vuestras fisiologías. Ustedes lo vivirán sin ser afectados, y aceptaran, por ejemplo, las modificaciones en vuestras necesidades, sean las que sean, no como un castigo ni como una restricción, sino como la evidencia de la Luz.
He aquí las palabras que tenía que entregarles, y la Vibración de mi Presencia. Por lo tanto, Hermanos y Hermanas: revivamos un momento de Paz, un momento de Amor, en la Simplicidad de la Infancia. En cuanto a mi les digo, hasta la próxima vez. Y no olviden: estoy a vuestra disposición.
... Compartiendo el Regalo de la Gracia ...
Soy Teresa. Terminaré por esta frase que no es mía, sin embargo, está en resonancia con lo que yo soy. Yo diría: "Dejen que vuestra vida sea la de una rosa que exhala su perfume, sin preguntarse por el perfume." Y descubrirán, si no lo han hecho, la Eternidad. Les digo, hasta pronto.

24 de Noviembre del 2012 ANAEL Autres Dimensions


www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Susana Milán.

ANAEL   24 noviembre 2012 
Soy ANAEL Arcángel. Amadísimos Niños de la Ley de Uno, que la Paz, la Alegría y el Amor sean. Doy gracias a vuestra Presencia. El marco de mi Presencia entre vosotros, es sobre todo, responder a vuestras preguntas, a vuestras dudas relativas a la conciencia. Permitidme en primer lugar, establecer en el silencio de las palabras, la presencia de mi Fulgor en vuestro Corazón.
…Compartamos el Don de la Gracia… 
Pregunta: ¿la Ola Galáctica que recorre muchos universos, alcanza solamente a la 3ª Dimensión, o a otras Dimensiones?
Querido, los otros estados multidimensionales, en los Multiversos, no conocen ninguna incidencia del efecto de la Ola Galáctica comparable a lo que se os propone. En los Universos Unificados, la alianza a LA FUENTE no depende de un alineamiento preciso, o de un acontecimiento ligado al desplazamiento de los soles, planetas, galaxias y universos. Solo el encierro de la Tierra ha realizado las condiciones de un aislamiento. Ese aislamiento puede ser roto en diferentes momentos. Esos diferentes momentos corresponden precisamente, a dos acontecimientos astronómicos, el primero es el alineamiento con el centro galáctico, presente en lo que aparece como Sagitario (más concretamente, a 20 grados de Sagitario). Un segundo elemento astronómico corresponde punto por punto, a lo que muchos de vosotros habéis vivido, durante estos años, relativo al acercamiento a lo que es visible y a lo que es invisible (lo llaméis Cuerpo de Êtreté, lo llaméis el Doble, lo llaméis los episodios de Comunión y de Fusión, poco importa). La reunión de la Eternidad con lo efímero se produce tanto a nivel astronómico como a nivel físico de esta Dimensión, para vosotros, dentro de este Sistema Solar. Lo que vosotros llamáis alineamiento galáctico, lo que vosotros llamáis “agujero negro”, “aniquilación de la vida”, es de hecho, el Retorno a la Verdadera Vida. Existe pues una concordancia (cuasi exacta, de ahora en adelante) entre diversos acontecimientos que hasta el presente, hubieran podido estar separados en el tiempo, en función de lo que yo llamaría apertura de conciencia de la Tierra, deseo de la Tierra y apertura de la conciencia de la Humanidad, a título individual como colectivo. El trabajo realizado durante las Bodas Celestiales, ha retardado y permitido la sincronicidad, de alguna forma, de un conjunto de acontecimientos cósmicos (macro y micro cósmicos) que ocurren tanto en la Tierra como en el cuerpo que vosotros habitáis. La simultaneidad de esos acontecimientos ha permitido, como se os anunció (ndr: ver especialmente la intervención de MARÍA del 15 agosto 2012, en la rúbrica “mensajes para leer” de nuestro sitio), reducir el Tiempo de la Revelación a su más simple expresión (que al pasar, os ha evitado atravesar zonas de turbulencias bastante importantes, según lo que podrían haber sido, tal como vieron los profetas, hace un cierto tiempo, de vuestro tiempo). Acordaros que no es nunca la Luz la que pone fin a lo que sea, si no es en su reintegración en la propia Luz, de todo lo que podía aparecer como separado (llamado zona de sombra, zona de negrura, o zona de resistencia a la Luz). La Luz no solamente viene a iluminar, sino sobre todo, como os hemos dicho, viene a devolveros a vuestra Eternidad, si tal es vuestro estado.
Nosotros hemos cuidado durante estos años, de diferenciar la conciencia que yo llamaría colectiva, de la conciencia individual, y de las transformaciones que ocurren también en la conciencia colectiva como individual. Debe existir un momento en vuestro mundo, en que habrá superposición, también de lo que habéis vivido (para aquellos de vosotros que estáis más avanzados, en la escala de Vibración como de la conciencia) y el acontecimiento colectivo. Cada uno, como os hemos explicado, en diversos Orígenes: vosotros Estáis en este mundo sin por eso, pertenecer a este mundo. Existen en vosotros, diferentes componentes, tanto de alma, como Elementales (en los niveles más unificados). Esta representación de vuestro Ser en esta Tierra (el aspecto formal que conocéis, que es el vuestro), se encuentra implicado e impactado, de diversas maneras, por la luz, según (lo que os hemos dicho) las zonas de resistencia, las zonas de sombra y las cosas que no deseaban ser dejadas. El Abandono a la Luz, así como el Abandono al Sí y las diferentes etapas que os hemos propuesto, se inscribían desde el inicio (y ese inicio no corresponde simplemente al número de años en el curso de los cuales, nosotros hemos intervenido a través de este medio, sino más bien), a través de lo que se ha creado e inaugurado con el Ciclo precedente, con su fin y su renovación (Ciclo precedente que ha comenzado muy precisamente, en mayo 50 731 antes de Jesucristo). La rotación de este Sistema Solar y de la Galaxia, con la que estáis en resonancia, pasa cíclicamente por un punto preciso, llamado centro de las Galaxias, como también por el centro de esta Galaxia (que no son los mismos). Este Pasaje se acompaña de una especie (para emplear vuestro lenguaje) de reinicio, que permite partir el de cero, de las circunstancias de la vida. La diferencia fundamental existente (realizando una intervención precisa, tanto de los Arcángeles, como de los Ancianos, como de las Estrellas y por supuesto, de vosotros mismos y de la Tierra en su integridad), ha permitido amortiguar, como decía, este principio de confrontación. Esta confrontación se convertirá casi exclusivamente en una superposición, una yuxtaposición de dos escalas de la Conciencia que estaban separadas hasta el presente. Terminando en la Liberación de la Conciencia, o la Liberación simplemente.
Por otra parte, preciso que durante este periodo (que se ha abierto ya, desde hace algunos meses), os dais cuenta, en vosotros como en torno a vosotros, de una especie, o de indiferencia, o de inquietud con respecto a los plazos llamados astronómicos. Daos cuenta de que para que vuestra Conciencia individual, o que el Absoluto que Sois, sea realmente, totalmente, lo que Sois (manifestado aquí, en una forma), es totalmente independiente de todo acontecimiento geofísico (aunque el conjunto de los acontecimientos geofísicos, ligados a la acción de los Hayoth Ha Kodesh, Jinetes o Elementos, es hoy más que flagrante en vosotros como en el conjunto de la Tierra). El principio de resistencia o de negación, en estos momentos, permite al conjunto del pensamiento colectivo humano (aun sometido, por momentos, al hábito del sistema de Control de la Mente Humana, así como al encierro del cuerpo astral), de alguna forma, posicionarse de manera profundamente diferente. Tenéis Hermanos y Hermanas humanos, encarnados como vosotros, a veces muy cercanos a vosotros, que no viven (y lo sabéis) lo mismo que vosotros. No perciben tampoco, a causa de esa vivencia Interior, el aspecto exterior de igual forma: la mirada, la visión y el pensamiento puede parecer a veces, diametralmente opuesto, entre aquellos de vosotros que proyectan un futuro mejor en esta Dimensión y aquellos que por su experiencia, saben pertinentemente que no existe solución de continuidad, entre esta Dimensión y las otras Dimensiones, a causa de la disociación de esta Dimensión concreta, en este Universo. El retorno de la Luz, prefigurado y anunciado por muchos profetas (de todos los tiempos, de todas las épocas, de todos los orígenes, así como de sus descripciones (forzosamente coloreadas por el conocimiento del momento en que vivían y donde han recibido esas informaciones), ha sido profundamente modificado por la acción de las Bodas Celestiales, por la respuesta de los habitantes de la Tierra, por la acción de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, así como la respuesta de la propia Tierra que, como sabéis, está Liberada (ndr: “Bodas Celestiales” es el nombre dado a las intervenciones de MIGUEL  del 17 abril al 12 julio 2009).
