ADVERTENCIA

Nada de lo que leas, sin importar dónde está escrito,

nada de lo que escuches, sin importar quien lo dijo,

nada debes aceptar sin previo discernimiento y tú mismo debes decidir su veracidad.

Consúltale a tu corazón que él nunca se equivoca.

Discernimiento: Criterio o capacidad de distinguir los elementos que están implicados en una cuestión, como se relacionan entre sí como se afectan los unos con los otros y como cada uno de ellos incide en el conjunto.

lunes, 2 de julio de 2012

29 de Junio del 2012 BIDI -1 Autres Dimensions



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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Susana Milán y Amparo Iribas
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audio cortesia de Alicia Botero Toro  http://hallegadolaluz.blogspot.com
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BIDI – 1  

29 junio 2012

 Pregunta: yo estoy al servicio de mis padres aunque la demanda no viene de ellos. Esto no me procura alegría. Antes, yo expresaba mi creatividad en la danza, el canto, las actividades manuales, ahora ya no. ¿Qué pasa en mí para que yo actúe así?

Y bien, tú te pones en la situación de la que te quejas. Entonces, la respuesta está evidentemente, en ti y únicamente en ti, puesto que esta contrariedad te es impuesta por ti misma y, como tú dices, por ningún elemento externo. El marco de lo que tengo que decir no se sitúa en un análisis de tu esfera psíquica porque esta esfera psíquica no concierna más que a tu vida efímero y no corresponde a ningún Absoluto. La cuestión que tú me planteas es por tanto, encontrar una salida o una explicación a algo que, de todas formas, es efímera. No puede existir respuesta porque cualquier respuesta (incluso la más adecuada, incluso la más justa, incluso la más eficaz) no hará sino mantenerte en otro efímero. Y en tanto que tú consideres tu vida en lo efímero, en una satisfacción (incluso en la creatividad), tú permanecerás limitado y permanecerás sumiso a la alternancia de lo efímero, es decir los momentos de paso de la alegría a la no alegría. Esto es propio de todo lo que es efímero. La única forma de estar estable, la única forma de no estar condicionado por tus acciones y tus reacciones (felices o desgraciadas) es comprender que tú no eres ese saco de comida, que tú eres aún menos ese saco de pensamientos, que tú eres aún menos esta vida que vives.

Mientras que tú busques una respuesta a esto, te sitúas de oficio, de ti mismo, según el principio de la acción /reacción o, si lo prefieres, del bien y del mal, de lo que te hace bien o de lo que te hace mal. Cualquiera que sea el bien que encuentres, lo efímero no aportará jamás una satisfacción permanente. Lo propio de lo efímero será siempre, hacerte oscilar de un extremo a otro. Y el ser humano pasa su vida, en lo efímero, navegando entre penas y alegrías, buscando la felicidad. El objetivo de nuestras charlas no es procurar un bienestar, ni un malestar, sino de mostrar la situación tal como la vives, tal como lo has aceptado, y tal como la has identificado. Mientras que tú estés identificado con lo que me has dicho (creatividad, asistencia, bienestar o malestar), tú no puedes salir porque en una caso como en el otros, tú mantienes una dependencia, tú mantienes un encierro y una incapacidad de salir. Así es lo propio de todo ser humano confrontado a esta vida, a este efímero, a esta acción/reacción. Pasáis tiempo buscando mejorar vuestro ordinario. Buscáis permanentemente obedecer a contingencias sociales, morales, afectivas o de creatividad o de desahogo material o espiritual. Pero ningún desahogo material, ningún desahogo espiritual, permitirá salir de ese círculo vicioso. La única forma de proceder es entender que tú no eres este cuerpo, ni estos pensamientos ni esta vida. Mientras que estés identificado con lo que me has descrito, girarás en círculo. No existe ningún medio, ningún útil, ninguna técnica que te aporte la durabilidad y aún menos, el Absoluto y lo Eterno.

Necesitas distanciarte. Distanciarse no quiere decir capitular o abandonar una obligación sino cambiar de emplazamiento de tu propia Conciencia porque, cuál ese “yo´” que tiene necesidad de creatividad, cuál es ese “yo” que tiene necesidad de salir de una situación donde se ha metido él mismo, si no es el ego. El ego se pasa el tiempo, en lo efímero, yendo del bien al mal, de la acción a la reacción, encontrando en el lugar donde está encerrado, una justificación y una solución. Ninguna justificación, ninguna solución, no será ningún seguro, mientras que tú mismos no te sitúes fuera de aquél que cree actuar, del que cree ser, del que cree tener que expresar una satisfacción, una creatividad o lo que sea, porque todo esto pertenece a algo que por esencia y por naturaleza, es efímero. Ahora, tu esencia y tu naturaleza es opuesta a eso a lo que te sometes. Es por tanto, un cambio radical de punto de vista; es la única solución. Mientras que tú encuentres en lo efímero, una fuente de satisfacción, una fuente de insatisfacción, tú lucharás permanentemente, tú te agotarás. Porque nada de esto puede ser estable, nada de esto puede ser Eterno y aún menos Absoluto. Mientras que el ser humano se encierre en sus Ilusiones (y este mundo es una ilusión), mientras que creas que hay que resolver cualquier cosa incluso en esta persona, tú no dejas a este saco de comida, vivir su vida, tú no dejas a este saco de pensamientos vivir su vida. Tú no eres eso. Hace falta adoptar un cambio radical de punto de vista. Esto se llama la refutación y te remito a todo lo que he dicho. La cuestión de que tú te planteas está totalmente fuera del sujeto y no puede, en ningún caso, aportarte en mi repuesta, una solución. Porque cualquier solución que corresponde a tu pregunta y tu demanda no hará más que devolverte, aún más a lo efímero. Eres tú misma la que te instalas en lo efímero de sufrimiento y alegría. Sea lo que sea eso efímero, sabes pertinentemente que una alegría no puede durar, de igual forma que una tristeza no puede durar. Porque incluso tristeza o la alegría más larga se encuentran confrontadas a la barrera del fin de este saco de comida y de pensamiento. Mientras que actúes así, mientras que reacciones así, no puedes encontrar la paz. Y es normal. La cuestión que tú planteas concierne únicamente a tu persona y a tu personalidad y, en ningún caso, al Absoluto.

No hay alternativa al Absoluto. Si quieres estar en paz, más allá de lo efímero, necesitar ver más ampliamente, salir de los meandros de las acciones/ reacciones de tu vida, de toda búsqueda que apela a la solución de una problemática. Mientras que tú adoptes esto, eres prisionero de ti mismo, en tu ilusión, en tu efímero. No puedo por tanto animarte a ir más allá de la búsqueda de solución relativa a este efímero. Mientras que tú pases tu vida buscando una mejoría, mientras que pases tu vida buscando un alivio, sea el que sea, un bienestar, no puedes Ser. Mientras exista un malestar, sabes pertinentemente que no puedes Ser. Pero es exactamente igual para el bienestar. Porque tanto bienestar como el malestar se experimentan en lo efímero, en lo que se mueve, lo que no es inmutable y eterno. Y mientras reflexionas así, tú te sometes tú mismo  al funcionamiento de lo efímero, es decir a ese saco. ¿Quieres seguir siendo un saco mientras que tu naturaleza y tu esencia es absoluta y es mucho más amplia que lo que tú crees, de lo que vives, de lo que experimentas? Necesitas superar esa dualidad. Ninguna solución aportada a tu problemática te permitirá ser completo, porque permanecerás incompleto mientras que tú mismo, te sitúes en la incompletud. Si entiendes esto, si te adhieres a ello sin huir de lo que sea, entonces, todo te aparecerá claramente. Pero mientras que no estés en este punto de vista, permanecerás problematizado en el problema.  No existe ninguna solución dentro de lo efímero, de la experiencia de tu vida (como de cualquier vida). El ego se satisfará por decir que paga un karma. Pero el karma no existe, salvo para la persona, no para eso que tú Eres. Y tú no Eres una persona. Tú no Eres siquiera un individuo.  Sal de ese juego. Ir más allá, no es solamente superar una situación, aun menos aportar una solución: es ver claramente las cosas. Mientras que estés identificado a lo que sea de lo que vives (a este cuerpo, a estos pensamientos) ninguna solución puede ser duradera y eficaz. Solo son pensamientos que te hacen girar en bucle, como cualquier vida que no acepta tener la experiencia del Yo Soy. Pero ¿quién dice Yo? ¿Quién dice Soy? Mientras que haya una apropiación dentro de lo efímero, no encontrarás jamás la Paz definitiva. Tienes que saber lo que quieres. Responder a un problema es dar la cara de nuevo, a otro problema, en la misma esfera, o en otra esfera. Así es la vida del ser humano que se encierra él mismo, cada vez más, en esta continuidad sin fin, de acciones/ reacciones efímeras. Mientras que te creas efímero, estás sometido a las leyes de lo efímero donde está inscrito el sufrimiento. Y tú te adhieres al sufrimiento, de igual forma que te adhieres a la alegría. ¿Cuál es su objetivo? ¿Qué es lo que quieres? Si es encontrar una solución a un problema, no es necesario dirigirse a mí. La única solución que puedo darte es decirte que tú no Eres lo que crees. Tú no Eres lo que vives, lo que tú vives, lo que tú hayas vivido. Lo que se ha vivido, lo que es vivido, no concierne a lo que tú Eres. Es la Ilusión la que te hace creer eso, el punto de vista, si prefieres. Mientras que no salgas de ese punto de vista, nadie puede estrictamente hacer nada por ti. Eres víctima de tus creencias. Eres víctima de tu propia vida, de tus Ilusiones y esto es sin fin, dentro de lo efímero. Solo la muerte pone fin (la muerte de este saco). Ve más allá de todo esto, sin renegar por tanto, de lo que vives como difícil pero tú no eres eso que vives: toda la problemática está ahí y en ninguna parte más.

Pregunta: yo deseo aplicar tres consejos: permanecer tranquilo, cambiar de punto de vista, refutar lo conocido. ¿Cuáles son los bloqueos que me impiden realizar esto?

Pero porque consideras que es algo a realizar. No hay nada que realizar. El único obstáculo eres tú mismo, en el funcionamiento de lo efímero en lo mental y los pensamientos. Mientras que estés en tu persona, mientras que estés identificado (también), todo lo que tú reclamas no puede aparecer, porque está ya ahí y ya está Realizado. Mientras que creas que hay un camino, una etapa, un tiempo necesario, pruebas o marchas que recorrer, te alejas tanto más de lo que buscas, porque no hay nada que buscar. Solo hay que Ser eso porque tú Eres eso. Es siempre la persona, la mente o el cuerpo los que desviarán esto. No es algo que buscar, no es un esfuerzo que hacer. Eso ya es. Eso siempre ha estado ahí. Eres tú el que te has salido. El Amor está por todas partes. Tú no puedes buscar lo que tú Eres porque tú Eres Amor. Entonces lo que te propones (permanecer tranquila, encontrar la Paz), ya está ahí. Tú Estás tranquila. Tú Eres la Paz. Cambiar de punto de vista, es aceptar esto. Mientras que exista el más mínimo intersticio para la creencia en ti mismo, no puedes superar lo efímero. El Absoluto ya está ahí, no tiene que buscarse y aún menos encontrarse. Es como si tú me dijeras: “quiero encontrar el aire”. Pero tú estás en el aire. ¿Comprendes esto? No puedes buscar lo que Eres y aún menos encontrar lo que Eres. Solo la refutación de todo lo que es conocido, todo lo que te concierne, puede terminar. Pero ese acabamiento no está inscrito en un tiempo lejano o en un espacio separado de lo que tú Eres, ni en un más allá, ni en una creencia cualquiera, ni en una religión, ni en una técnica, ni en un ejercicio. Pasa por el estado primero, del observador. Cuando respondes: “Yo Soy” ¿quién observa? ¿quién mira? ¿quién está detrás de lo que se juega ? tú estás aun jugando a la escena de teatro. Hace falta entonces situarse en el sillón que observa la escena y no jugar la escena y después, salir del teatro. Esto no detendrá la escena (continuará desarrollándose, este cuerpo continuará viviendo) pero ya no serás afectado, ni indispuesto, ni alterado por lo que sea que se desenvuelva en la escena, porque ya no mirará esta escena. No estará sentado ya mirando el espectáculo, saldrás del teatro y constatarás entonces, por ti mismo, que jamás ha habido teatro. Solo el lugar donde te sitúas determina las condiciones a las que tú te adhieres (las leyes físicas) pero, en ningún caso, la física puede seguir a la metafísica. No hay esfuerzo que hacer porque, mientras que consideres que hay un esfuerzo, te sitúas también en el interior del teatro, sobre la escena, juegas y te adhieres a cualquier cosa pero la escena de teatro se parará de todas formas, un día. El teatro desaparecerá, de todas formas, desde el instante en que este saco de comida ya no será. Es el juego de la mente, el juego del ego (de la propia personalidad), a lo que te adhieres, que te impide ver claro. Es como si hubiera orejeras que te muestran únicamente lo que hay delante de ti y que te impiden entonces, salir de lo que está delante, no solamente para ver lo que está sobre los lados y detrás sino para entender que no hay nada que ver. El Ser está más allá de ver. El Absoluto no es un ver. El Es lo que tú Eres, en Esencia, en Eternidad, cualesquiera que sean las circunstancias vividas por este cuerpo. Como he dicho: tú no eres ni la escena de teatro, ni el actor, ni el espectador, ni el teatro. Mientras que no hayas respondido a esta cuestión, mientras que tú no hayas tenido el punto de vista exacto de esto, y bien, lo que buscas no puede obtenerse. El punto de vista en que te sitúas es el de la persona, el de tu vida, pero, para ti como para cada uno, mientras que te definas en relación a tu vida, eso no concierne más que a la persona, que a lo efímero pero no a lo que Eres.