Pregunta: ¿qué va a ser de las conciencias que hoy no creen en esta ruptura, que creen en otro tiempo futuro?
Amadísimo, he expresado el hecho como la manifestación de la conciencia y no, la manifestación de una creencia, sea la que sea. No es cuestión de creer en un fin o en una perennidad, es cuestión de vivir en el interior de tu carne y en el Interior de tu Conciencia, ese proceso de fin. Si no se vive en la hora actual, y si no se vive en el momento de la realización de la Promesa y del Juramento del retorno de la Luz, entonces (eso corresponde a tu pregunta), te será hecho y será hecho a vuestros Hermanos y Hermanas humanos, exactamente según su vivencia y sus creencias. Así, existen efectivamente, diferentes futuros posibles y potenciales. Según lo que se os ha enunciado desde el inicio de las Bodas Celestiales: os será hecho muy exactamente según vuestra Vibración, según vuestra Conciencia y según lo que habéis creado en el Interior de esta llamada Conciencia. Que es totalmente independiente de lo que vosotros esperáis, o habéis creado en la superficie de este mundo. La habilidad del encierro (más allá de las leyes electromagnéticas, gravitacionales que han presidido) está sobre todo, para vosotros marcada a nivel de la conciencia, como en la capacidad de vivir la Disolución de los Elementos (o no): la creencia no tiene nada que ver en esto. Esto ha sido expresado, hace muchos años, por el Comendador de los Ancianos, a propósito de dos humanidades (ndr: ver en particular, sobre este tema, las intervenciones de O. M. AIVANHOV del 21 octubre 2010 y del 29 noviembre 2010). Esas dos humanidades no son, sino el reflejo de su propia actualización de futuro, en función de las circunstancias colectivas. De igual forma que el que deja este cuerpo, para encontrarse al otro lado de la matriz, encerrado y prisionero en el astral (como era el caso hasta el presente), se encontraba seres de luz que le decían que debía reencarnarse, para realizar una evolución o crear las condiciones permanentes de encarnación. Esto se ha terminado: aquellos que dejan este plano, desde ahora (y desde, yo diría, el inicio de las Bodas Celestiales), no tienen ya necesidad de vivir el astral (que vosotros llamáis: “el otro lado”, es decir los mundos intermedios). Se encuentran en posición que vosotros llamáis estasis, de Beatitud, hasta el momento de la Liberación final de la Tierra.
Por supuesto, cada uno de vosotros considera según su propia conciencia, el futuro de este mundo. El que es Absoluto no puede estar concernido de ningún modo, por el devenir de cualquier mundo, sea el que sea, en cualquier Dimensión que sea. De todas formas, la reactivación de algunos Pilares, de algunos anclajes de Luz, ha permitido a nivel colectivo e individual, dirigiros hacia el Sí, hacia la Unidad y quizá, transcender esta Unidad, para vivir la Eternidad más allá del Sí. Así, cualesquiera sean las circunstancias de la Luz, sea el sea, el desarrollo del impacto de la Luz (en la Revelación final, total e irreversible), cada uno será confrontado a todo lo que ha creado según sus deseos. No como una retribución en sentido kármico, sino como la expresión de la más grande de las Libertades, Total e Infinita, de la propia Conciencia y no ya, tributaria de cualquier karma, de cualquier evolución, o de cualquier experiencia dirigida a obtener una mejoría (sea la que sea) o una evolución (sea la que sea). La evolución solo concierne a los mundos de la personalidad y los mundos del alma. En la medida en que esto está llamado a desaparecer totalmente, no hay más razón de preocuparse de lo que sea. Esto participa en lo que os repiten algunos Ancianos, ahora hace algunos meses, referente al hecho de permanecer Tranquilo. Permanecer Tranquilo no es de ninguna forma, una vez más, una actitud de pasividad y aun menos, de dimisión. La más bella de las formas que tenéis hoy, de vivir lo que tenéis que vivir es, precisamente, dejar que la Luz os lo revele y lo establezca. No sois vosotros los que establecéis la Luz, sois vosotros los que habéis anclado la Luz, y sois vosotros los que por la Transparencia a la luz permitís la Liberación de la Tierra. De igual forma que cuando estáis en prisión, cuando sois liberados, si se os da una fecha de liberación, giráis en redondo en la prisión, con impaciencia, cólera, o exageración de estados emocionales y mentales. Desde el instante en que Reveláis vosotros mismos, por el Abandono de Sí, lo que Sois en Eternidad, no se plantea la mínima cuestión relativa a la eventualidad de cualquier otra cosa que lo que vosotros Sois.
Así pues, el camino de las dos humanidades se diseña de forma cada vez más clara. Aquellos que no ven, porque no Vibran la Conciencia a nivel de los chakras (centros de Luz, lámparas de Luz), que no han vivido la Liberación por la Onda de Vida, ni por el Canal Marial, ni por el despliegue del Corazón Ascensional, están quizá inscritos en los escenarios de miedos, a veces muy antiguos, ligados a costumbres y ataduras. Todo esto es perfectamente conocido en un cierto número de enseñanzas de experiencias posibles, tanto en lo que se llaman principios del Advaita Vedanta, de algunos sufís, o de algunos grupos místicos cuya finalidad es la liberación de la Ilusión. Mientras que consideréis que este mundo es valioso y válido y que se puede mejorar de una manera o de otra, sois tributarios también, de las leyes de este mundo. La libertad no tiene nada que hacer con las leyes de este mundo. La Libertad nada tiene que ver con cualquier evolución espiritual, que solo interesará a la personalidad y al alma, y en ningún caso, a lo que Sois, que no se ha encarnado jamás, no ha vivido jamás y que no tiene nada que ver con cualquier circunstancia, de un Universo o de un Centro Galáctico. Esto reúne lo que he expresado hace muchos años, relativo a la Verdad Absoluta y la verdad relativa (ndr; ver las intervenciones de ANAEL, 1 agosto y 15 agosto 2010). El que vive la verdad relativa no sabe que vive una verdad relativa, que se aplica únicamente a  su campo de conciencia, a su campo de experiencia, a su campo de percepción y también, a su campo de creencias. Más allá de esta experiencia, lo que penetra la Última Presencia, etapa última del Sí, o que se establece más allá de cualquier estado, en el Parabrahman o el Absoluto, no tiene nada que ver con esas referencias a una evolución, a cualquier mejora, o a cualquier transformación puesto que éste, está definitivamente Liberado de la ilusión.
Pregunta: ¿en la medida en que la Luz Libera de todo lo que encierra, significa que los seres encuentran lo que Eran antes del encierro?
Evidentemente. Y que nunca se ha movido.
Pregunta: ¿significa esto, entonces que los seres que hoy son ignorantes de todo esto, van a encontrar su Dimensión de origen?
¿La ignorancia de qué? En este mundo, así como (lo espero) lo ha demostrado amplia y suficientemente BIDI, (ndr: ver sus intervenciones en la rúbrica “mensajes para leer de nuestro sitio), lo que vosotros llamáis ilusión, o verdad, tiene poco sentido en relación a la Verdad Absoluta. Así pues, la ignorancia (tal como tú la has definido) no es más que una suma de conocimientos. El principio no es saber que ocurre tal acontecimiento, o tal evento (Interior o exterior) porque el saber no te permite vivirlo. Simplemente, vivirlo y liberarte de todo condicionamiento. Vivir no es saber. Saber no es vivir. Y ver no es vivir. Esta frase importante hay que restituirla, en lo que he denominado desde el inicio de mis intervenciones, Hic y Nunc (ndr: Aquí y Ahora). Mientras que la conciencia esté polarizada en un devenir, mientras que la conciencia esté afectada por el peso de un pasado (sea el que sea: de esta vida o de otras), mientras que estéis sometidos a las leyes de este mundo, y que las aceptéis como válidas, no tenéis la experiencia. El principio de encierro se ha mantenido por el sostenimiento de ciertas creencias e ideologías que os han impedido realizar el Sí. Mientras creáis en una autoridad exterior, mientras que creáis en un principio creador, sea el que sea, no sois Libres: estáis sometidos. La Libertad no consiste en saber o no saber. La Libertad consiste en ser Libre y liberado de toda dualidad, no por una ascesis personal, sino por un Abandono a la Luz, seguido de un Abandono de Sí. Aunque La Realización del Sí, no es en ningún caso, la Libertad o la Liberación. No se trata de saber. La Libertad consiste en ser Libre y liberado de cualquier dualidad, no por una ascesis personal sino más bien por un Abandono a la Luz, seguido de un Abandono al Sí. Todo lo que tú crees dominar, todo lo que crees controlar, te domina y te controla. Todo lo que mantenéis os mantiene. La única cosa que no os mantiene es la Libertad. La Libertad, en este mundo, os es desconocida, aun realizando el Sí. La Realización del Sí no es, en ningún caso, la Libertad o la Liberación. No se trata de saber ni de conocer, sino más bien de ser totalmente Transparente. Estad seguros de que en esta fase particular, cada conciencia humana, cada átomo, cada animal de esta Tierra, como de los planos paralelos de la Tierra (constituidos de mundos que se intrincan con el vuestro, pero que no tienen nada que ver con el vuestro), son perfectamente lúcidos sobre lo que ocurre. Las propiedades de libertad de la conciencia y de las experiencias, pueden posicionaros al contrario, y diferentemente de lo que ocurre con los plazos astronómicos. En el último momento del Reencuentro con la Luz, os daréis cuenta de lo que significa realmente, esta frase: “los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”.
Pregunta: ¿cuál es la diferencia entre la Liberación de la conciencia y la Liberación, simplemente?
La Liberación de la conciencia, es el momento en que la conciencia se encuentra cara a cara con la Luz Vibral, no en sus manifestaciones atenuadas, tal como las habéis vivido hasta el presente (sea a nivel de los diferentes circuitos existentes, a nivel de la estructura oculta y sutil del ser humano), mucho más que eso: es el Recuerdo y la Promesa. Te remito para esto, al Juramento expresado por LA FUENTE (ndr: ver en particular la intervención de LA FUENTE del 27 julio 2009). LA FUENTE  no es el Absoluto, no obstante es la primera manifestación que se extrae del Absoluto y permite en su momento, duplicarse al infinito y multiplicarse al infinito. La Liberación ha consistido en hacer tomar conciencia a la propia conciencia, que no Es lo que cree. Ese momento ha estado inmortalizado, yo diría, por la expresión del Comendador (ndr: O. M. AIVANHOV) concerniente al “asa planeta”. Esas profecías que hablan del Fuego del Amor, han sido ampliamente desarrolladas por algunos seres, Liberados ellos mismos, de la empresa de la Tierra en cuanto a lo que Son. El principio del encierro, es no ser consciente de lo que tú Eres. Esto no afecta en nada a cualquier saber, sino a un estado, que no tiene nada que ver con el hecho de saber o no saber, tal como vosotros lo comprendéis y lo concebís con un cerebro humano. La Liberación consiste en vivir como Liberado Viviente, es decir no ser ya dependiente de cualquier circunstancia de este mundo, como de cualquier Dimensión. Esto se traduce por un estigma muy preciso, vagamente coincidente con lo que se ha llamado la Morada de Paz Suprema. El que vive la Morada de Paz Suprema no puede ser más, ni modificado, ni alterado, en lo que vive. El hecho de saber no cambia nada. Podéis leer todos los libros que queráis, podéis asistir a todo lo que os hayamos podido decir: si no lo vivís, esto no sirve estrictamente de nada. De todas formas, a nivel colectivo, la Liberación es efectiva: esto se manifiesta por el recuerdo de vuestra Eternidad. Pero después, si elegís permanecer en la conciencia y la experiencia, eso forma parte de vuestra Libertad perdurable. Lo que no era el caso hasta el momento, porque vuestra vida estaba inscrita entre lo que vosotros llamáis el nacimiento y la muerte, lo que no existe en las otras Dimensiones: no existe ni nacimiento ni muerte, ni aparición ni desaparición. Debéis aceptar también que, para una conciencia que haya vivido en un marco limitado, restringido y encerrado, sea muy difícil concebir que existen en otra parte, otras condiciones, otras circunstancias y otros estados de la Conciencia misma (no hablo tampoco de lo que se llama Absoluto).
Pregunta: ¿podéis explicar diferencia y correlación entre Conciencia y a-conciencia?
Querida, evocas aquí una cuestión a la que no se puede responder, como os han dicho los múltiples intervinientes: tú Eres Absoluto, o no lo Eres. Eso no depende precisamente, de la conciencia. No existe ninguna correlación entre la conciencia y la a-conciencia, puesto que la expresión misma de una palabra, ya fuera portadora de la Vibración, solo refleja un nivel Vibratorio o (si lo prefieres) un nivel de la conciencia. El Absoluto no será nunca, un nivel de la conciencia puesto que no manifiesta una conciencia. De todas formas y visto vuestro estado de conciencia hoy, (que es el vuestro, sea lo que hayáis vivido o no), os es posible  tener una representación más clara, yo diría, de lo que representa la Infinita Presencia, que precede al corazón del Corazón. Esto será explicado, a su manera por la Estrella SIN OJOS (ndr: ver su intervención del 24 noviembre 2012). Pero no existe ninguna solución de continuidad entre la conciencia y la a-conciencia. Es lo que tú Eres antes de haber nacido, no solamente a esta vida, sino antes de haber nacido a este mundo. Esto no concierne de ninguna forma, a la estructura intermedia llamada alma, sino que concerniría eventualmente a lo que vosotros llamáis (en la trilogía cuerpo /alma/Espíritu) al Espíritu, lo que está más allá del Espíritu, es decir que contiene la Luz y que contiene LA FUENTE. Solo la manifestación de la Conciencia misma, os ha hecho considerar y vivir (sea en este mundo, como en cualquier Dimensión) la expresión de una distancia, de una temporalidad, de un espacio diferente (aun si las reglas físicas no son las mismas, según las Dimensiones). El que evoluciona en una Conciencia multidimensional no es tributario, ni de una forma, ni de un espacio, ni de un tiempo. Recordad que vuestra conciencia encerrada está habituada a los muros de la prisión. Pero si no salís fuera de la prisión ¿cómo podéis saber que estáis presos?
 Pregunta: ¿el Espíritu corresponde a la Última Presencia?
Sí, con toda seguridad.
Pregunta: ¿podría aportar precisiones sobre las Líneas de Depredación personales?
Querido, las líneas de depredación personales se ejercen hacia vosotros mismos y hacia aquellos cercanos a vosotros, sin ninguna excepción. La estructura misma, no la de la conciencia, sino la de este mundo encerrado, hace que en toda relación, como en toda comunicación exista, de manera frecuentemente invisible, una forma de Depredación, de aquél que incluso utilizando la totalidad de sus potenciales intelectuales, os va a comunicar algo y ejercerá (lo queráis o no) un ascendiente, en la forma que tiene de presentarse con las palabras. Así pues, las Líneas de Depredación personales forman parte de la constitución inherente de este mundo. La Depredación, la competición, todo lo que está vinculado a la comparación, a la necesidad de estar por encima o más allá, todo lo que concierne a las Líneas de Depredación personales: Depredación personal (Interior e individual) correspondiente a lo que se llama la creencia en la inmortalidad. Este cuerpo, esta personalidad en la que tú habitas, desaparecerá totalmente a tu muerte. ¿Qué queda ahora, en tu próxima vida, de lo que ha sido tu vida pasada? De todas formas todas vuestras vidas pasadas pertenecen como ésta, a la ilusión y a un conjunto de construcciones artificiales de acción / reacción, que no tiene ninguna incidencia sobre lo que tú Eres. Así pues, estas Líneas de Depredación se ejercen contra ti mismo, por ti mismo, por costumbre. Están directamente vinculadas a lo que he llamado “la atadura de la personalidad a sí misma” (ndr: ver la rúbrica “protocolos para practicar”): es el conjunto de estrategias de supervivencia que están inscritas tanto en vuestro cerebro, como en la colectividad humana, a través de lo que habéis llamado la perennidad, la descendencia, el hecho de tener filiaciones, niños y con vuestra actividad, mantener este mundo en su propia ilusión.