Mientras que creáis que hay que recorrer, mientras que creáis que hay un progreso, mientras que creáis que hay una búsqueda que es sin fin, os equivocáis a vosotros mismos: todo está aquí ya. Es vuestro punto de vista el que ha puesto la distancia con la Verdad. La Verdad no conoce ninguna distancia, ningún tiempo, ningún espacio. Cuando digo: “cambiad de punto de vista”, eso no concierne, por supuesto, a la visión. Sino, mucho más allá de la perspectiva, está la Conciencia misma que debe desenmascarar el juego de la ilusión. Y, si puedo decirlo así, además de esta conciencia ¿qué es lo que hay? Está lo que yo he llamado la a-conciencia. Mientras que no estés disuelto, mientras que no estés muerto a ti mismo, a tus propias ilusiones, puedes continuar buscando todo el tiempo la Paz.

Cuando decimos de permanecer tranquilos, es una invitación a haceros cambiar de punto de vista. Mientras que estés identificado a tus pequeños yo, a tus pequeñas necesidades, a tus pequeñas satisfacciones, o a tus grandes necesidades a tus grandes satisfacciones, no puedes encontrar la Paz. No puedes estar tranquilo. Es por eso que he dicho (y repito): no tenéis otra alternativa que la refutación de lo conocido porque lo Desconocido no puede ser conocido puesto que es lo que vosotros Sois. El punto de vista debe instalarse, es decir, salir del teatro. Mientras que no hayas tenido esta experiencia, tú estás persuadido de ser este cuerpo. Mira (por ejemplo) tus Hermanos y Hermanas, nuestros Hermanos y Hermanas que viven la experiencia de salida del cuerpo o la experiencia de muerte, saben que no son este cuerpo, incluso si entran dentro. Por el contrario, saben pertinentemente que es un saco de comida que está muerto, aunque se llame la vida. El mundo no existe. Todo lo que se ve no puede existir, es una Ilusión. Mientras que tú no aceptes este punto de vista, no hay solución porque esta solución, aunque posiblemente existente, no se inscribirá más que en el marco de la acción/ reacción, en lo efímero de la Ilusión.

Pregunta: ¿en una charla precedente me habéis dicho : deja este cuerpo tranquilo, no tiene necesidad de ti para vivir, ¿qué debo entender hoy?

¿Has dejado vivir a este cuerpo? Permanentemente estáis en resistencia. Esas resistencias se expresan por sufrimientos, en el saco de comida o en el saco de pensamientos. Mientras que haya sufrimiento, sea el que sea, estáis en el interior de esta ilusión. Aquél que deja vivir su cuerpo (cualquiera que sea la    de este cuerpo, o cualquiera que sea la Paz de este cuerpo) no está de ninguna forma concernido puesto que, lo admitirás, tú no Eres este cuerpo. Cuando mueres o cuando duermes, ¿qué queda de ti? Más allá del sueño o de la pesadilla ¿dónde estás tú en ese momento? ¿En qué se transforma el mundo? ¿Existe o no? ¿En qué se transforman tus allegados, tu familia, tus hijos, tu profesión? ¿Están presentes en tu Conciencia cuando duermes? Toda la problemática es esa. Dejar este cuerpo tranquilo no quiere decir descuidarlo o abandonarle, sino no resistir más porque, desde el instante en que no resistís más, o no os oponéis más, la acción /reacción no puede ya desencadenar: el punto de vista cambia, la Paz se instala, la tranquilidad está ahí. Entonces, en ese instante, tú descubres otra cosa que el Yo Soy, tú descubres que tú Eres Absoluto y que esta forma, esta vida, se vive pero no te concierne. Por supuesto, el ego se va a apoyar en lo que he dicho (di tú lo comprendes a ese nivel) para decir: “ah pero, tengo obligaciones”. Pero las obligaciones, llenan de sí mismas. No hablo de las obligaciones, sean las que sean, sino de tu Conciencia: ¿dónde está? Y más allá de la Conciencia hay algo, más allá del observador, que siempre ha estado ahí, que nunca se ha movido, que siempre ha estado tranquilo, que siempre ha estado en Paz. Es el punto de vista en el que es necesario Estar. Mientras que no sea así, lo efímero sigue su curso, alterando o mejorando tu vida y haciéndote creer que estás sometido, de una forma o de otra. Ciertamente, el ego va a creer que va a hacer falta buscar un conocimiento espiritual, psicológico, un conocimiento de mañana. En tanto estés en eso, no estás aquí y ahora, estás en la proyección y la proyección mantiene la ilusión.  Ninguna satisfacción puede ser duradera en la proyección, porque incluso si tuvieras todas las ayudas (materiales y espirituales), aunque conocieras todos los misterios del Universo ¿qué cambiaría? Absolutamente nada, si no es la satisfacción del ego de creer que va a dominar el futuro, su situación familiar, social, financiera, afectiva.

Mientras actúes en la escena de teatro, no puedes tener el punto de vista de aquél que ya es Absoluto y para quién el teatro no tiene necesidad de él. Es el juego de las interacciones en los cuerpos ilusorios (incluso sutiles) que ellos mismos, mantienen la Ilusión. Cuando os decimos que no hay nada que hacer, que no hay camino, que no hay evolución, por supuesto que para el ego lo hay y será siempre una involución porque es sin fin, dentro de lo efímero. Pero ese sin fin de lo efímero, no desemboca nunca en el Absoluto porque la sucesión de las causas es infinita. Alimenta este saco, conténtale, pero tú no eres eso.

Conténtate con observarlo, mirarlo y después, desvía la mirada. Entonces el ego te hará creer que es la muerte, el ego te hará creer que es el fin. Sí, es el fin. Pero no es tu fin, al contrario. El cambio de mirada, de punto de vista, es una Conciencia más vasta, e incluso esta Conciencia más vasta es efímera porque si no, (si esto fuera Absoluto) estarías permanentemente en el mismo estado, sin fluctuación, sin movimiento (lo que por supuesto, no es jamás el caso).

Mientras que haya búsqueda de Luz y de Amor, esto significa que pones una distancia con la Luz y el Amor y es por tanto una proyección. Tú crees que hay algo que buscar, que mejorar porque te lo han dicho pero ¿puedes probártelo a ti mismo? ¿Dónde está la prueba? No existe ninguna. Es una superchería, es una estafa. Acepta esto, no como una creencia sino viviéndolo, y la ampliación de la conciencia se hará supra-conciencia y después a-conciencia. Es el momento en que tú duermes. Es el momento en que tú sabes que tú Eres y, por tanto, donde no existe ningún cuerpo, ningún pensamiento, ninguna emoción, ninguna interacción, donde tú no estás inscrita en ninguna realidad efímera. El Absoluto se desvela, en ese momento. Pero se desvela por supuesto, esto quiere decir que siempre ha estado ahí, no está en otra parte, no es mañana. Hay que salir del teatro pero ¿qué debe salir del teatro? No este cuerpo, no esta vida, sino lo que tú Eres. Tú Eres Amor pero mientras que tú consideres que este Amor está fuera, haces una proyección, un deseo y pones una distancia y tú crees que mañana será mejor y quedas atrapado por el tiempo, por el espacio, por la localización en un cuerpo. Mientras estés localizado, estas atrapado. Mientras creas que hay búsqueda, estás atrapado. Mientras que estés ávido de conocimiento, estás atrapado porque en realidad, conoces lo que Eres, ya que el sentido mismo de esa palabra es nacer-con (por cierto, tú no puedes nacer-sin. Reflexiona). La Esencia de tu Ser, la Esencia de lo que tú Eres, es Amor, es Absoluto. Descubrir el Todo, si lo prefieres, es no ser ya nada, aquí, no como una negación de la vida sino más bien como un cambio de punto de vista: esto se llama también la Humildad y la Simplicidad. Es entender y ver que tú no eres nada de este mundo, que no eres de este mundo, que no estás en este mundo. No hay mundo. No hay persona. Solo hay creencias, solo hay proyecciones, ilusiones que se mantienen y sustentan por sí mismas en el marco de lo efímero, en la acción /reacción, del bien y del mal. Lo que tú Eres no puede ni nacer, ni morir. Lo que tú Eres no puede ser afectado por lo que sea de este mundo. Lo que es afectado, es lo efímero y, mientras estés identificado a lo efímero, estás afectado y por tanto sufres, de una manera o de otra. No es cuestión de  poner un pensamiento o un anti-dolor ahí donde sufres. Hace falta cambiar de punto de vista, que va a mostrarte que, cuando se desvela el Absoluto, el sufrimiento no existe. Es el saco de comida, es la química del cuerpo, la que crea el sufrimiento, es este mundo. ¿Cuándo duermes, sufres incluso de una enfermedad, incluso de un trauma afectivo, aun el más violento cuando estás despierto? El enigma está ahí: ¿qué Eres cuando duermes? ¿Qué Eres cuando mueres? ¿Qué Eras antes de nacer? Y no hablo en términos de futuro o de pasado, sino de la esencia de lo que tú Eres.

Pregunta: las enseñanzas invitan a liberarse de lo conocido, a vivir el instante presente tal como es y no como se quisiera que fuera. ¿Basta esto para hacerse el Amor de la Luz Eterna en esta vida?

Si eres capaz de cambiar el punto de vista (de no ser más este cuerpo, de no ser este instante que se despliega, esta sucesión lógica de acontecimientos), aunque solo sea lo que podría llamar una mil-milésima de segundo, por supuesto que bastaría. Todo el problema está ligado a la localización de la Conciencia, llevada al cuerpo, a los pensamientos, a esta vida que tú vives pero, como te he dicho, tú no eres esta vida que vives, de ninguna forma. La vida está ahí, independientemente de ti, independientemente del mundo. Vivir esto, es ser Absoluto, no es más una creencia, es la ausencia de localización, es la ausencia de identificación, es no jugar más el juego de la acción /reacción sino hacer todo (absolutamente todo) lo que la vida propone con la misma ecuanimidad, la misma Simplicidad y la misma Humildad porque, dentro del Absoluto que tú Eres, el Absoluto no puede ser afectado ni por la enfermedad, ni por la pérdida, ni por la carencia, ni por la plenitud, ya que el Absoluto es Infinito Eterno. Lo que no es este cuerpo, lo que no es esta persona, ni son tus relaciones, ni son tus hijos, ni tus padres, ni aquello a lo que estás atado.

Aquello a lo que estás atado, te pierde y te perderá. Mientras que haya atadura, hay localización a este cuerpo, a este marido, a esta mujer, a este hijo, a esta casa. Mientras no seas libre ¿cómo quieres reivindicar la libertad? ¿Cómo crees tú poder ser libre estando atado a lo que sea? ¿Qué es la Libertad? Mientras que estés en este saco de comida ¿eres Libre? ¿Sabes quién Eres? ¿Quién Eras tú antes de nacer? Mientras no tengas esta respuesta, no sirve de nada. Todas las otras respuestas son caduas y tú giras, y todos nosotros giramos  mientras que el Absoluto no se revele. Mientras nos adhiramos a lo conocido (de una manera o de otra), estamos atrapados, encerrados y encerrando a los otros en nuestras certezas, en nuestras ataduras, en nuestros deseos, en nuestras insuficiencias, porque todo esto es efímero y solo dura el tiempo de este saco de comida. Lo que es importante es que lo que está dentro (lo que tú Eres) pero tú no Eres el Templo, tú Eres lo que está en el Templo.  Lo Sagrado no es el cuerpo, aunque el cuerpo es sagrado. Lo Sagrado es lo que es invisible, lo Sagrado es lo que es Eterno y Absoluto. Nada hay que hacer del tiempo que pasa, nada hay que hacer de la vida y de la muerte, nada que hacer de los placeres, nada que hacer de lo que crees poseer, porque en este mundo, todo lo que tú posees (sin ninguna excepción) te poseerá. Mientras que tú no te hayas dado, totalmente, el Absoluto no puede ser tu Verdad porque en ese momento, tú estás atrapado por ti mismo. No busques en el exterior, un culpable o una causa porque mientras que juegue a esto, no eres lo que Eres y crees acercarte pero no te acercarás jamás.

Ningún elemento de este mundo, ninguna persona de este mundo, ninguna localización dentro de este mundo, ningún Amor de este mundo, puede aportarte lo que tú Eres porque todo lo que se ve, proyectado, toda posesión es una ilusión. Entonces no pidas la Libertad, si tú no eres libre. Vosotros jugáis un juego que no existe más allá que en la proyección. Aquél que sale de su cuerpo, sabe que no es este cuerpo. el que sale de sus pensamientos, sabe que no es sus pensamientos y aquél que sale de la Conciencia, sabe que no es la Conciencia. No son creencias puesto que podéis vivirlo. No hay ningún obstáculo en este mundo, no hay ningún karma. Las únicas restricciones son vuestras propias creencias, nada más. Más que nunca, hay que estar lúcido. Esta lucidez, es un punto de vista que no tiene nada que ver con el punto de vista de aquél que está localizado en un cuerpo, en una vida, en una profesión. El amor es Libre, el Amor es Absoluto porque es lo que Sois. Pero no el amor humano proyectado en un afecto, sea el que sea, porque todos vuestros afectos no hacen sino traducir vuestros propios vacíos y vuestras propias incompetencias a ser Absoluto porque no hay nada que llenar, salvo para lo efímero. La esencia es Amor: lo que vosotros Sois, lo que todos nosotros Somos. Si nosotros somos esto, entonces no hay nada que buscar, no hay ideal, no hay nada que idealizar, no hay nada que creer. Necesitáis, al contrario, descreer, aceptar no ser nada aquí, en la conciencia que vivís e, instantáneamente, Sois Todo, Absoluto. Si la mínima parcela de efímero permanece (en vuestras ataduras, en vuestras posesiones, en la necesidad de contradecir el mundo, de oponeros, de actuar o reaccionar) os inscribís vosotros mismos,  en el sufrimiento, en lo efímero y en la carencia. Ahora, vosotros Sois la plenitud del Amor. Vosotros Sois Absoluto. Los límites y las barreras no vienen sino de vuestras proyecciones, ya fuesen las más felices. Mientras que proyectéis, no podéis ser Absoluto. Mientras que busquéis, no podéis encontrar. Todo lo que creéis encontrar no hace más que alejaros porque eso que buscáis os inscribe en una localización sobre este mundo, en este mundo, y todo eso es efímero. El mundo desparece desde que vosotros dormís. Daros cuenta: corréis detrás de quimeras, buscáis una satisfacción inmediata o programada, os atribuís roles, profesiones, funciones. Pero no sois nada de todo eso. Vosotros Sois Absoluto, Amor. 

Pregunta: desde algún tiempo, en toda circunstancia que, en otro tiempo, generaba emociones de todo tipo, la ausencia de emoción me deja un poco perplejo. ¿Es un pequeño paso hacia el Absoluto que debo ser?

No hay paso hacia el Absoluto. Sin embargo, cuando las emociones se agotan, en un primer tiempo, eso puede darte a pensar que hay un desinterés o algo de extraño o inhabitual. Eso es efectivamente un paso hacia el Sí que, efectivamente, puede parecer que te acercas del Absoluto, que está ya allí. El desinterés de la localización de esta bolsa de comida, como de las bolsas de pensamientos, efectivamente, se traduce por la disminución y la desaparición de las emociones, porque la emoción es lo que pone en movimiento. Ahora bien el Absoluto no es el movimiento: es la ausencia de movimiento puesto que no (ndt: tiene) participación en este mundo en movimiento. Lo efímero es movimiento. El Absoluto es no movimiento, pues lo que es el Todo no puede estar en movimiento. Las partes del Todo pueden estar en movimiento. Así pues, cuando las emociones se agotan, incluso si eso puede aparecer como extraño, está muy bien. Porque esa es la prueba indiscutible que tú no participas más en los movimientos de lo efímero. Una vez más, no es un desinterés o un desentendimiento sino, más bien, un punto de vista que cambia. Es un gran paso del punto de vista. El punto de vista se amplía, tú no estás más en la escena del teatro, tú eres todavía el que puede observar pero que no vive lo que se vive en la escena. Entonces, eso es inhabitual. Eso puede traducirse, en un primer tiempo, como un sentimiento de extrañeza, pero es normal. Eso traduce el proceso de ruptura de la ilusión de lo efímero, del conjunto de bolsas efímeras. Desde ese instante, el observador se revela, lo que te da a comprender que tú estás siempre allí, a pesar de no haya más emoción. ¿Quién está allí? ¿Quién observa? ¿Quién observa, si no es lo que tú Eres, en Verdad, en Absoluto? Esto no es pues un paso hacia el Absoluto pero, sino más bien, un paso del punto de vista. En lugar de estar al pie de la montaña y de tener una visión limitada por los árboles, te has alejado de la montaña y ves la altura y la cumbre de la montaña. Es una etapa. Queda ahora comprender que no hay etapas. Recuerda las capas de las cebollas: las verdades son capas apiladas. La verdad de la primera capa no conoce nada de las otras capas que están encima. Pero la capa más extrema contiene todas las otras capas, incluso si ella no las ve, incluso si ella no las siente. Así evoluciona la Conciencia en la Supra Conciencia llamada Turiya. Y viene, luego, la equivalencia del sueño, es decir la no conciencia (aún más allá del Samadhi) que da a vivir Absoluto. Del punto de vista limitado es un paso, pero del punto de vista del Absoluto, eso no cambia nada puesto que eso está siempre allí. En resumen, más vosotros penetráis la supra-conciencia, más os dormís, menos este mundo tiene peso para vosotros. Y, como yo lo decía, todos sabéis que si llegáis a dormiros, sea cual fuere el problema, no existe más. O entonces, no hay sueño: hay pesadilla o sueños.

Ni la emoción, ni los pensamientos, ni la bolsa de comida, ni el conocimiento, ni la espiritualidad son de cualquier utilidad para ser Absoluto. Esas son trampas que os mantienen en la ilusión de lo efímero. Nada de lo que vosotros Sois es efímero. Los juegos de rol, cambian en permanencia. Vosotros cambiáis de ocupación como de canal de televisión, como de mirada, como de profesión. Pero todo eso es efímero porque, justamente eso cambia. El Absoluto nunca cambió y no cambiará nunca es lo que vosotros Sois. Entonces, desde luego, si vosotros tenéis ganas de jugar, entonces jugad. Recordad que el Absoluto no es una búsqueda, ni todavía menos una etapa. Es un Último. Es el momento donde todo lo conocido se borra. No es la muerte, incluso si el ego os lo dice, incluso si el mental va a segregar la química del miedo. Porque la bolsa de alimento, como las emociones, como los pensamientos, tienen la enojosa tendencia a haceros creer que son verdaderos. Y vosotros os identificáis con ellos, adherís a ellos, de una manera u otra. No es importante conocer las maneras que conducen a esto, eso no tiene ningún tipo de importancia. Mientras que estáis interesados en la acción/reacción, la Acción de gracias no puede ser vuestra Morada, porque habéis situado vuestra Morada en esta bolsa, en estos pensamientos, en esta vida. Entonces, vais a alimentaros de una pizca de Luz, vais a crear la evolución, vais a crear la mejora, la búsqueda. Pero son tonterías. Eso no tiene ninguna existencia, eso no existe más que en las proyecciones, más que en la Ilusión. La única pregunta esencial, es: “¿qué Sois vosotros?” Y ese “vosotros Sois” no tiene nada que ver con lo que creéis ser. Sea lo que sea que viváis, es efímero. Incluso la cosa más perfecta desaparecerá totalmente con este cuerpo. Entonces, desde luego, vosotros adherís al karma. Pero el karma no concierne lo que vosotros Sois, concierne otro efímero que no existe , aún menos que lo otro: las vidas pasadas. Hay que elegir: Absoluto o efímero. Pero no esperéis encontrar una satisfacción durable en lo efímero. Incluso el Sí no es estable. Es fácil describir la experiencia del Sí, de la no separatividad, del Amor Infinito. Pero ¿es eso Absoluto? No, seguramente. Porque lo que podéis expresar, con palabras, de vuestras propias experiencias, de vuestras propias memorias, desaparecerán con la desaparición de esta bolsa. ¿Eso Sois vosotros? ¿Qué buscáis y por qué lo buscáis? ¿Qué buscáis llenar, tranquilizar, si no es el vacío de este cuerpo y de estos pensamientos que no son más que proyecciones, cáscaras vacías? Y sin embargo, vosotros estáis dentro: por tanto, no podéis salir. Es simplemente el punto de vista que cambia. A partir de ese momento, todo irá muy rápido para vosotros. El principio de la refutación de lo conocido os conduce, si se puede decir, a ser Absoluto. Pero una vez más, refutar no es rechazar: es ser consciente. Dejad a este cuerpo hacer lo que tiene que hacer, dejad a este cuerpo levantar vuestros hijos, dejad a este cuerpo ir a trabajar. Vosotros no sois nada de todo eso. Hacedlo pero no inviertáis absolutamente nada, sino alimentáis el ego, alimentáis lo efímero. Vosotros llamáis eso la satisfacción y el bien-estar. Pero ninguna satisfacción y ningún bien-estar es Absoluto, porque se inscribe en lo efímero.

 Pregunta: la Onda de Vida comenzó a subir y se detuvo. ¿Podría orientarme para que yo emerja de este caos?

Hay que pasar por el caos. Mientras que no estás muerta, no puedes buscar lo que tú Eres. ¿Por qué rechazar el caos? Está allí, tú no Eres eso. No hagas nada, no luches contra: míralo. ¿Eres tú eso? Eso prueba que estás identificada a ese caos, pero tú no Eres ese caos. El caos concierne lo efímero, sean cuales fueren las palabras que le demos. El caos no traduce más que el caos del ego, el caos del cuerpo, el caos de los pensamientos. Pero agradece el caos, obsérvalo y, si eres lúcida y lo ves, sabes muy bien que tú no Eres eso. Y si piensas serlo y vivirlo, estás todavía, en algún lugar, apegada. Porque el ser humano cree estar apegado a su familia, a sus hijos. Pero estáis de igual manera apegados a vuestros sufrimientos, incluso si decís (y sobre todo, si vosotros decís): “yo no quiero sufrir”. Recuerda: no tienes que luchar contra el caos. No hay solución para aportarle. Míralo, obsérvalo y constatarás que no Eres nada de eso. En ese momento, el sufrimiento se soltará, el caos se disolverá por sí mismo, no por cualquier acción, no por la aplicación de una venda. Sé lúcida. Tú lo has dicho: eres lúcida, pero cierta parte todavía, tiene una adhesión a esas proyecciones. Entonces, desde luego, se podría decir que está ligado a lo que has vivido en el pasado pero eso no tiene ningún tipo de importancia. Observa en el instante. No busques las causas, que pueden ser verdaderas a un nivel de la cebolla pero no en otra parte, y sobre todo no en el Absoluto. Mira el caos. ¿Eres tú eso? De manera definitiva, no. Es imposible. Observa con lucidez y suéltate de eso, no luchando contra, no aportando una solución (porque lo reforzarías). Sino simplemente porque has expresado esta lucidez, tienes la capacidad real de expresarla. ¿Está el caos allí cuando duermes? Desde luego que no. Y cuando te despiertas, está siempre allí. ¿Dónde estaba mientras que tú no estabas allí? Reflexiona. Es muy simple. No es un enigma o una charada. ¿Qué tienes miedo de soltar si no es tu pobre pequeña persona efímera? Ninguna perfección eterna puede ser obtenida en lo efímero. Puedes tener la ilusión de ello, del mismo modo que puedes transformar una cara por un maquillaje, o dar a ver, por tus ropas: llamar la atención y la mirada en otra parte que en la Verdad, con el fin de no ver lo que nació. Es el mismo principio: suéltate, refuta. Ningún caos puede alcanzar lo que eres, sea cual fuere el grado de sufrimiento, sea cual fuere el grado de lucidez. Todo eso no es más que una escena de teatro. Ya tienes la chance de observarlo, de ser lúcida, como tú dices. Entonces, ve más lejos. Basta con no inscribirse en ese caos, basta con no luchar contra, sino, simple y objetivamente, mirarlo. Si haces eso, entonces, si puedo decir, se ganó. Todo problema viene, en definitiva, del miedo: el miedo a perder este cuerpo, el miedo a sufrir, el miedo al abandono. Pero no puedes abandonar lo que tú Eres, de toda Eternidad. Tú Eres Absoluto. El caos es un lavado de lo efímero. Queda tranquila, deja actuar, pero tú no Eres nada de eso. Acéptalo. Velo. Es muy simple. Pero si tu lucidez te lleva a querer actuar o querer reaccionar, entonces te inscribes, por ti misma, en algo que va a durar en lo efímero. Mientras que si haces la tentativa de aplicar lo que te he dicho, extremadamente rápido, tu lucidez se volverá todavía más clara. No podrás ser alterada por ese caos que no te concierne de ninguna manera. En este tipo de pregunta que te haces, aquí también, hay etapas, no hacia el Absoluto, sino etapas de lucidez que deben ser superadas, unas después de las otras, no luchando, no oponiéndose, sino más bien mirando, no solamente la situación, no solamente el caos, sino más bien a ti misma, más allá de esos sufrimientos, más allá de ese caos.

Entonces, en ese instante, habrá un instante, detectable entre todos, donde algo  bascula. Tú pasas de lo efímero, si se puede decir, al Absoluto, aunque no haya pasaje, ni vuelco, ni cambio. Pero eso, la Conciencia lo percibe claramente. Pero, aquí también, no eres la que percibe claramente eso. Aquí también, hay que ir más allá. Hacer esto, observar esto, es no darle más peso al caos, no prestarle atención a lo efímero, a las creencias, a las suposiciones, sino más bien acercarse a la Infinita Presencia. Y allí, el Absoluto está casi ahí, para ti. La búsqueda de perfección, como la culpabilidad que expresas, no son más que los miedos. Pero no tienes que luchar contra esos miedos, hay justamente que mirarlos (como para el caos), ver que eso está relacionado, que eso funciona en sinergia en el seno de lo efímero, pero no puede, en ningún caso, tocar o alterar lo que tú Eres, en Verdad. Acepta pues tu inmortalidad. No eres ni este cuerpo ni lo que has vivido, ni tus actividades. Tú eres el caos y es en ese caos personal, individual (que es una muerte mítica y mística), que el Absoluto está allí. Ese momento de temor, que te hace creer en el fin, no es de hecho, más que la apertura a la Verdad, es decir al Absoluto. Desde luego, el cuerpo, desde luego los pensamientos, van a hacer todo para evitarte que pienses así.