Las Líneas de Depredación ahora, ejercidas a título individual, en torno a sí, son el reflejo de tentativas de comunicación verbal, gestual o vinculada a convenciones (afectivas, morales o sociales) que ejercéis unos hacia los otros, expresando en nombre del amor pero que no son nunca, una libertad. Recordad que el amor hace Libre totalmente, sea el que sea, ese amor. Si expresáis un amor que es un contrato, una servidumbre (sea con lo que llamáis un alma hermana encontrada en una vida pasada) solo mantenéis los lazos, no rompéis ningún lazo. Las Líneas de Depredación consisten pues, en manifestar (lo más frecuentemente, a espaldas de la conciencia ordinaria) una ascendencia, sea la que sea la forma, sobre otra conciencia, sea la que sea: todo lo que vosotros llamáis “mi”, como perteneciéndoos (sea un coche, sea vuestra esposa, o vuestro hijo). Las Líneas de Depredación colectivas, inscritas en la Tierra, se han roto, como ha anunciado SERETI,  desde el instante en que os lo anunciado (ndr: en su intervención del 30 septiembre 2012). Existe una latencia muy corta, en términos temporales humanos, entre la Liberación del Éter, la Liberación de la Tierra, la Liberación de las Líneas de Depredación colectivas y la realización del objetivo que es el retorno al Éter original. Os recuerdo cuando menos, que viendo clara y objetivamente (cualquiera que sea vuestro ideal de amor, cualquiera que sea vuestro ideal de pureza, cualquiera que sea vuestro ideal de Liberación o de Libertad real), todo lo que podéis ver, participa del principio de competición, en este mundo (sea la que sea la forma, la expresión de esta competición). La competición lleva a la Depredación. La depredación encierra el encierro. Mientras que la personalidad os someta, estáis sometidos. Solo el que vive la Libertad sabe lo que es la Libertad, más allá de los conceptos, de las ideas o de un futuro, sea el que sea.
Terminaré en fin, reafirmando lo que las Líneas de Depredación personales, dirigidas hacia vosotros mismos como hacia vuestro entorno, responden a lo que está ligado, no al ego, no a la individualidad sino a todo lo que está comprendido en las estructuras llamadas los dos primeros chakras: todo lo que corresponde a la influencia o al impacto transgeneracional, todo lo que está ligado al control, al dominio, a la voluntad y a la confianza en sí (la confianza en sí que no representa más que la expresión de una Depredación máxima). Yo podría decir también que ahí donde está la energía, ahí está vuestra conciencia. Sabéis que existen 7 centros de conciencia, en este mundo encarnado: existían 12 al principio, 5 han sido retirados, 5 han sido repuestos por Lord METATRÓN el 15 agosto 2009 (ndr: ver la intervención de METATRÓN  del 5 agosto 2009). Lo que vivís está en función de la aceptación de estas Claves Metatrónicas, o no. Vuestra conciencia se desarrolla entonces, sea, según un plano evolutivo de evolución y de mejoría que no pone fin a vuestra propia Depredación, ejercida contra vosotros mismos. Es difícil aceptar que más allá de las circunstancias particulares de este mundo, vosotros creáis instantáneamente vuestra propia realidad. Si ésta no os aparece instantáneamente, es precisamente a causa de la curvatura del espacio-tiempo ligado a la falsificación. Hoy ¿qué constatáis? Que el impacto es casi inmediato. Si vosotros no respetáis el nuevo Éter que os habita, si coméis como habitualmente, sufriréis. Si ejercéis una Depredación y no tenéis conciencia, pero que esté sin embargo muy activa, pagaréis las consecuencias: no hay otra forma de ver realmente, eso a lo que estáis sometidos y a lo que os sometéis vosotros mismos.
Pregunta: ¿encontráis limitante, la expresión del lenguaje humano « inconsciente colectivo »?
Amadísima, al principio del siglo 20 han aparecido conceptos, esos conceptos han sido objeto de estudios. Era cuestión de consciente, de inconsciente y de subconsciente. Lo que nosotros llamamos el inconsciente colectivo es el conjunto de creencias, manifestadas y creadas por todos los humanos, ahora el principio de servidumbre y de encierro. Así es con todas las creencias, con todos los modos y de todo lo que seguís, sin plantearos la cuestión de la veracidad, únicamente porque muchos seres humanos lo siguen. Esto podría corresponder a lo que llamáis: un egrégor. Un egrégor tiene vida propia, si es alimentado por los que creen: vosotros creáis por tanto, vuestra propia realidad. Aquellos que conocen estas leyes y que han creado el encierro, saben pertinentemente adonde dirigiros para evitar que encontréis realmente, lo que Sois. Aunque sea proponiéndoos por ejemplo, seguir a un maestro, seguir a un salvador y creer que un salvador os va a liberar de lo que sea. Así, el principio del encierro, nacido de estas creencias y hábitos, os impide ser Libres.
Pregunta: ¿el Fuego del Amor consume el Espíritu?
El objetivo de Fuego del Amor es la Liberación. Quema el cuerpo físico, quema el alma, quema el cuerpo mental, quema el cuerpo causal. Y os restituye, sea a vuestro estado de budeidad, persuadido de que existe una evolución en la conciencia, incluso libre, o en el estado átmico, que reúne entonces (sin ninguna dificultad) lo que se llama Parabrahman. Yo diría en resumen, que durante este periodo, lo más duro es hacer cesar, de alguna forma, la propia Conciencia. El Abandono de Sí es ciertamente una de las etapas mayores, y yo pienso que la Estrella TERESA os ha vuelto a especificar el lugar del la Infancia dentro de esta vivencia, o no (ndr: su intervención del 24 noviembre 2012). Puedo presentaros frecuentemente, la imagen de los vasos comunicantes. Y hay efectivamente, (aun si no hay posibilidad de pasar del uno al otro), una especie de comunicación: no podéis ser todo en este mundo, y ser todo lo que Sois realmente. Necesitáis (dicho de diferente forma, pero vuelve a lo mismo) ser nada aquí, para Ser Todo. Acordaros lo que  os decía El CRISTO: « el que quiera salvar su vida, la perderá”. No hay nada que salvar: solo hay que Ser o penetrar el no-ser.
Pregunta: ¿la Luz y el Amor Crístico son el Absoluto?
No. Desde el instante en que existe un Principio Solar, que hace que podáis decir, como El CRISTO: “yo y mi Padre somos uno”, esto muestra la Unión y la Unidad con LA FUENTE. El Absoluto no es ni LA FUENTE, ni El CRISTO. Te recuerdo (y como lo recuerdo en cada intervención) que no tienes ningún medio (tanto con tu inteligencia, como con tus capacidades espirituales) de representar el Absoluto. Es precisamente la ausencia de representación, sea la que sea, la ausencia de ideación y la ausencia de percepción, lo que caracteriza el Absoluto. Tú no puedes por tanto, de ninguna manera, acercarte o representarlo: tú no puedes más que vivirlo. Lo repito una vez más: el testigo indefectible del Absoluto es Shantinilaya.
Pregunta: ¿es correcto decir que toda creación, tan bella como sea, es ilusoria?
Yo no diría que es ilusoria, diría sobre todo que tiene un tiempo y, en ese sentido, en relación a la Eternidad, es efímera. No existe creación más que para aquél cuya conciencia está manifestada. El que está establecido en Parabrahman no tiene nada que hacer con cualquier creación: la creación aparece espontáneamente, incluso si está dirigida por aquellos que nosotros llamamos, los maestros genetistas (en particular, los que vienen de Sirio). Todo esto no representan más que experiencias. Hay que diferenciar las experiencias (sean las que sean, en algún universo y en cualquier Dimensión que sea) y el Absoluto. Esta diferencia no es una oposición sino más bien un englobamiento: el Absoluto permite también la manifestación de LA FUENTE, como la manifestación del Amor, como la manifestación de la Luz, como de todo lo que es manifiesto. Pero el Absoluto no es una manifestación. Una vez más, no tenéis ningún medio de representaros, de imaginar, o de suponer lo que sea sobre el Absoluto. No podéis tampoco, como he dicho la semana anterior (ndr: su intervención del 17 noviembre 2012), tener un objetivo o un fin. Porque esto no será jamás un objetivo o un fin: es lo que tú Eres, en Verdad Absoluta.
Pregunta: ¿el Espíritu es un nivel de conciencia?
Sí: es un estado de la conciencia. Si hay Espíritu, hay conciencia, es decir manifestación, a un nivel u otro. Pero el Espíritu sabe que está ligado al Gran Espíritu, como dicen ciertas Estrellas (ndr: en particular SIN OJOS y SNOW). Ese Gran Espíritu semeja a todos los Espíritus, es un holograma: hay en cada Espíritu, la totalidad del Gran Espíritu. Pero ese Espíritu es una manifestación, invisible en este mundo, visible en los otros Mundos y en las otras Dimensiones. Mientras que busquéis definir, o hacer una suposición sobre el Absoluto, no podréis Serlo. Porque dar un nombre, es dar ya una conciencia y dar una conciencia está en oposición a la a-conciencia. Como os decía BIDI: este cuerpo aparece y desaparece. La conciencia que está en el interior y es tributaria, el tiempo de la experiencia de la vida. La Conciencia se encuentra en otra parte (hasta el presente: en este mundo) en el momento de la muerte, era el lado oscuro pero era siempre parte del decorado. Vosotros no Sois ni el decorado, ni lo que decora, ni lo que se anima en el decorado.
Pregunta: ¿cómo permanecer Tranquilo sean las que sean las circunstancias, sean agradables o desagradables?
No hay cómo. Cambia de punto de vista: no seas lo que crees ser, sino Sé lo que Eres, realmente. Esto se os ha mostrado y hecho ver por muchos seres humanos, Hermanos y Hermanas entre vosotros, que han logrado ser Liberados. Algunas Estrellas os lo han explicado. Pero mientras quieras ser Liberado, no puedes ser Liberado. No es una paradoja, porque tú ya Eres Libre pero no lo ves. Todo depende del lugar desde donde mires. Si miras desde la personalidad y te planteas la cuestión en la personalidad, te puedo asegurar que no encontrarás jamás, salida. Si te sitúas en el Sí, por la Realización del Sí, por la vivencia de la Paz (y no la Paz Suprema), por la vivencia de los diferentes Samadhi, vas a vivir la Luz, vas a mirar la Luz que, de hecho, no existe nada más que tú mismo: también, el Sí no puede acercarse, ni siquiera concebir la existencia o la presencia del Absoluto. Solo en la rendición total del cuerpo, del alma y del Espíritu, en el famoso “fiat lux”, “así sea”, “Padre que se haga tu voluntad”, “en tus manos encomiendo mi Espíritu”. Pero tus manos no son nada más que mis propias manos, que no existen, por otra parte. Os recuerdo, para ir más allá de lo que decía HERMANO K,  hace algunas semanas (ndr: ver la intervención de HERMANO K del 16 octubre 2012): la Madurez, es precisamente parar de creer en lo que sea que no viváis. ¿Vivís la Luz totalmente? ¿Habéis proyectado un objetivo, una finalidad? ¿Estáis en la Paz permanentemente? ¿Estáis en la Morada de Paz Suprema permanentemente, estáis sometidos a oscilaciones y movimientos? No hay “cómo hacer”, sino más bien “cómo Ser”, para no ser más. Y experimentar el último estado más allá de cualquier estado, que es Parabrahman. Es el único lugar que no es un lugar y que por tanto, confiere todos los posibles, la Totalidad y sobre todo la Plenitud (que para la personalidad, es un vacío).
Pregunta: ¿qué es de aquellos que han encerrado nuestro sistema?
Amadísimo, han jugado un rol ilusorio, igual que tú juegas un rol ilusorio: todo depende de tu punto de vista. Plantearse la cuestión del futuro de los que, yo creo, se han llamado “los chicos malos”, no tiene ninguna incidencia: solo la personalidad cree en un futuro para ellos. Acordaros que ninguna lógica humana, ninguna lógica de la Conciencia (sea la que sea encerrada, o a fortiori, también ilimitada en el Sí) no os permite daros cuenta de lo que Sois verdaderamente. Lo único inmutable que os es posible manifestar, es esta forma, por la Liberación de la Tierra, es lo que nosotros llamamos Absoluto o Parabrahman. Es el único lugar, que no es un lugar, sino donde se encuentra la Plenitud, la Paz Suprema. Ningún otro estado (incluso el Sí, en su permanencia) puede permitiros otra cosa que vivir la Luz. Vivir la Luz no es exactamente Ser la Luz. Ser la Luz no es exactamente Ser Absoluto.
No tenemos más cuestiones, os damos las gracias.
Amadísimos Niños de la Ley de Uno, cualquiera que sea vuestro emplazamiento, cualquiera que sea vuestra conciencia, cualquiera que sea lo que Sois, o lo que creáis ser en este instante de Comunión, os pido acoger mi Fulgor en vuestro Corazón. Os digo hasta pronto. Que la Gracia y la Paz sean instaladas permanentemente.

… Compartamos el Don de la Gracia…

Hasta pronto.

24 de Noviembre del 2012 NO OJOS Autres Dimensions



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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot

NO OJOS
24 noviembre 2012

Yo soy NO OJOS. Que el Soplo del Gran Espíritu nos acompañe. Lo que voy a tentar expresar, entre ustedes, les pido de no ver simplemente las palabras que voy a intentar emplear, sino, más bien, de acercarse, de algún modo, a la vivencia. Lo que voy a decir puede representar una consecuencia de lo que les ha dicho mi Hermana MA ANANDA, hace algún tiempo (ndr: intervención de MA ANANDA MOYI del 10 noviembre 2012). Eso concierne lo que ha sido llamado (y a eso se lo relaciona) las diferentes “visiones”: la visión del ojo (que yo no tenía), la visión etérica (muy superior a la visión nombrada astral) y sobre todo, la Visión del Corazón.
Esta Visión del Corazón no depende de un órgano sensorial. Esta Visión del Corazón no está de ningún modo ligada, de una manera o de otra, a la clarividencia, porque lo que es visto no lo es bajo forma de colores, de identidades, de circunstancias. Es una visión que se hace sin lo que se llama, comúnmente, “el ver”. Esta visión, no es una emanación de la conciencia a través de un sentido, aunque sea sutil. Esta visión del Corazón los lleva a vivir que todo lo que les aparece, antes de que ella esté presente, como exterior a ustedes, esta vez, se vuelve Interior a ustedes. Es en esta visión del Corazón, hablando con propiedad, en su manifestación, que puede encontrarse la resonancia y el vínculo con lo que los Arcángeles les han nombrado como Infinita Presencia o Última Presencia. Ver con el Corazón, no es tener el Corazón o manifestar el Corazón. Ver con el Corazón necesita, de algún modo, un olvido de sí, un olvido de nuestra vida, con el fin de estar al servicio, totalmente, de lo que no nos concierne, dentro de la personalidad, y que da a ver más allá de las apariencias, más allá del órgano sensorial y sobre todo, más allá de toda visualización o de toda representación. Ver con el Corazón, es acercarse al corazón del Corazón. No es todavía vivir el corazón del Corazón sino es vivir los movimientos, las fluctuaciones. Es acercarse de lo que no es conocido y que se reúne con el misterio del Gran Espíritu. Es lo que se reúne con la posibilidad de vivir una Comunión con los Elementos y de vivir, también, esta misma acción de los Elementos, en su disolución al Interior del Éter.