 Pregunta: ¿estoy preparada para aceptar el punto de vuelco hacia el Absoluto?

Tu pregunta no quiere decir gran cosa. ¿Quién hace la pregunta? No es la videncia, todavía menos una autoridad exterior que va a decirte: “está bien” o “no está bien”. No hay que estar preparado a algo que siempre ha estado allí. No eres un vestido para ponerse para ir a casarse. Hay que aceptar ser despojado, totalmente desnudo, en el caos, en el Abandono más total. Soy más bien yo que te pregunto: ¿Estás preparada? Porque sólo tú tienes la respuesta. ¿Cómo puedes proyectar una respuesta a esperar del exterior? ¿Qué te hace pensar o creer eso, si no son tus propias indecisiones, tus propias dudas? Toda respuesta está en ti. No hay mejor momento que el instante presente. No hay distancia, no hay búsqueda, no hay ropas para poner, no hay estar preparado. Es la perspectiva del punto de vista de la personalidad que va hacerte creer que hay que estar preparado o no preparado. Estar preparado, o no estar preparado: pero eso no quiere decir  nada. No hay además nada que decir. ¿Qué buscas decirte a ti misma? ¿Qué quieres disfrazar? Sobre todo no creer nada. No hay que estar preparado o no estar preparado a algo que siempre ha estado allí. Es el punto de vista de la personalidad que, siempre, a través de las palabras que empleas, muestra incluso que aguardas algo o que tú esperas o temes algo. Pero es el mismo principio: esperar, temer, u otro, no es más que la proyección de tus propias incertidumbres Interiores. Y ¿de qué Interior hablas tú? Y ¿de qué interior hablo yo? El del Sí, hay que Abandonar el Sí para ser Absoluto, porque el Absoluto está ya allí, envuelve al Sí,  es el No sí, el No Yo, el No Maestro, el No Parecer. Es el Para Brahman, es decir el Todo más allá del Todo, el Absoluto Último, Amor. ¿Cómo podrías estar preparada a lo que tú Eres, ya? La noción de preparación pone una distancia, una separación, incluso. No hay nada que preparar. No hay que estar preparado o no estar preparado, porque adoptar esto te devuelve a una cierta forma de linealidad, a lo efímero, a la incompletud. Es una proyección, aquí también. No es un matrimonio, no tienes que encontrar a otro si no lo que tú eres ya. Sólo el ego cree eso y traza hipótesis al respecto.



Pregunta: ¿qué es oportuno que yo entienda de vuestra parte?

La primera respuesta es: “nada en absoluto”. La segunda respuesta es: “qué aguardas, qué esperas entender?” Ningún conocimiento que venga de lo que yo podría decirte, de lo que tú Eres, te permitirá Ser lo y todavía menos devenirlo. Hay que hacer el Silencio. Ese Silencio no es una obligación que dice: “Yo paro de pensar, yo paro de mover”. Sino es el Silencio del observador. ¿Quién piensa? ¿Quién habla? ¿Quién vive? ¿Quién tiene el nombre que llevas? Si todo eso se detiene, entonces, puedo decir lo oportuno que es parar todo eso. El Absoluto, una vez más, no es una etapa, ni un decir (cualquiera sea) puesto que el Absoluto se revela, justamente, desde el instante donde hay Abandono del Sí o Abandono del Yo, sin sufrimiento, sin querer huir sea de lo que sea. Se trata más bien, verdaderamente, del momento donde el Silencio se hace y donde nada se dice, donde nada más es oportuno. Es el momento de la Disolución, llamada anteriormente el caos, en la pregunta precedente. Vivir el caos, es osar también Abandonarse, no depender más del Yo y del Sí, devenir, realmente, independiente y Libre, sean cuales fueran las circunstancias de tu vida. Ningún hijo, ninguna regla social, ningún ataque de este cuerpo puede alterar eso. En definitiva, y aquí también, el “quedar tranquilo” toma todo su sentido. Como ya lo dije, repetidas veces, aquel que mira la escena de teatro no puede ponerse de pie y molestar a los otros espectadores. Está en una butaca, él observa. Está cautivo, él también. Pero el hecho de estar cautivo del observador desemboca en la no Conciencia o a-conciencia. Pero eso está ya allí. No existe ninguna distancia, ningún tiempo, ningún apego que pueda frenar o sujetar al Absoluto, puesto que el Absoluto contiene todo eso.

 Pregunta: ¿cómo hacer para no intervenir más en la vida corriente?

Pero justamente, no hay nada que hacer y todo se hará. Vosotros tenéis tendencia a considerar, los unos y los otros, que cuando se os dice de dejar hacer, de quedar tranquilo, debéis quedar sentados sobre un sillón y esperar. No habéis comprendido nada y está muy bien porque, justamente no hay nada que comprender. Refutar no es renegar de: es simplemente el punto de vista que cambia. La acción se desarrollará siempre, el hacer tendrá lugar, pero la Conciencia no hará. Observaréis lo que se hace. Es el punto de vista que cambia. Y percibís y mantenéis, una visión limitada. Cuando os digo que este mundo no existe, ¿acaso eso quiere decir que tú vas a salir de este mundo en cuanto cierras los ojos, o en cuanto te metes en un sillón? Pero desde luego que no. No hay que negar lo que vive esta bolsa de alimento: no hay que implicarse. Es eso, quedar tranquilo. Eso no quiere decir volverse una verdura, eso quiere decir hacer e intervenir, pero tú no eres ni lo que hace ni lo que interviene. Es un problema de posicionamiento. Eso ha sido repetido numerosas veces. Cuando se os dice de no hacer nada, eso no quiere decir quedar sin hacer nada, sentado en alguna parte o en la cama. Desde luego que no. Haced lo que hay que hacer, responded a vuestras obligaciones, sean livianas o pesadas, pero vosotros no sois nada de eso. Es el ego que se apodera de eso, en tu pregunta. Es el ego que se dice: “pero ¿cómo yo puedo parar de hacer, mis hijos, mis obligaciones, mi familia?”. Nadie te ha pedido parar sea lo que sea. Es un cambio de punto de vista. Tú no eres el que hace, tú no eres el que interviene. Es el ego que, espontáneamente, quiere limitar según lo que percibe, desde luego, y que te hace creer que eso no es posible. ¿Aquél que sale de su cuerpo para de vivir? No, él está mucho más vivo que cuando él actúa. Del mismo modo (y lo repito), no hay nada a rechazar. Refutar no es rechaza: es cambiar de mirada, cambiar de punto de vista. Desde luego, lo que yo digo para el ego es incomprensible, porque el ego no ve y tiene razón. ¿Cómo podría hacer, sin hacer nada? Si yo tomé el ejemplo, varias veces, de la escena de teatro, no es por azar. Voy a retomar otro ejemplo: el de la soga. Tú entras en una pieza mal iluminada, tus ojos ven una soga, pero como está mal iluminado te persuadiste de que es una serpiente y tienes miedo y tú enciendes la luz y te das cuenta que no es más que una soga. Es exactamente el mismo principio. Dicho de otra manera, en vuestro lenguaje corriente, confundís Roma con Santiago. No hay serpiente y sin embargo tú lo has creído. Pero el hecho de cambiar de enfoque te hace dar cuenta de tu equivocación.

Es el mismo principio para vuestra vida: nadie os ha pedido nunca de no intervenir, de no actuar. Al contrario, esta bolsa de comida debe vivir lo que tiene para vivir, liviano o pesado. Pero no os impliquéis, porque eso no es vosotros. Es el punto de vista que cambia, no es la acción. Pero la personalidad, desde luego, no va a comprender eso. El mejor modo de llegar, yo lo expliqué, es la refutación. Refutar no quiere decir no hacer nada, es estar tranquilo, es dejar hacer. Ese Hacer no tiene necesidad de lo que tú Eres. Es toda la diferencia. El punto de vista, el enfoque, la mirada: no hay serpiente, es una soga, es una creencia y después, solamente después, no hay tampoco ni serpiente ni soga. Pero no es porque tú vas a decir que no hay serpiente y no hay soga, que eso va a ser verdad. Es como las capas de la cebolla, es parecido. ¿La capa de la cebolla que está más próxima del centro, conoce la vida de la envoltura de la cebolla? No, es parecido para ti. ¿El hecho de ser Absoluto hace desaparecer sea lo que sea que está al interior de la cebolla? Por supuesto que no. Pero la lógica del ego es de hacerte creer que sí. De ahí esta pregunta. El Absoluto no es aquel que queda en una gruta. El Absoluto puede realizar no importa qué, en el seno de una forma, pero sabe que no es esta forma y sin embargo, hace. Es el cambio de punto de vista, no de acción. No es pasar de la acción a la inacción, no es detener todas las interacciones, no es matar padre y madre o hijo. Es otra mirada, una conciencia ampliada. Es pasar de aquel que es actor de su vida, a aquel que mira. Es el observador: ahí, es el Yo Soy. Y luego, el observador desaparece, él también: no hay más localización en un cuerpo, en una historia. Pero ¿quién ha dicho que la historia debía detenerse? Nadie, salvo tu ego.

29 de Junio del 2012 BIDI - 2 Autres Dimensions


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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
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Traducción: Hedyn Núñez
audio cortesia de Alicia Botero Toro  http://hallegadolaluz.blogspot.com
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BIDI-2

29 de Junio de 2012

Pregunta: ¿En ese contexto, qué quiere decir el Absoluto y como vivirlo?
He aquí el ejemplo típico (y no tengo nada contra ti), de alguien que no leyó nada de lo que dije. No se puede decir nada del Absoluto. No es un contexto, ni un concepto. No se puede decir nada (absolutamente nada) sobre el Absoluto puesto que, precisamente, es Desconocido. Querer tener un enfoque de comprensión intelectual, mental o imaginar, no quiere decir nada. Es el mental que plantea esta cuestión. El mental no puede acercar, ni siquiera dudar, alguna cosa acerca del Absoluto. El principio mismo del Absoluto es, precisamente, refutar todo lo que es conocido. Nada puede explicarse (darse) sobre el Absoluto. Querer hacer una comprensión no quiere decir nada. De la misma forma, no existe ningún medio para darte (o  explicarte) acerca de cómo vivir el Absoluto porque ¿cómo?; implica necesariamente, una comprensión (un mecanismo intelectual de prensión, de enfoque), lo que es imposible. Te comprometo, por lo tanto, a que releas todo lo que dije, incluso, en mi texto de introducción. Toda voluntad de comprensión del Absoluto está condenada al fracaso, puesto que les es Desconocido.  El Absoluto no poder ser expresado en palabra porque eso es lo que ustedes Son. Por lo tanto, querer vivir lo que ERES, no tiene sentido puesto que ya lo ERES, desde la Eternidad. El mental hace esta clase de pregunta porque está persuadido de que va a poder apropiarse del Absoluto y de vivirlo. Pero, precisamente, es en la ausencia de comprensión, en la desaparición de la interrogación del mental mismo, y de la comprensión (o de la lógica, o por la desaparición de la propia persona), que el Absoluto Es. No puedo pues aportar ninguna respuesta a tu pregunta. Sería presuntuoso creer (o de esperar) que una definición de lo que es el Absoluto sea posible. De la misma forma que no existe ninguna técnica, ningún medio, de vivir el Absoluto, haciendo éste género de preguntas. Sólo refutando todo lo que se conoce (es decir: no eres este cuerpo, no eres  estos pensamientos, ni esta vida, ni este mundo), dejando hacer lo que es a hacerse sobre este mundo, que el Absoluto Es. Ninguna emoción, ninguna imagen, ningún símbolo, nada imaginario, ningún sueño, ninguna proyección, te es de alguna utilidad para ser Absoluto. Al contrario. Deshazte de todo eso. Sólo cuando te deshagas  de todo lo que recubre lo que tú ERES (es decir, el Absoluto), el Absoluto Es. El Absoluto es Desconocido. Es lo que decía al comienzo.