Ver con el Corazón es, de algún modo, el cese (o el comienzo del cese) de un mecanismo de prensión de la conciencia, situando un objeto, o una conciencia como exterior a sí o como Interior a sí. Ver con el Corazón necesita desaparecer a sí mismo, no buscar ver más (ni con los ojos, ni con el tercer ojo, ni el Éter), pero sí a superar todo lo que es percibido. Porque, cuando ustedes superan y trascienden todo lo que es percibido, entonces descubren que pueden ver sin los ojos, ver sin órgano y ver otra cosa que lo que es conocido. Ese Ver no se enreda con representaciones coloridas o de identificación de lo que sea. Ese Ver, ese Ver del Corazón, es un mecanismo íntimo que es realmente el hecho de hacer desaparecer todas las limitaciones y todo sentido de una conciencia diferente de la Gran Conciencia del Gran Espíritu y, en definitiva, justo después, del Gran Todo, que ustedes nombran Absoluto o Parabrahman. No pueden ver con los ojos y ver con el Corazón. No pueden quedar en la visión etérica y ver con el Corazón, incluso si eso puede aparecer como una continuación lógica. Ver con el Corazón, es pues ver con la Verdad, ver más allá del ojo, ver más allá de lo que distancia y separa. Es dejarse atravesar, dejar llegar a sí, no expresar más al exterior de sí, alguna visión. Ese Ver no es solamente un sentido, como podrían tener tendencia a creerlo o a imaginarlo. Ese Ver, no tiene nada que ver con la vista, porque lo que es visto será, de una manera como de otra (sea la visión de los ojos, la visión etérica o la clarividencia), siempre dependiente de separaciones de las diferentes conciencias, de las diferentes formas, de diferentes colores. Ver con el Corazón, es pues ver más allá de los colores, más allá de las formas. Es, en alguna parte, reunirse, ya, con el Gran Espíritu. Ese Ver está efectivamente, unido a un estado de la conciencia. Estado de la conciencia que se dirige hacia su resolución: esta resolución que es una desaparición de todo sentido de ser una identidad, de ser una forma, de estar aquí o estar en otro lugar. Yo diría que Ver con el Corazón, es Estar en todas partes a la vez y ver, de algún modo, con no importa cuál ojo pero no de ser dependiente de ese ojo.
Ver con el Corazón hace sentir la resonancia que se produce en la conciencia misma, cuando ella se vuelve Transparente, totalmente. Ver con el Corazón, es no tener más límites (de la conciencia como del cuerpo), es no detener nada, no acaparar nada, no proyectar nada, no pedir nada. Ver con el Corazón, es, como lo he dicho, desaparecer: desaparecer en el sentido mismo de ser un ser, o de ser un Sí. Y cuando desaparecen, totalmente, de la apariencia, de todo sentido y de toda conciencia, entonces la Visión del Corazón puede completarse. Esta Visión del Corazón no es una visión que separa, que discrimina, que juzga. Ella se contenta de estar en la neutralidad más total, que no proyecta nada, no piensa nada, no imagina nada y que no es, sobre todo, una reacción. Ver con el Corazón, es el momento donde puede vivirse, en la conciencia misma, ese sentimiento de Basculación, de Reversión, donde ustedes pierden todos las referencias habituales y usuales de vuestra vida, sea el emplazamiento de una de las partes de vuestro cuerpo, sea la percepción de un cuerpo o de un medio ambiente. Es el momento donde no hay más necesidad de ver. Ver con el Corazón, es una impresión y esta impresión no concierne de ninguna manera lo que se llama la vista, y no concierne de ninguna manera lo que se llama la clarividencia. Ver con el Corazón, es ver tanto los detalles como la esencia de esos detalles.
Para ver con el Corazón, no hay que querer nada, desear nada, pedir nada: simplemente, estar ahí, en Paz, despreocuparse de lo que se vive, sin buscar nada. En ese instante, ustedes se darán cuenta de que ven, efectivamente, mucho más allá del sentido común de la visión, mucho más allá, incluso, del sentido espiritual de lo que es llamado una visión, porque ven el conjunto del decorado, el conjunto de lo que se juega. Porque ven que todo eso se juega, no al exterior, sino en ustedes, realmente, concretamente, físicamente. Ver con el Corazón, es no ser más dependiente de una forma, de ninguna otra cosa más que de esta Transparencia. La Transparencia da la Visión, la Visión del Corazón, la que es una impresión directa, que no traduce un juicio y todavía menos una discriminación, pero sí que les da para ver el estado real de lo que es, no mirado, sino que nos atraviesa. Es así como en mi pasaje sobre Tierra, pude dar muchos elementos concernientes al Nuevo Mundo.
Lo que ustedes deben comprender, es que esta Visión del Corazón no sobreviene, efectiva y concretamente, más que cuando aceptan que todo lo que ven con los ojos, como con la clarividencia, como con la visión etérica, no tiene más que un tiempo. Ver con el Corazón, es ver fuera del tiempo, es ver fuera de la apariencia, fuera de los colores, fuera de las formas. Es una impresión. Esta impresión no está sometida al filtro de la personalidad, no está sometida al filtro de lo que les es conocido sino se impone por ella misma, por la posibilidad que ustedes tienen para mantenerse en esta actitud de pasividad, de Transparencia y de Humildad. El interés, si hay uno, de la Visión con el Corazón, no es aportar una solución (incluso si eso es posible) a lo que sea, de ahí donde ustedes están, sino les da a ver la Verdad y esta verdad es una gran Alegría.
Y Ver con el Corazón, es el momento, de algún modo, donde se acercan tanto del centro del Centro. Es el momento donde se dirigen, por el Pasaje de la Puerta Estrecha, hacia vuestra propia Resurrección. Es el momento donde el pecho siente el Soplo del Gran Espíritu, como un temblor, una Vibración intensa. Y es el momento donde incluso esta intensidad parece desaparecer, para hacerles aparecer la Verdad. Esta Verdad es una gran Alegría, no tiene necesidad de expresarse en palabras y es, además, generalmente, incomunicable en palabras (la visión etérica lo permite pero no la Visión del Corazón). La Visión del Corazón se une a lo que es llamado, en diversas tradiciones, la Cámara íntima del Corazón (la más próxima del Centro) y que es, de hecho, la asociación de dos puntos precisos de la conciencia, transfigurados y resueltos, que son el chakra del Corazón y lo que es nombrado el timo, o que ustedes llaman el Punto ER del pecho (9no. Cuerpo) (ndr. Ver los esquemas más abajo). Es el lugar donde se irradia lo que ustedes Son, y es el lugar donde es percibido lo que ustedes Son, en la Infinita Presencia, y que es, de algún modo, el Último límite, el Último Pasaje de lo efímero a la Eternidad.
Ver con el Corazón, da a ver la Eternidad, da a ver, como lo he dicho, más allá de toda apariencia y de toda forma, como de todo color. Y ver así, tranquiliza, los llena de Paz, de gratitud, de bienestar. Es el momento donde puede revelarse (y se revela, además, cada vez más) la Infinita Presencia que confina, por la acción misma de la Transparencia que se establece, a no resistir más, no oponerse más, no ver otra cosa más que lo que sub-tiende los Mundos, las manifestaciones. Es comprender, por fin, realmente, y vivir, realmente, la Unidad, donde el otro no les aparece más como algo exterior a ustedes, sino más bien, presente, realmente, en ustedes. Tomando una frase que amo mucho (pronunciada, en Occidente y en Oriente, por el CRISTO), esta frase que es simplemente “volverse como un niño para renacer”, pero también decir que “lo esencial es invisible a los ojos” y no será nunca accesible a los sentidos, ni incluso a una conciencia que ustedes nombrarían ampliada. Ver con el Corazón, es hacer cesar todo sentido, es aceptar desaparecer a toda ilusión, desaparecer a todo efímero, para guardar solo algo mucho más vasto, mucho más viviente y, sobre todo, no dependiente de ningún sentido y de ningún filtro. Ver con el Corazón, es ver la evidencia, es ver la Unidad, realmente, vivirla, por la Transparencia de su carne.