Imaginémonos (y eso es fácil) que me dices que no sabes lo que es el aire. Pero, vives en el aire. Cualquier proporción guardada, es exactamente el mismo principio. Mientras hagas una proyección (del Absoluto), Él nunca podrá ser para ti. Y, sin embargo, está allí. La mirada exterior, la comprensión, la proyección en un sistema de conocimientos (cualquiera que sea), no puede darte este acceso. No existe, simplemente. Sólo cuando todo lo que está vinculado a tu persona, seas “tú” “Yo”, tu Sí, no existan ya, es que el Absoluto está ahí. Toda palabra que pudiera darte del Absoluto no haría más que alejarte.  Es, en los momentos en que el “Yo” desaparece, en que el “Sí”  desaparece, completamente (eso se llamó el Abandono del Sí), es cuando te liberas, completamente, de todo lo que le que conoces (de todos tus condicionamientos, tus reflejos, de todas tus creencias,  tus Ilusiones, en este cuerpo, en esta vida, y esta conciencia, no existen ya) que el Absoluto Es. No antes. ¿Cómo puedes tú imaginar servirte de tu propia conciencia, de tu propia inteligencia, y  comprensión, para ser Absoluto? Es imposible. Mientras este planteamiento exista (que lo llamen  psicológico, espiritual u otro), ustedes mismos se engañan. Mientras jueguen el juego de la conciencia, no pueden ser Absolutos puesto que el Absoluto es, precisamente todo, excepto una conciencia, excepto una comprensión, Todo, salvo lo que les es conocido. No hay pues ningún medio, ninguna posibilidad, de responder, a este género de pregunta. Te invito, por lo tanto, que releas atentamente, las respuestas que di.  El Absoluto está ya allí. Es la conciencia, precisamente, que pone fin al Absoluto. El Absoluto es no-conciencia. El Absoluto no es supra conciencia. La supra conciencia podría ser la fase pre-última. Pero, el Absoluto no es una fase, ni una etapa. Está más allá de toda posibilidad de la conciencia. Querrías hacer, de algo que es Ilimitado, algo limitado que pudiera entenderse. Pero no hay nada que agarrar-entender.  Al contrario. Debes deshacerte de todo, sin ninguna excepción, vivir este caos, esta muerte, este rebasamiento de todos los miedos, no por una acción, sino más bien, por la observación de ver  morir todo lo que debe;  porque es efímero. Pasar por las Puertas de la Disolución. Lo que se llamó la Onda de Vida, que llega a algunos lugares del cuerpo ilusorio y que les hace estalla en la cara, el caos, la negación, la voluntad de dejar perdurar el Sí, por orgullo espiritual, por miedo de la muerte, por un pequeño miedo. Es lo que debe verse. Cuando eso es visto, el Absoluto no es más un problema, no es una búsqueda, no es algo a encontrar. El punto de vista cambia y comprenden que el Absoluto ha estado  siempre ahí. Pero, mientras se localicen en un cuerpo, en un Sí, en una historia, en un compromiso (cualquiera que sea), ustedes no puedan ser Absoluto. Sin embargo, es ya lo que ustedes Son. Pero el ego lo impide. El Sí también. Deben aceptar morir. Eso se llamó la Crucifixión, la Resurrección. Es necesario perderlo todo, para ser Todo. Mientras te mantienes en cosas como (tu conciencia, tu cuerpo, el Sí, en tus chacras, tu Kundalini, qué se yo, que más), tú te estafas a ti mismo. Te limitas tú mismo. Permaneces en el conocido. En el posible, en lo circunscrito y, en ningún momento, tu punto de vista cambia. La mirada es la misma, vestida con otros Velos, con otras ilusiones. No puedes conocer lo que ERES. Sólo puedes Serlo. Conocer recurre a la conciencia. Es el cese de la conciencia (en una localización, en un espacio y en un tiempo, en una historia y un cuerpo, en un mental, en un Alma o como en un Espíritu) que Realiza. Mientras permanezcas como algo de lo que acabo de describir, el Absoluto sigue distante y, sin embargo, es lo que ERES, más allá de toda historia, de todo cuerpo. El ego sólo existe por la carencia vinculada a lo efímero. El Absoluto pone fin a la compartimentación, pone fin a la localización, a toda Ilusión, a toda creencia, a todo Sí, a todo “, sino más bien, por la experiencia directa. Ahora bien; esta experiencia directa no puede vivirse mientras exista la menor identificación a cualquier cosa, es decir, mientras exista la menor proyección. Ahora bien, la conciencia es proyección, en el “yo” como en el Sí.

La conciencia es movimiento (que este movimiento sea fragmentario, en el “Yo”, como mucho más vasto) dando acceso a lo Ilimitado del Sí, llamado pomposamente: Despertar. Pero, si están allí, es lo que ya son; Despiertos. No hay nada a realizar que ya no esté realizado. Es el ego que cree eso, él Sí que cree eso. Es la peor de las trampas porque eso los lleva a mantener  proyecciones constantes, a creerse Infinito, en una búsqueda sin fin. El Absoluto no es eso. Es, precisamente, detener  toda proyección, toda conciencia, toda localización, todo tiempo,  todo espacio y toda Dimensión. ¿Es qué lo acabo de decir, todo lo que acabo de enumerar, desaparece? ¿Ver la cebolla, en su totalidad, con sus primeras cáscaras, quiere decir que el núcleo de la cebolla, en el centro, no está  ya? Es un cambio de mirada. Pero el ego no lo aceptará jamás. Y él Sí, aún menos. Porque mientras el “Yo” tiene el “YO” de la misma manera, el Sí tiene el “Sí”. Y mientras tengan lo que sea, no son Libres.

Por supuesto, el ego va a susurrarles que están encarnados. El Sí va a susurrarles que tienen una evolución espiritual.  El “Yo” voy a decirles que tienen obligaciones. El Sí va a decirles que tienen una responsabilidad espiritual. Pero, todo eso es conocido, archiconocido, y no concierne de ningún modo al Absoluto. Deben pasar  al otro lado, sabiendo que no existe ningún punto de paso, excepto por la muerte de todo lo que acabo de enumerar. Eso no es un viaje: es detener  el viaje. Creer que hay un viaje, los aleja del Absoluto. Mientras corran detrás de una Kundalini,  corran detrás de un chakra, o detrás  de cualquier cosa, ustedes se engañen. Es el miedo que les hace creer que tienen algo a buscar y encontrar. Mientras el miedo esté allí, permanecen en el “Yo” y en Sí, en el miedo por ese cuerpo, en el miedo por una evolución espiritual, o un karma que no existe. Permanecen en los estratos inferiores. Vuestro punto de vista no puede cambiar. Todo lo que se desarrolla en el “Yo”, y en  el Sí, obviamente, se inscribe en el Absoluto, pero no es el Absoluto porque todo eso les es conocido o conocible. Deben renacer, vírgenes y nuevos. No es porque no hay más programa, porque no hay más sistema, que todo desapareció. Es un problema de configuración, de mirada y de punto de vista. Mientras no hayan soltado todo, el Absoluto no estará allí para ustedes, mientras que Él está siempre allí. Harían bien en abandonarlo todo, en la carne, meterse en una montaña, meditar durante miles de años, y eso, no cambiará nada. Creerán llegar a alguna parte y no entienden  que no hay ninguna parte a donde llegar. Seguirán manteniendo y creando escenas de teatro, nuevas piezas, construyendo otros teatros y tomando eso por realidad, por real, por la única verdad.  Deben  abandonar eso.  Deben liberarse  de todo. Eso se llama el Abandono del Sí. Recuerden que el Absoluto no puede ser, en ningún caso, un objetivo final. Es el Último. No es una etapa. No es una búsqueda. Es, precisamente, el cese de todo eso.

Pregunta: ¿Por la refutación y el cambio de punto de vista, la angustia se hace menos presente, incluso no aparece más. Paralelamente a eso, el mental se disuelve. Pero el ego se manifiesta, todavía, por momentos de forma aguda. Refuto igualmente, pero me sorprende que ciertos sentimientos están todavía ahí. La Onda está presente. Estoy un poco perdida con todos estos estados. ¿Podría usted aclararme?

Tú, eres  ya esclarecida. ¿Qué quieres tú, como aclaración suplementaria? A partir del momento en que la conducta de la refutación te da a vivir estos cambios, ¿qué quieres de  más? Quizá no te has perdido aún suficientemente. Cuando te hayas perdido completamente, por fin, se te encontrará. Acepta perder, completamente, toda referencia, todo espacio. Todos esos Estados que cambian, obsérvalos  y refútalos también. Lo que conduces (y llevas) es la buena solución. Te esclareces tú misma. Continúa. No dije nunca que eso iba a realizarse en un mes o dos. Algunos lo viven instantáneamente. Otros van a poner (en término lineal) varios meses. ¿Cuál es la importancia, en definitiva, puesto que, como se lo dicen numerosos Participantes, están todos, Liberados? La Liberación es para todos. Pero, es diferente vivir la Liberación a partir del “Yo”, a partir del Sí, o a partir del Absoluto. Porque las implicaciones no son las mismas: el que se mantiene ligado sufre, el que se libera no sufre ya. El que tiene creencias sufre y sufrirá. El que no tiene ninguna creencia, el que renace en lo virgen, no puede sufrir. No puede existir lucha.  

Cuando son Absoluto (lo repito), pasan del “yo” al Sí, y del Sí al Absoluto, como del Absoluto al Sí, y del Sí al “Yo”, sin ningún problema, a voluntad. Pero, mientras no sean Absoluto, no pueden pasar del uno al otro. Es para eso que es necesario abandonar el “Yo”, y el Sí. Hacer frente a su propia muerte, con el fin de dejar la Ilusión desaparecer, sin desaparecer uno mismo. El testigo es la Onda de Vida, más allá de lo que llaman Kundalini, los chakras y el Supra mental.  Tú, eres  ya esclarecida.  ¿Qué quieres más cómo claridad? Deja  desaparecer  todo el resto. Lo que has enumerado como traduce, que la refutación (según vuestra terminología encarnada), funciona.  No busque más esclarecimiento, que ese que da la claridad que tú vives. Todo está ahí. ¿Por qué querer más? No hay nada que buscar. No hay nada a querer.  Solo hay que abandonar, totalmente el Sí. Y la refutación es la sola vía posible.  Entonces prosigue. Ya estás ahí. Es lógico que, en el «Yo» y en el Sí, que el mental esté presente. La pacificación de las emociones, la disminución de las angustias y del mental, te conduce a vivir la Presencia, y la Infinita Presencia. A partir de este momento, si aceptan morir a toda localización, a todo vínculo, a todo lazo, renacerán, Libres y Liberados. Son por lo tanto, Liberados vivientes. Son el Jnani, el Mukti. Y allí, todo pasa a ser extremadamente claro. Todo es claridad. No puede persistir ninguna zona de sombra.

Pregunta: La conciencia se identificó, recientemente,  a memorias de individualidad con un notable sufrimiento durante varios días. La refutación y la trascendencia no pudieron puntualmente efectuarse. ¿Por qué?
Porque es necesario reforzar tu posición de observador. Te recuerdo que es la posición del observador que te hace salir del papel de actor (cualesquiera que sean los medios empleados), sobre el camino de la refutación y la Liberación (que no es un camino). A menudo, las resistencias se expresan. Si puedo emplear esta palabra, aspirar, ahí en ese momento, a ver cada vez más claramente (de aceptar, refutándolo, cada vez más claramente), sus angustias y sus manifestaciones. En un momento dado, podrás decir que has llegado. Es decir, te habrás distanciado suficientemente de ese sufrimiento. Todo sufrimiento  es hecho para ser trascendido. La transcendencia no es la supresión del sufrimiento por un medio cualquiera (químico, energético, psicológico u otro). Es, simplemente, la visión más clara y la más lúcida del sufrimiento, o lo que sea, con el fin de permitir una no identificación. La refutación es, efectivamente, el medio. Pero, eso también, no marcha  instantáneamente. A veces sí. A veces no. A veces, es necesario un poco más de tiempo. Más eso les parece arduo (por la no respuesta a la no refutación), más están próximos a la Infinita Presencia. Entonces, no busques  porqué, no busques cómo. Pero, sigue refutando. Y, necesariamente, este sufrimiento se alejará. A partir del momento en que no lo des más atención (sin rechazar, una vez más), a partir del momento en que no hay más agarre en la Conciencia (para el sufrimiento como para una atadura, es el mismo principio), entonces, el apego o el sufrimiento no están más. Allí, está la Libertad. Esa es la Liberación.

Por supuesto, a menudo hay una tendencia a decir: “eso no funciona”, a partir del momento en que consideran que se consagró un tiempo suficientemente largo. Pero, si eso está siempre presente, es que el tiempo consagrado no es suficientemente largo. Es una exhortación  a continuar. No existe ningún sufrimiento que resista a la refutación. Por el contrario, existen muchos sufrimientos que van a resistir a la reacción: que sea química (por un calmante), que sea psicológica (por un medicamento psíquico, a objetivo psíquico), o cualquier otra técnica. Podría decir la misma cosa con relación a la pregunta a la cual no respondí, con relación al miedo, es la misma cosa: si quieren comprender los mecanismos del miedo, como del sufrimiento, no saldrán nunca de la acción-reacción. Mantienen,  y alimentan, la Dualidad. La refutación no puede, nunca, alimentar la Dualidad porque eso va a crear una ruptura de equilibrio en el mental y en consecuencia, en el cerebro. Es esta ruptura de equilibrio, en el cerebro y en el mental (como se obtiene en una experiencia de muerte inminente, o aún en ciertas experiencias fuera del cuerpo o místicas), que se realiza la Liberación. Es asi de simple.

Por supuesto, cuando hay allí sufrimiento o miedo, la primera cosa que viene a la conciencia, es encontrar un remedio para hacer cesar el miedo o el sufrimiento. El error está allí, y es fundamental: la refutación no va a actuar contra, mientras que la lógica de la encarnación querría que se actúe contra. La refutación es un acompañamiento y no una lucha. El acompañamiento va siempre hacia las líneas de menor resistencia. La refutación va, en ese caso (como en la cuestión a la cual no respondí), a ser,  exactamente, un agente de transcendencia contribuyendo a la Liberación. Mientras quieren luchar contra, mientras quieran explicar miedos, sufrimientos (es la misma cosa), se equivocan. Porque inducen, a esa  bola de comida, esta bolsa de pensamientos, a una repetición en lo efímero que es sin final, hasta el final de lo efímero, y ustedes ni siquiera lo perciben. Por otra parte, la refutación, incluso si ella no parece dar resultados, es realmente, el solo medio que va a hacerlos pasar del actor que sufre (o que tiene miedo) a ese que observa y que en definitiva a ir más allá del observador. Te exhorto a continuar.  Esta respuesta va junta a esa concerniente al miedo, a la cual no respondí  porque la formulación no es la misma. Los insto a releer las  formulaciones de las dos preguntas, que podrían parecerse, pero que, sin embargo es lo opuesto. Porque el punto de vista de la primera pregunta, no es el mismo de la segunda, a la cual respondí. Toda la diferencia está ahí.

Pregunta: ¿Cuál es el peor obstáculo a revertir por mí para fusionar como ya lo hice una vez sin buscarlo, para renovar la experiencia a voluntad?
Pero, ninguna experiencia a voluntad te hará vivir el Absoluto. Es necesario cesar toda experiencia. Por otra parte, la experiencia espontánea que se vivió no se reproduce, porque hay un obstáculo, de importancia: tú mismo. Toda experiencia se ve apropiada por el “Yo” o por el Sí y, mientras hay  apropiación de una experiencia (así fuera la más maravillosa), no hay Absoluto. Esto es un constante. ¿Alguien que hizo una experiencia a las puertas de la muerte renueva esta experiencia a voluntad? Y, bien no. ¿Por qué? Porque hay un apego al recuerdo de la experiencia. Este apego al recuerdo de la experiencia basta para bloquear la experiencia futura y bloquear el Absoluto. Ninguna persona  habiendo vivido una experiencia de muerte inminente puede acceder a este estado Absoluto. Porque hay un apego. Todo apego a una experiencia (así sea, la más auténtica y la más profunda), es el  obstáculo mayor al Absoluto. El que nunca no ha vivido una experiencia accede más fácilmente al Absoluto porque es virgen. Es el mismo principio que para Sí: el que mantiene su Sí no quiere dejarlo. El que es marcado por una experiencia mística, cualquiera que sea, no quiere soltarla. Acepta, que el único obstáculo eres tú mismo. Olvídate. Olvida esta experiencia.
Refútala y tú serás Absoluto. Una vez más, la dificultad viene del apego. Y cuanto más la experiencia es profunda, más bella, y más viva, más es un obstáculo en lo que son, hoy. Recuerden: no hay progresión entre el Sí y el Absoluto. No hay pasaje entre el Sí y el Absoluto. Es Sí es el orgullo espiritual, por excelencia, del que cree haber llegado, del que quiere permanecer encerrado, que se niega a Abandonarse y que con todo, clama la necesidad de Libertad. El que dice eso está baldado por los miedos y sufrimientos. Ninguna experiencia debe reproducirse. El Absoluto es el cese de toda experiencia. Pero, una vez que el Absoluto se revela, todas las experiencias resultan posibles, pero no antes. Eso es necesario entender. Entonces, refuta todas tus experiencias, incluso ésta y verás. Lo propio del ser humano, es ligarse a todo lo que le cae en la mano o bajo los ojos. Y si, además, es una experiencia mística inusual, eso va a bastar a arraigarlo en la última experiencia y a impedirle ser Libre y en consecuencia vivir su propia Liberación. No es una paradoja puesto que el Absoluto no es una progresión desde el Sí. Es la ruptura del Sí. Por esta razón la refutación es fundamental y principal. Mientras no hayan refutado vuestro acceso al cuerpo de Etreté, no hayan refutado vuestro  acceso al Sol, ni refutado vuestra propia Disolución, no pueden ser Liberados. Ahora bien, precisamente, el Sí va a creer, lo contrario, que es necesario mantener viva la experiencia pasada, debido a su intensidad. Va a rememorar  la experiencia, va a tornearla en bucle (en el mental, en el Sí) y va a alejarse, aún más, de esta Liberación. El Despertar, pomposamente llamado así, no es la Liberación. La Realización no es más que una estafa que los mantiene en la ilusión. Es así como  nacieron las ilusiones espirituales (lo que llaman el Nueva Edad o las enseñanzas Luciferinas) que les hacen reflejar algo que no es verdadero y que es el mayor obstáculo a la Libertad y a la Liberación porque permanecen fijos en la última experiencia, en la visión del 3er. Ojo, en potenciales energéticos y Vibratorios. Mientras que incluso eso debe refutarse. Si no, ustedes mantienen el Sí. Haciendo gárgaras por del Despertar, haciendo gárgaras por vuestra auto Realización que no es, en realidad, más que el reflejo de vuestra auto suficiencia. Incluso eso debe refutarse. Y es más fácil refutar la vida ordinaria, para una persona en el “Yo” que no ha vivido nunca el Sí, que de refutarlo para el que está instalado en el Sí y el orgullo espiritual. Les recuerdo que están todos liberados, pero que las condiciones y las circunstancias de esta Liberación no son las mismas. Que el devenir de vuestra propia Liberación no es el mismo. Por lo tanto el obstáculo eres tú.

Pregunta: Tengo siempre mucha dificultad para interiorizarme correctamente durante los alineamientos o las meditaciones. O me duermo o termino por dejarme llevar por pensamientos, no soy capaz de permanecer  durante el tiempo preconizado. Deduzco por lo tanto que tengo resistencias importantes, pero no las he identificado.
Olvida en primer lugar tus suposiciones y tus proyecciones porque el hecho de dormir es excelente. Porque el adormecimiento corresponde a la extinción de la conciencia, más allá de Turiya, y en consecuencia eso es una fuerte señal que la Alineación, como lo dices, tiene eficacia. El adormecimiento es el momento en que hay ocultación de la conciencia como de la supra-conciencia. En esos momentos, el Absoluto se revela, aunque si no tengas la conciencia. La resistencia se sitúa, en los momentos en que no te mantienes en un lugar y en que los pensamientos te invaden. Aprovecha  pues de estos momentos, en que el Alineamiento te da a vivir eso, para refutar los pensamientos, sin luchar contra, pero deshaciéndote e desidentificándote  de esos pensamientos.  No hay por tanto que actuar, sino dejar hacer y aprovechar de estos momentos que se te ofrecen para refutar.  Lo que llaman “Alineación” es la conjunción, de ahora en adelante, de la supra conciencia y de la Onda de vida, en resonancia con el Absoluto. Aprovecha de esos instantes, de esos momentos, para aplicar la refutación o entonces para dormir. El resultado será el mismo. La forma en que expresas la cuestión pone de manifiesto que al mental le gustaría apoderarse de las experiencias de la Alineación. El adormecimiento es la mejor de las maneras para que el mental no pueda acapararse. Persiste pues en eso, y refuta mientras no duermas. Constatarás entonces, rápidamente, que algo  pasa y que te  conduce a un mecanismo del Sí (llamado Infinita Presencia) que es, hasta cierto punto, primicias al Absoluto, o, en todo caso, la facilitación del Absoluto.

Pregunta: Desde hace algunas semanas, tengo la impresión que lo que constituía mi actividad profesional se enciende bajo mis ojos y que nada más tiene sentido. Sé que no hay más nada que hacer, nada a detener, pero eso engendra en mí un mecanismo de acción-reacción, o una sensación de depresión, de vacío.  En los dos casos no estoy ni en la alegría ni en la paz. ¿Cómo fluidificar  ese proceso y salir de la ilusión?

La manera que tienes de presentar: me da una descripción que corresponde a la salida de la ilusión y seguidamente, me preguntas cómo salir de la ilusión, entonces, qué es lo que estás viviendo. ¿Qué más quieres tú? El hecho de perder las referencias, el hecho de no encontrar compromisos en pro de alguien o de alguna cosa es la prueba de la Liberación en curso y en consecuencia el cese de la ilusión. ¿Qué más quieres agregar a eso? Porque lo que vives ahí, es el proceso de la Infinita Presencia que conduce al Absoluto y al final de la ilusión de este mundo. Agradece pues, lo que vives y no cambies nada. Sé el observador de lo que se desarrolla porque lo que se te da a ver, es precisamente el final de tus propias ilusiones, de tus propias ataduras. Es el duelo, o el choque. Es lo que viven todos, actualmente, en distintos grados. ¿Pues, por qué quieres bloquear eso? Es completamente natural. No hay nada que mejorar. Hay solamente que ver lo que se desarrolla. Lo que sea que tengas la impresión de perder, quienes tengan la impresión de perder, agradezcan, porque allí, se encuentra vuestra Liberación y vuestra Libertad. Lo que sea que piensen, cualquiera que sea el sufrimiento, o la depresión. Recuerden que lo que se expresa, por la depresión, por el sufrimiento, por el problema, no es más que el reflejo de la agonía del ego y del Sí. ¿Por qué quieren aportar un remedio e impedir lo que los libera? Cambien de mirada, ahí también. Agradezcan. Lo que les parece terrible y difícil, hoy, solo está destinado a mostrarles los últimos apegos en acción. Es lo que los libera. Que eso sea el trabajo, o que se trate un prójimo. Lo que viven es la Libertad, aunque eso aparezca, a la conciencia, al revés. La conciencia no  quiere desparecer, ya sea la conciencia del yo la conciencia del Sí. Las circunstancias de vuestras vidas los llevan a vivir eso y es exactamente, lo que es necesario. ¿Entonces por qué querer remediar vuestra propia Liberación? Si aceptan eso, verán, por ustedes mismos, que lo que en la víspera les parecía, un sufrimiento enorme, no es más que vuestra Liberación. No están ya en el tiempo de la contemplación del Sí y de la Alegría. Están en la Liberación de los últimos apegos, de las últimas ilusiones.  Incluso si eso les parece difícil, ¿es difícil por qué y para quién?  Vean eso.  Sean el observador en un primer momento. Refuten eso y estarán Libres. No tienen por qué resistir.

No tienen que oponerse, si no mantendrán o restablecerán una dualidad que no quieren ya. No es un humor desagradable o una depresión profunda que debe impedirles de Ser. Diría incluso que es una excelente señal que traduce perfectamente la Liberación en curso. ¿Qué más quieren? No están ya en etapas de acceso al Sí, de realización del Sí. Lo que se desarrolla es la Ascensión de la Tierra, la Liberación final de todas las ilusiones. ¿Cuándo el mundo desaparece, a que atarse, si no es a lo que Son? Es una oportunidad, un regalo, una gran gracia. Y ustedes viven eso inversamente. Ya lo dije: menos comprendan, y más eso les parezca duro, más eso será fácil. Sólo son  la expresión de las resistencias del ego y del Sí. Pero si eso les afecta, eso es lo que debe ser. No son lo que sufre, ustedes no son la depresión. Lo que se despega  de ustedes, los libera. No hay ninguna excepción a esta regla. Lo que sea que se desapegue de ustedes, aunque no perciben la utilidad, y no viven más que un estado extremadamente desagradable, vayan más allá de eso. No pronuncien  juicios sobre lo que viven porque todo lo que viven, hoy, no es más que el resultante de vuestra Liberación. Deberían estar felices: salen del teatro, ya no hay más teatro. Y más lo que nombran días, y las semanas  van a pasar, más eso va a ser evidente. No pueden volver hacia detrás. Lo que se murió, se murió. Lo que nace, nace. Sólo los compromisos en pro de lo que se murió crean el sufrimiento. Y lo que muere no es una pérdida, una vez más, es una Liberación. Cambien de mirada. Es más bien si no viven nada, o si están en la alegría permanente, que deberían inquietarse.  Les recuerdo, por eso lo que dijo uno de los Ancianos, hace algún tiempo, mucho tiempo, concerniente al choque de la humanidad. ¿Qué creen  que es lo que viven? Vuestro choque personal. El choque del ego. El choque del Sí. Eso va a ser cada vez más evidente pero ustedes no son eso. No tienen ningún medio (intelectual, mental, de clarividencia, intuición o premonición, que les de los medios de aceptar lo que viven. Deben pasar por eso.  Pero, una vez más, no es una prueba, es una Libertad. Creo que el Comendador del Ancianos lo repitió durante años: la oruga se convierte en mariposa. Pero la oruga debe dejar el lugar a la mariposa. ¿Si no, cómo quieren ser, a la vez, una oruga y una mariposa? Cambien de punto de vista. No guarden el punto de vista de la oruga, sino el de la mariposa. No busquen estratagemas diciendo: estoy encarnado, tengo obligaciones. Eso no es tuyo. Si aceptan lo que pasa, seguirán haciendo lo que debe hacerse, hasta el último momento, pero ustedes, se liberarán antes. ¿Entonces que quieren? Es como si dijeran: “quiero  morir pero no quiero que mi corazón se detenga”, “bien, yo quiero morir, pero quiero permanecer allí donde estoy”. Saben muy bien que eso  es imposible.

Pregunta: El Absoluto se reveló durante un momento de meditación y paz, pero al reanudar las actividades de la vida, el velo volvió a caer. La expectativa de vivir eso nuevamente, es obstáculo para esa revelación. ¿Cómo actuar con esos obstáculos?