Ver con el Corazón, es ver que nada de lo que es exterior puede existir si ustedes no lo han imaginado, recreado o proyectado. Ver con el Corazón participa a la Liberación y a la Libertad, porque en ese Ver-ahí, justamente, no hay discriminación, no hay separación, no hay proyección de la conciencia, ni recepción de otra conciencia. Ver con el Corazón, es ir a lo más cercano de este indecible, es sentir la Puerta Estrecha que se entreabre. Es también poner fin, definitivamente, al hecho de ser subyugado por la Atracción y por la Visión, porque sabemos todos que, sobre este Mundo, la belleza del Sol, la belleza de los árboles, la belleza de un Hermano o de una Hermana, está relevada por los sentidos, por el conjunto de los sentidos. A la Visión del Corazón no le importan estos sentidos. Ella va más allá incluso del sentimiento de ver las cosas relevadas a su Unidad. Ver con el Corazón, es, realmente, el momento donde no ustedes no existen más, donde desaparecen, totalmente, donde no tienen más el sentido de ser cualquier persona (ni ustedes, ni el que es visto) sino son, indiscutiblemente, a la vez los dos, sin ser uno de los dos o la suma de los dos.
Es sentir ese temblor y ese Fuego en el pecho, y es desaparecer, a sí mismo, en esta Visión del Corazón. Es el momento donde no hay más necesidad de representación. Es el momento donde no hay más necesidad de alimentarse por los sentidos sino, más bien, de alimentarse de esta Infinita Presencia que es, les recuerdo, un momento de gran Alegría y fluidez, incluso si eso no es todavía el Absoluto, incluso si (como se lo han bien abordado muchos Ancianos) eso es inaccesible a los sentidos, inaccesible a la percepción. Es justamente el cese de todo eso que permite ver claro con el Corazón. Ustedes no ignoran que aquellos de nuestros Hermanos y Hermanas que no tienen la vista (sea durante su nacimiento o más tarde, cualquiera sea la causa) desarrollan, muy fácilmente, otros sentidos, que pueden paliar la insuficiencia de este sentido. Bueno, la Visión del Corazón, es la desaparición de todos los sentidos. Y lo que viene a paliar este cese de todos los sentidos, es, justamente, lo que los acerca, lo más, del corazón del Corazón, o del centro del Centro, o, si ustedes prefieren, que los hace atravesar esta Puerta Estrecha.
Ver con el Corazón, no es comparable con toda otra visión. Porque esta Visión es una Visión de lo Íntimo, dándoles a ver, de algún modo, no solamente los hilos que animan las conciencias y las circunstancias, es ver, no más solamente, la mano que anima los hilos, sino es ver a través de todo eso. Es una impresión, y no solamente un sentido: una impresión que no deja lugar a ninguna duda, que no deja lugar a ninguna interrogación, a ninguna interpretación. Y, así, la Visión del Corazón les hace ver la Verdad. Y eso no puede aparecer mientras los sentidos están en acción. Ustedes conocen, desde luego, todo eso, a través de lo que nombran “la meditación”. El fin de la experiencia de los sentidos, cualesquiera sean, no los priva de lo que sea, muy por el contrario. Y  saben, para los que de entre ustedes que lo viven, que son los momentos donde desaparecen el conjunto de percepciones ligadas a los sentidos, ligadas a la conciencia, ligadas a la Vibración misma (donde ella esté), que realizan este acercamiento (si puedo decirlo de esta manera) del Absoluto. La gran problemática de la conciencia es que ella es dependiente, justamente, de las percepciones. Esta percepción solo puede existir si lo que es mirado es concebido como exterior, y pues, distinto. Mientras que la Visión del Corazón se establece desde que no hay más, justamente, distinción, división o separación, en sí como al exterior de sí.
Ver con el Corazón, pueden, también, representarlo (o imaginarlo) como un conocimiento que yo nombraría directo, es decir que no está bosquejado (por las ideas, por los pensamientos) pero que se instala por sí mismo (no prestándose de ninguna manera ni a confusión, ni a discusión, ni a posibilidad de error). Ver con el Corazón, es aceptar no ver más, no sentir más, no experimentar más, no tener más el sentido, incluso, de una existencia, en un cuerpo, en una forma, o en lo que sea. Si ustedes llegan a aproximarse, yo diría, de la periferia de este corazón del Corazón, entonces, desaparecen, realmente. Lo que desaparece es todo: la totalidad de lo que es efímero, ligado a los sentidos, ligado, tanto al ruido que pasa, como a una visión que pasa, o a no importa cuál otro sentido.
Y es en este estado, en esta neutralidad, que son reabsorbidos en lo que puede llamarse, indiferentemente: el Gran Espíritu Original, el Absoluto, la a-conciencia donde todo viene o donde todo vuelve (porque nunca ha partido). Lo que se desplaza, en cierta manera, es el tiempo, no son ustedes. Pero sobre este mundo, todos estamos habituados al tiempo, que eso sea la salida del sol y la puesta del sol, como el hecho de tener el estómago vacío, o incluso, la falta de sueño. El tiempo viene a recordarles (la exigencia, incluso, de este tiempo, con respecto a los ciclos, a las costumbres) a las percepciones mismas. Percepciones que los encierran en una lógica, y a las cuales ustedes no pueden sustraerse, mientras miran eso. La Visión del Corazón les da a ver lo que es invisible, para los ojos como para el Éter. La Visión del Corazón hace desaparecer el conjunto de los sentidos, el conjunto de las percepciones, y los establece en esta Transparencia, donde nada más, en ustedes, puede parar lo que sea, ni incluso definir lo que sea. Y sin embargo (a pesar de esta ausencia de definición), en esta Visión del Corazón, todo está perfectamente en su lugar, todo está perfectamente localizado. Pero, para eso, tienen que salir, ustedes, de vuestro lugar y de vuestra localización. Eso solo puede realizarse en este estado que precede el fin de todo estado.
Ver con el Corazón los acerca de la Paz Suprema, por momentos de gran Paz pero también, de oscilaciones o de movimientos, que pueden, a veces, desestabilizar (es decir el momento donde salen de esta gran Paz, para encontrarse en los límites habituales de los sentidos y de la percepción de vuestra vida). Ver con el Corazón, es no vivir más su vida, ni incluso estar en vida sino, más bien, ser la Vida, en su globalidad, no limitada por una Dimensión, no limitada por una forma o por cualquier conciencia.
Ver con el Corazón, es dejarse atravesar, dejarse impregnar, no más con un órgano sensorial, no más, incluso, con un chakra (que respondería por sí o por no, a vuestras preguntas) sino es una evidencia, porque no hay más preguntas: ustedes no tienen nada más que pedir y, sin embargo, lo que es esencial les es conocido y reconocido: lo que da esta Paz, a ninguna otra parecida. Los sentidos, cualesquiera sean, son fuente de vitalidad, son fuente de comprensión de la vida, sobre este mundo, pero no La Vida, con una gran L y una gran V.
Ver con el Corazón, es aceptar ser Transparente con el fin de no interferir más, por sí mismo, con lo que es visto, con el Corazón, al Interior de sí. Ver en sí, es no depender más de los sentidos, es no depender más de algún filtro. Ustedes saben que el ojo humano no ve lo que ve el ojo de la mosca, o el ojo de un caballo, porque cada ojo está adaptado a cada configuración, a cada expresión de la conciencia. El ojo no les dirá nunca la Verdad. Dirá solo la verdad de lo que le concierne. Es lo mismo para la clarividencia. La expresión de la Visión del Corazón podría ser llamada: conocimiento directo. No es, desde luego, simplemente, una intuición, ni incluso una percepción extra-sensorial, sino es una impresión y una impregnación que supera ampliamente el marco de los sentidos o el marco de funcionamiento de la conciencia misma. Es en ese sentido que acoger, en sí, la Luz y la Verdad (que ustedes la nombren Gran Espíritu o CRISTO, no cambia nada), permite iluminar. Pero esta iluminación no es suficiente. Esta iluminación va a conducirlos a la Transparencia que es la mejor manera de dejar pasar la Luz, sin interrumpirla, sin desviarla, sin modificarla. Es ahí que se produce la Visión del Corazón. La que no juzga nada de lo que es visto en sí. La que no condena nada, ni alaba nada. Es pues una visión neutra porque no implica ninguna acción, ninguna reacción, de la persona misma.