La revelación sólo ocurre una vez. Eso no puede  ser  re-velado, puesto que ese velo se consumió. No hay paso entre el Sí y el Absoluto. Pero una vez establecido el Absoluto, el pasaje es posible a voluntad  en los dos sentido. Lo que quiere decir que lo que se vivió es una Disolución en la Infinita Presencia. Y es por otra parte la diferencia con el estado Absoluto (que no es un estado) porque cuando el Absoluto es alcanzado, vivido, realizado, concientizado, revelado, no puede ya re-velarse (de velo) o desaparecer. Era pues un preliminar, pero como lo observas, y lo dices, el deseo de actuar y reproducir la experiencia te aleja de lo que ha sido vivido. Refuta también eso. No lo busques más. No lo pidas, sino refútalo y verás. Queda claro que la realización de la Presencia Última o la Infinita Presencia presenta, si puedo decir, semejanzas perturbadoras con el Absoluto. La diferencia reside precisamente en este pasaje o, eso no pasaje a voluntad. Si no hay posibilidad de revivir espontáneamente eso, a partir de los ojos cerrados, no era por lo tanto Absoluto, sino el último estado llamado Infinita Presencia. Es pues necesario refutar y no desear. Y sobre todo no actuar. El comportamiento a adoptarse es estrictamente el opuesto a lo que tú pretendes hacer. Cuando el Absoluto está allí, pasan, a discreción, sin dificultad, sin meditación, del Absoluto al Sí, del Sí al yo, del yo al Sí y del Sí al Absoluto. El hecho de que eso no se reproduzca señala que eso aún no se produjo.




29 de Junio del 2012 BIDI - 3 Autres Dimensions



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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot

Traducción: Amparo Iribas
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audio cortesia de Alicia Botero Toro  http://hallegadolaluz.blogspot.com
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BIDI 3

29 junio 2012

Pregunta: ¿Qué posibilidades me encarrilarían y me permitirían bascular y acceder al Absoluto?

Hay palabras cuya disposición muestra una interrogación dentro de la interrogación. ¿Estás segura de tu pregunta? ¿Qué significa “la posibilidad” y “encarrilar”? Una vez más, la noción de encarrilar significa una necesidad de comprender, una necesidad de asir, una necesidad de apropiarse. Mientras que el Absoluto, en ningún caso, puede ser definido, ni siquiera percibido, mientras te sitúes en lo conocido, mientras persistas en querer comprenderlo, asirlo. Lo previo llamado “Abandono del Sí” es realizable sólo por la refutación. Te corresponde por consiguiente dejar de querer comprender, dejar de querer apropiarte. El Absoluto, en ningún caso, puede ser un objetivo, ni una finalidad y todavía menos algo que se puede percibir, sentir o experimentar. No hay más que la refutación de todo lo que es conocido (que esto sea este cuerpo, como el conjunto de cuerpos llamados sutiles) que permitirá, en un primer tiempo, romper el hábito de la identificación a todo lo que constituye la vida, en este mundo. Ser nada, aquí, como lo dije, permite ser Absoluto. Entonces, desde luego, una cierta cantidad de Pilares, una cierta cantidad de elementos (que les han sido comunicados) son los elementos preparatorios al Absoluto. Pero, en ningún caso, el Absoluto puede ser captado a través de una comprensión intelectual. Cuando este estado se instala, más allá de todo estado, cuando se revela y se devela, instantáneamente, eso es una percepción más allá de todo lo percibido, eso es un estado más allá de todo estado, que los instala fuera de la ilusión. No como creencia si no como Verdad Absoluta, vivida de manera permanente, permitiéndoles extraerse de todo lo que sea efímero e ilusorio. No existe pues ningún elemento que pueda encarrilar, ninguna posibilidad que te permita dirigirte hacia algo. Sólo, el principio de refutación y la búsqueda sobre lo que no es el Absoluto te permitirá, en un momento dado, romper el círculo vicioso del mental, así como el conjunto de creencias, así como el conjunto de identificaciones que participan en lo efímero. No hay otro medio, no hay técnica, no hay otro acercamiento posible que concierna al Absoluto. La refutación que consiste en rechazar (sin negar y sin renegar), que consiste en ver todo lo que no es Infinito, todo lo que es efímero, permite un acercamiento directo, si puedo expresarme así, al Absoluto. Ustedes no pueden, en ningún caso, encarrilar algo. No pueden elaborar ninguna estrategia, ninguna otra posibilidad. Ninguna vibración puede conducirlos a ser Absoluto. Es justamente en la refutación de todo lo que se vive (concerniente tanto al yo, como al Sí) que el Absoluto se despliega y se devela. Desde luego, la Onda de Vida, el Manto Azul de la Gracia, participan en este trabajo. El conjunto de elementos inscritos en la supervivencia de la personalidad misma (como el miedo de la pérdida de esta personalidad, el miedo de la muerte) son elementos que pueden ser transfigurados por la Onda de Vida misma. Facilitando, en cierto modo, la desaparición del ego y la trascendencia del ego, la desaparición del Sí y la trascendencia del Sí. Permitiendo develar todo lo que siempre ha estado ahí. Ustedes no pueden asirlo por cualquier proceso mental, por cualquier proceso Vibratorio, por cualquier experiencia. La refutación es el principio y el fundamento mismo del Advaita Vedanta permitiendo, si lo desean, de establecerse en lo que ustedes Son, de toda eternidad, más allá de toda vida, más allá de toda materia y más allá de toda Dimensión. No pueden asirlo, no pueden acercarlo de otro modo que por la refutación, de otro modo que aprovechando la influencia de la Onda de Vida, del Manto Azul de la Gracia y de la superación y de la trascendencia del yo y del Sí. Los Pilares que fueron comunicados (hace ya mucho tiempo) concerniente a la Humildad, la Simplicidad, la Transparencia, la Vía de la Infancia, son posibilidades. Pero esas posibilidades no dan acceso, si puedo decir, directamente, al Absoluto, sino que establecen las bases, las fundaciones, que permiten sentar, de algún modo, el abandono del yo y el abandono del Sí.

Pregunta: ¿Puede usted aclararme sobre mis resistencias a soltar mi personalidad?
Una parte de la respuesta que yo te daré es por tanto resultante de la pregunta precedente. No volveré sobre eso. El apego a la personalidad misma es inherente al principio de supervivencia. La personalidad, para existir, debe creerse eterna, lo que, por supuesto ella nunca es, puesto que la personalidad aparece y desaparece entre el nacimiento y la muerte. Nada subsiste de la personalidad una vez que la bolsa de alimento no está más y es devuelta a la Tierra. Lo que persiste (y todavía, para ustedes, eso es una creencia, la mayoría de las veces) es el alma y el Espíritu. Pero el alma y el Espíritu no son el Absoluto. Están contenidos en el Absoluto. Las resistencias de la personalidad, más allá de toda noción psicológica, están ligadas también a la presencia de la proyección de la conciencia en este mundo. Así, no hay especificidad individual,  aunque existan programaciones en la personalidad, función de tu propia historia, de tu propia memoria. Más allá de esto, están los arquetipos, los fundamentos, los principios básicos que, en todo ser humano encarnado, están por el principio de preservación de la especie, en cierto modo, los garantes y las barreras de contención de la no -desaparición de la personalidad antes de un término vencido (que eso sea la muerte natural, una muerte accidental, o cualquier otra cosa que ponga fin a la existencia de la personalidad y por tanto, a la proyección de la conciencia en su encierro dentro de esta bolsa de comida). Así pues, no puedo darte más que el elemento personal que concierne lo que es común al conjunto de la humanidad encarnada. Yo te remito por tanto a lo que pudo ser dicho, de diferentes maneras, concerniendo lo que ustedes nombran los 2 primeros chakras, donde están inscritos los principios de supervivencia de los seres vivos, los principios de supervivencia de las costumbres, así como los principios de la ilusión que permiten mantener una apariencia de coherencia en lo que es llamado la personalidad. No hay, por tanto, una respuesta que te sea personal.

Sea a nivel del yo, sea a nivel del Sí, sea a nivel de la Presencia Infinita o de la Infinita Presencia, el mecanismo, si se puede decir, queda igual: sólo en la superación del miedo de la muerte, el miedo de su propia desaparición, que el Absoluto aparece como algo que está ahí, de toda eternidad. La proyección de la conciencia debe, así pues, cesar de existir, el tiempo de lo que no es un pasaje si una Transfiguración. Es este miedo que debe ser vencido. No en el sentido de un combate, no en el sentido de una explicación, sino más bien en un cara a cara. En Occidente, esto ha sido el encuentro con el “Guardián del Umbral”, permitiéndoles vivir vuestras propias Tinieblas, vuestra propia Disolución. Esto está inscrito, una vez más, en el principio de preservación misma del cuerpo. No puede existir elemento, hablando con propiedad, psicológico, puesto que nosotros estamos aquí, directamente, en algo que está inscrito en la bolsa de alimento misma. La bolsa de alimento está persuadida, ella también, de ser inmortal, mientras que, por supuesto, ustedes saben que eso es falso, al menos sobre la superficie de esta Tierra. Hay un momento donde ustedes aparecen. Hay un momento donde ustedes desaparecen. Lo que aparece y lo que desaparece concierne exclusivamente a lo efímero. Sosteniendo a esta aparición y esta desaparición, existe lo que se llama un observador o conciencia del “yo soy”, Realizando el Sí. Más allá del “yo soy”, está el no-ser. El no-ser es el cese de toda proyección de conciencia en este mundo, como en toda Dimensión. Ser Absoluto define nuevos marcos que están constituidos por la ausencia de marco y la ausencia de límite. No hay más localización, no hay más encierro, no hay más posibilidad de estar limitado, de ninguna manera. La conciencia puede proyectarse, como no proyectarse más. La reintegración en el seno de la Fuente, la pulsación (si se puede llamar así, aunque no corresponda a nada que les sea conocido) del Absoluto, es una emanación de Amor, contemplándose ella misma. Es lo que somos todos: Amor contemplándose él mismo. Proyección de Amor en los diferentes estratos Vibratorios, en las diferentes frecuencias, en las diferentes experiencias. Mientras que exista, en la conciencia (sea del yo o del Sí), la necesidad de experimentar, la necesidad de proyectarse, el Absoluto no puede aparecer, mientras ya está ahí. Se necesita, por consiguiente, que haya, en cierto modo, una extinción total de la conciencia. Sea la conciencia fragmentaria de la personalidad, sea la conciencia extendida o la Supra conciencia del Sí, todo eso debe cesar, como si el tiempo se detuviera, como si el espacio no existiera más, con el fin de que la conciencia misma, pare de observar, pare de verse y pare de ser vista, ella misma, en alguna Dimensión que sea. Esto, realizado, transforma totalmente vuestra vida, aquí como en otra parte, porque en ese momento, ustedes no están más (estando en el Absoluto) en una forma, limitada por esta forma, de ninguna manera. Vuestra conciencia, en cierto modo, incluso en sus proyecciones, no está más limitada a este cuerpo, a esta Dimensión, o a toda otra conciencia existente. Ustedes son verdaderamente, en ese momento, Absoluto, en la realidad, no de la experiencia pero de lo que ustedes Son, de toda eternidad. Resumiría esto diciendo que el solo obstáculo a Ser Absoluto es el miedo. Mientras que exista en ustedes el menor miedo (en lo referente a este cuerpo, en lo referente a esta alma, en lo referente a este Espíritu, en lo referente a vuestro devenir, en lo referente a vuestros apegos, vuestras creencias), el Absoluto no puede ser de ninguna manera lo que ustedes Son y que sin embargo Son, de toda eternidad. Porque el miedo es una proyección de conciencia, dentro de la limitación, dentro del miedo de su propia desaparición o auto-disolución. El mismo mecanismo se encuentra en los mecanismos de acercamiento de la muerte donde, desde el instante donde ustedes saben que van a morir, por una razón precisa, sobreviene, dentro de la conciencia, el rechazo. Este rechazo es característico de la conciencia de la personalidad. Dentro mismo de la conciencia del Sí, incluso si este período de rechazo parece mucho más liviano, no obstante existe. El rechazo no es más que el reflejo y la consecuencia del miedo.

La personalidad se construye sobre la falta de Luz, sobre la falsificación, sobre la amputación. De esta falsificación, de esta amputación, resulta lo que se llama el miedo. El miedo no es más que un sentimiento de incompletud haciendo que, toda su vida, la personalidad va a buscar tranquilizarse intentando crear circunstancias que le parezcan eternas y que, por supuesto, no lo serán nunca ( que esto sea a través de un afecto, que sea a través de un trabajo, que sea a través de una descendencia) puesto que, de todos modos, el día donde ustedes dejen este mundo, este mundo no existe más, para ustedes. Desde luego, existen los medios (limitados) de contacto entre este lado de la vida y el otro lado de la vida llamada muerte. Pero uno como el otro no son más que amputaciones de lo que ustedes Son, en Verdad. Existe, en la personalidad (y esto es común a todo humano), la necesidad de estar tranquilo, la necesidad de encontrar una estabilidad dentro del mundo donde nada de todo eso puede existir, por la existencia misma del principio de amputación y de falsificación así como del encierro.

Pregunta: Aunque sintiendo en mí las manifestaciones de la Onda de Vida, me pregunto por qué estoy todavía tan pegada a mi yo.