Ver con el Corazón los acerca del centro del Centro, de la Transparencia, de la Humildad, de la Infancia, y los pone en lo que yo nombraría: el estado de meditación perfecta. Es el momento donde, como lo ha expresado, dos veces, mi Hermana NIEVE (ndr: intervenciones de NIEVE del 1ero y del 17 noviembre 2012), donde ustedes sienten la acción de los Elementos. Diferencian, en primer lugar, los Elementos, por su tenor y sus propias percepciones: el Fuego no es el Aire. El Agua, no es el Aire, tampoco. Y ustedes saben que en un momento dado, esos Elementos se conjugan, se casan entre ellos, y permiten activar, totalmente, las estructuras. Estas estructuras han sido definidas como el Quinto Elemento, o Éter, o el ER de la cabeza, como ER del pecho. Y, es precisamente en ese nivel que se vive la Fusión de los Elementos. Y esta Fusión de los Elementos crea la Transparencia. Es decir, cuando un Elemento no está más aislado, sino entra en resonancia (en ustedes, como en todas partes, con los otros), se crea la Realidad del Éter de Fuego. Este Éter de Fuego (que es el punto ER) les da a ver lo que está más allá de la visión, les da a ver: el Corazón. Y, en el Corazón (y no es una metáfora): Todo está ahí. Nada más puede existir en otro lugar que en el Corazón. Y este Corazón, está en vuestro pecho, que eso sea su contrapartida física, como su parte más elevada, en Vibración, como lo que está más allá, incluso, de toda Vibración. Oscilar alrededor de este Centro, es lo que los acerca (incluso si la amplitud del movimiento les parece muy importante) del corazón del Corazón, y pues, de la Visión del Corazón. La Fusión de los Elementos que se realiza sobre la Tierra, el Despertar de la Tierra, el tam-tam de la Tierra y del Cielo, el tam-tam del Espíritu, en ustedes (a nivel del Aire, y pues, de la Cuerda Celeste que ustedes nombran: el Canal Marial), todo eso participa de la misma dinámica, apuntando simplemente a hacerlos desaparecer, a volverlos Transparentes. Es en esta Transparencia que se despliega, al corazón del Corazón, la totalidad de lo que vuestros sentidos pueden darles a ver, a creer, a sentir.
Ver con el Corazón, es pues el momento donde ustedes aceptan, realmente, no ver más, ni vuestra vida, ni la vida de otro: no hay más que Luz. Y sin embargo, en esta Luz, hay este conocimiento directo, que no es una intuición, que es mucho más que eso. Porque la intuición puede estar sometida a interpretación, y a juicio, a coloración personal. Mientras que la Visión del Corazón les da acceso a la Transparencia de todo lo que era opaco antes, pero no como algo que sería exterior sino que se desarrolla, en totalidad, en ustedes. El Elemento Aire está, desde luego, omnipresente, en ese nivel. Es en este sentido, también, que el Arcángel URIEL, interviene, ahora, después de METATRON, después de la apertura de la Puerta Posterior, (lo que ustedes nombran KI-RIS-TI, ahí donde están las Alas etéricas), dándoles a vivir esta Transparencia, este Abandono del Sí, y esta Libertad y esta Madurez.
Acechen bien los momentos donde, en ustedes, desaparecen las percepciones de los sentidos, como las percepciones Vibratorias, que pueden traducirse por un sentimiento de desestabilización. Porque, en seguida, desde luego, van a decirse: “¿qué he hecho para hacer bajar mi Vibración?”. Cuál es la circunstancia que permite lo que ustedes toman, en un primer tiempo, por un descenso de la conciencia, que solo es, de hecho, su desaparición, pura y simple. Los invito, no a ejercer una vigilancia de cada instante, sino a recordarse que en los momentos donde les parece oscilar, en los que les parece ver desaparecer una percepción Vibral, en ese momento, recuerden que nunca han estado tan cerca de la Visión del Corazón, y pues del centro del Centro. Solo hay que, (de manera figurada) hacer un pequeño paso de más, para encontrar la Inmovilidad y la Transparencia Total. Acepten confiarse al Gran Espíritu, y el Gran Espíritu les hará ver (más allá de los límites de toda visión), en la Visión del Corazón, por la impresión y la impregnación, todo el Universo, todos los Mundos, todas las conciencias. En ese momento, sabrán verdaderamente (porque lo vivirán, verdaderamente) lo que es la Libertad. Ella está ahí, y no está en ningún otro lugar.
En el corazón del Corazón, hay la Paz, hay la Tranquilidad, hay la desaparición de todo lo que es resistencia, de toda persona: es la Última Presencia, la que puede parecerles desembocar sobre una ausencia, pero que no es ni una ausencia, ni una presencia, es la única Verdad. Las circunstancias de este mundo, en la hora actual, donde soplan el Gran Espíritu y los Elementos, es un período capital para hacer el último paso. Porque ahí se encuentra, yo diría, la verdadera metamorfosis. Desde luego, lo que yo digo, más allá de mis palabras, es sobre todo tentar de impregnarlos (más allá incluso de las definiciones de mis palabras) de lo que puede ser, si ustedes no lo viven, la Última Presencia, Puerta particular hacia el Absoluto. Y, como les han dicho muchos de los Ancianos, muchas de las Estrellas: el Absoluto está ya ahí. Son ustedes, simplemente, que han sido alejados de él. Cualesquiera sean las razones, no tienen importancia. Porque hoy, esas razones no se tienen más, porque el Gran Espíritu ya ha golpeado a vuestra puerta, detrás de la espalda, en la cima de la cabeza, sobre las Puertas del pecho, y, ahora, al corazón del Corazón. No hay nada más que hacer que abrir. Y esta apertura, no hay mejor palabra que Transparencia: no detener nada, no retener, simplemente, dejarse atravesar. Dejarse atravesar, es vivir la no-separación, es vivir la Fusión con el Gran Espíritu, es descubrir el sentido de “Ser Amor”, más allá de toda consideración humana, e incluso, fraternal. Es descubrir, a la vez, lo que es, al mismo tiempo, la esencia y la sustancia misma de la Vida.
Ver con el Corazón, es Ser Libre de todos los condicionamientos, de todas las opacidades, y también, de todos los sufrimientos y de todas las memorias que han podido existir, en este mundo. Es participar, plenamente, a la Vida, y no, solamente a su vida.
He aquí pues algunas palabras que he podido encontrar, que pueden activar, en ustedes, la superación de lo que puede ser visto, habitualmente, y percibido, habitualmente. Yo no puedo más que desearles la más perfecta de las Transparencias, ahí donde está el corazón del Corazón y la Visión del Corazón. Esta radiación, del Ser y del no-Ser, es natural. No tiene necesidad de ustedes para Ser, justamente. Si llegan a comprender la esencia de mis palabras y van, además, detrás de esas palabras, entonces lo que tenía para decirles ha tocado bien su blanco.
Entonces, Hermanas y Hermanos en humanidad, encarnados sobre la Tierra, yo los Amo. Pero, decirles esto, es también cantarlo a mí misma. Que todas las bendiciones del Gran Espíritu sean en ustedes, y los atraviesen. NO OJOS les dice: hasta una próxima ocasión. Hasta pronto.
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NDR
Chakra del Corazón : sobre el eje del esternón, entre los pezones.

Punto ER de la cabeza : sobre la fontanela de la cima de la cabeza, al cruce de la línea que pasa por el punto de las 2 orejas y de la línea que pasa por la nariz y el occipucio.


Punto ER del pecho: sobre el eje del esternón, en su parte superior, por encima del chakra del Corazón, sobre la protuberancia esternal llamada ángulo de Louis.




Punto KI-RIS-TI de la espalda : entre los omóplatos, a media altura (bajo la 5ta vértebra dorsal). Raíz del chakra del Corazón.