La Onda de Vida, como lo dije, es un elemento facilitante, que viene a transfigurar los miedos inscritos a nivel de los 2 chakras inferiores correspondientes al cuerpo físico y al cuerpo, que ustedes nombran etérico. Pero esto no basta para hacer desaparecer el yo y lo que tú nombras “Estar pegada al yo”. Existe un principio de abandono del Sí, situado en la pérdida total de la personalidad, correspondiente al pasaje entre el 3er. Chakra y el chakra del Corazón. Esto ha sido nombrado Crucifixión y Resurrección. Existe, a ese nivel, lo que se llama una “Puerta Estrecha”. Es el momento donde ustedes deben, en cierto modo, probarse (a ustedes mismos) que no están apegados a nada de este mundo, a nada de lo que es efímero. Deben ser libres de toda creencia. Deben ser libres de todo apego. Deben ser libres de todo lo conocido. Es a este nivel que va a actuar la refutación. Una vez más, en lo que concierne a esta pregunta, no es una problemática personal, sino más bien una problemática colectiva, ligada al encierro, a la amputación y al aislamiento de este mundo. El conjunto de conocimientos (incluso los más elaborados) no son más que ignorancia. Porque ninguno de los conocimientos, cualesquiera sean (astrológicos, espirituales, religiosos) no pueden darles acceso a la Verdad sino, simplemente, a creencias a las cuales ustedes adhieren, o no. Ninguna creencia (incluso la más elaborada) puede cambiar sea lo que sea a vuestro estatus. Si ustedes observan: dentro de todos los modelos religiosos, dentro de todos los modelos de sociedad de la Tierra, cualquiera sea la adhesión a una religión dada o a otra, ustedes tienen seres que han logrado Abandonarse, en totalidad, a aceptar su propia desaparición. Cualquiera sea la religión de origen, se puede decir que ustedes deben todos, pasar por la misma Puerta Estrecha. Es el momento donde hay que deshacer el conjunto de creencias, del conjunto de certezas. Es con esta condición que lo Desconocido puede ser revelado y que el Absoluto es realizado, en el sentido de la Liberación. Mientras que ustedes se apoyen en una creencia, mientras que ustedes se apoyen en un conocimiento, cualquiera sea, están en la total ignorancia. Lo que ustedes llaman conocimiento (en el sentido humano) no es más que ignorancia. Si aceptan esta ignorancia, entonces penetrarán el conocimiento, porque ustedes Son el conocimiento. Siendo el conocimiento, siendo Amor y Luz, ustedes no pueden, en ningún caso, a través de cualquier proyección, aprehender eso. Sólo quitando todo lo que es conocido (por la búsqueda y la refutación), ustedes llegan a eso.

Aclaro (para las intervenciones futuras) que, les pediré, en lo sucesivo,  leer atentamente lo que ya he dicho. Porque muchas de las preguntas que ustedes hacen ya han tenido su respuesta, sobre todo cuando se trata de respuestas que son colectivas y que no conciernen en nada vuestra personalidad y en nada vuestra individualidad. El principio de la búsqueda, el principio de la refutación es universal. No depende de ninguna creencia, de ningún karma, de ninguna religión, de ningún país. Expresé, desde el comienzo de mi venida, que intentaría (lo más posible) de salir de todo contexto de sociedad, de toda noción histórica. Yo me aplico a esto y esto es fundamental. Los tiempos que ustedes viven, como lo saben, son particulares. Ellos reclaman de ustedes una noción de despojo, de no adherir a lo que no es vivido. Es conveniente incluso superar lo que es vivido, una vez que eso ha sido vivido, es decir, superar la experiencia misma por el principio de refutación. Por supuesto, el ego y la personalidad siempre les van a decir que eso no sirve para nada. Y es lógico. Y es normal. Pero ustedes no tienen, estrictamente, ningún otro medio para realizar esto más que por la búsqueda, por la refutación. No hay otro medio de liberarse de lo conocido. El proceso Vibratorio concierne la conciencia (eso ustedes lo saben también) puesto que la conciencia es Vibración. Según la gama donde se expresa esta Vibración, o ella es conocida y entonces ustedes están en la conciencia del yo. O las Vibraciones aparecen en el cuerpo (cualesquiera sean los puntos de penetración) y muchos les han sido dados: chakras, Puertas, Estrellas, Kundalini, Onda de vida. Esta penetración va a inducir a una ampliación de la conciencia llamando a esto: el Despertar, la Realización, el Acceso a la supra-conciencia. Pero incluso esto no es Absoluto. El Absoluto es mucho más amplio (si puedo expresarme así) que todo lo que puede ser percibido, que todo lo que puede ser sentido. Eso es mucho más vasto que la conciencia. Es una deslocalización total de vuestra conciencia que no está más sometida a las leyes de este mundo, aunque mantenga la forma, aunque  mantenga vuestras vidas.

Pero el principio de la refutación (que puede parecerles, a nivel del ego, como un ejercicio simplista o un ejercicio mental) es el mecanismo más simple, apuntando a pasar por encima todos los estratos intermedios de la cebolla, permitiéndoles tener la visión global, más allá de todo lo que puede ser visto y más allá de toda conciencia. Hay que concebir (y vivir) que la conciencia se expresa sobre una paleta de Vibraciones: las de la personalidad, las del Sí y las de la Presencia Última e Infinita. Y que el Absoluto engloba todo eso, presente sobre este mundo, presente en las Dimensiones, englobando el conjunto de todo eso e incluso la Fuente.

Cuando los Arcángeles les han dicho que Ellos estaban en el Interior de ustedes, eso no es una visión del espíritu, eso no es una proyección, sino la estricta Verdad del Absoluto que ustedes Son. Deben aceptar morir a ustedes mismos, a fin de renacer. Una vez más, no hay pasaje entre el Sí y el Absoluto, no hay pasaje entre el yo y el Absoluto. Hay, efectivamente, una Puerta Estrecha que es, ella también, de algún modo, los fundamentos, los elementos de apoyo, al igual que la Onda de Vida. Pero todavía tienen que aceptar perderse y desaparecer. Cosa que no puede aceptar de ninguna manera el yo y el Sí. Pero es un pasaje que yo calificaría de obligado. No hay otro. Y ese pasaje (la palabra no es la indicada porque eso no es un pasaje), es precisamente el Abandono de todo lo que es efímero, de todo lo que es conocido, que les abre, si se puede decir, a ese acceso a lo Desconocido, que no es un acceso. La mejor expresión que nosotros hemos encontrado es, efectivamente, esta noción de punto de vista o de mirada. ¿De dónde miran ustedes? ¿Están jugando sobre la escena? ¿Están mirando el espectáculo en la sala? ¿O están afuera del teatro? Mientras que ustedes jueguen, no pueden estar afuera. Pero cuando están afuera, ustedes toman conciencia, si se puede decir, a través de la proyección de la conciencia misma, que existe un espectador u observador y que existe un actor. Pero no están identificados, de manera formal, ni al actor, ni al observador, ni a lo que sea como elemento existente en el teatro. Ustedes son el conjunto de todo lo que es percibido, como de todo lo que no es percibido.

Pregunta: ¿Qué hay de la cólera y del nerviosismo que atraviesan todavía este cuerpo y esta personalidad?

¿Qué entiendes por “qué hay de”? ¿Deseas una explicación lógica y racional de por qué eso existe? ¿En qué concierne eso al Absoluto? Ese es típicamente el género de conocimiento que no te es de ninguna utilidad, tanto para el Sí como para el Absoluto. Las leyes de acción/reacción no conciernen más que a esta bolsa de alimento y a esta bolsa de pensamientos. Mientras que estés en reacción con respecto a eso, mientras que necesites comprensión de eso, quedas encerrado en lo que, precisamente te molesta. Hay, aquí también, esta noción de identificación a este cuerpo, a estos pensamientos y a esta vida. La cólera, en tu caso, resulta efectivamente del encierro. El encierro se manifiesta por la cólera, muy a menudo. Pero la cólera no resuelve nada, como el miedo, una y el otro, tienen direcciones opuestas a nivel de la conciencia: la cólera sube, el miedo baja. Pero, en un caso como en el otro, ni la cólera, ni el miedo, permiten escapar de la condición de la conciencia fragmentaria. Así pues, tu mirada que, a través de esta pregunta, cae en la necesidad de comprender, o de explicar, o de dar un sentido a lo que atraviesa este cuerpo  y esta personalidad, no te será de ningún auxilio, concerniendo al Sí como al Absoluto. Mientras que existe una necesidad de comprensión, te sitúas a ti mismo, en la conciencia, en la acción/reacción. Ninguna acción, ninguna reacción, puede romper el círculo vicioso. Porque en ese momento, tú quedas en el actor, tú quedas sobre la escena de teatro e incluso no sabes que existe un teatro. Estás tan investido en el rol de actor que eso es, para ti, la única realidad. Aunque sepas, en algún lugar, que hay otra cosa, no tienes ni la percepción, ni la conciencia, ni la posibilidad de salir, hasta que tu punto de vista haya cambiado.

Puedes obtener todas las respuestas, y el ejemplo de la ciencia, tal como ustedes la conocen, hoy, en la Tierra, les da la magnífica ilustración: ustedes conocen el funcionamiento del átomo, conocen el funcionamiento de la célula, y bien? ¿Eso da la respuesta a: quién soy yo? Mientras que estés identificado a las células, eso puede bastar. Mientras que estés identificado a tu psicología humana, eso puede  bastar. Pero eso no alimentará nunca otra cosa más que la acción/reacción. Mantendrás, de manera larga, durable, lo efímero, a través de una sucesión de efímeros, a veces cada vez más dolorosos, a veces livianos, pero que, en definitiva y en consecuencia, no cambian absolutamente nada a tu condición y a tu encierro. Comprender cómo funciona la prisión, no permite salir de la prisión. Comprender todos los actos de todas las piezas de teatro, no permite salir del teatro, ni permite incluso identificar el teatro. Tanto más cuanto que la conciencia, que está limitada por el principio de amputación, de aislamiento, y de encierro, de algún modo, a medida que pasan las encarnaciones y las experiencias, va a contentarse muy a menudo, de esta limitación. Dándote a vivir, en esta frustración (pues es una), los elementos que pacifican, a través de lo que se llama la profesión, a través de lo que se llama los afectos, a través de lo que se llama lo social. Pero nunca una profesión, nunca una relación, nunca una sociedad, podrá responder, en tu lugar, a lo que tú Eres. No hay más que tu propia búsqueda, más allá de todo conocimiento, más allá de toda adhesión a un rito o a un dogma, que te permitirá encontrar el hilo de la libertad.

La cólera, como el miedo, no son más que las consecuencias de la pérdida aparente de lo que ustedes Son. Esta pérdida no está ligada más que a vuestro punto de vista. Ese punto de vista que, les recuerdo, está ligado tanto a la educación, como a los dogmas, como a las religiones, como a la sociedad, como a todo lo que ustedes han adherido sin hacer la experiencia, sin tener la validación Interior. Todo lo que aceptan como regla establecida, sin haberla probado por la experiencia o la vivencia, no hace más que reforzar el encierro, de manera sistemática. La cólera es una emoción. Toda emoción está inscrita en la acción/reacción, ninguna emoción puede escapar a esta regla: es incluso definición de una emoción. Es por eso que en algunos sistemas tradicionales, a toda prueba (sea en Oriente como en Occidente) se le ha dado un amplio lugar a todo lo que es emocional, a todo lo que es mental, como elemento que frena, o que vuelve a añadir velos al encierro y al aislamiento. Ninguna emoción es liberadora. Ninguna actividad mental puede liberarlos. Ningún dogma y ninguna creencia puede liberarlos. Tienen que, una vez más, aquí, también, liberarse de toda creencia, liberarse de toda certeza, e ir hacia ese Desconocido, quitándose todo lo que es conocido. Entonces, por supuesto, para el ego, esto es un drama. Y para el Sí, esto es también un drama. Porque hay, efectivamente, un Pasaje del yo al Sí, de la conciencia fragmentaria a la Conciencia extendida, que ha sido conquistada, si se puede decir así. Mientras que no puede haber conquista de lo que ustedes Son, en Verdad, es decir Absoluto.

Pregunta: Hay una parte de mí que no comprende realmente lo que es la refutación, ¿por qué ese bloqueo?

¿Quién dijo que debías comprender la refutación? Debes aplicarla. ¿Comprendes cómo caminas? ¿Sabes cuáles son los músculos que se ponen en práctica, cuáles son los nervios que se ponen en práctica? Y sin embargo, caminas. Mientras que hay voluntad de comprender, tú no puedes avanzar, quedas en tu lugar, inmóvil en el ego. La refutación no es para ser comprendida, es para ser practicada. Está más allá de una creencia y de una explicación. Refutar consiste en afirmar que nada de lo que es limitado, que nada de lo que es conocido, puede ser la Verdad. Nada más y nada menos. Si comienzas a entrar en el deseo de comprender, reflexiona: ¿quién quiere comprender, si no es el yo? Porque comprender, es agarrar. Ahora bien, se trata de reponer, es exactamente lo inverso. Todo lo que ustedes llaman conocimiento no es más que ignorancia. Todo lo que ustedes llaman comprensión es un obstáculo, porque la comprensión recurre ¿a qué? Al mental. Ahora bien, justamente, el elemento que más frena es el mental. Así pues el mental, a través de una lógica, una razón, una explicación, te encierra todavía más en la acción/reacción. No busques comprender. Como ya lo dije otras veces, menos comprendes, más llegarás. Porque, en definitiva, es siempre el ego que quiere comprender, que quiere apropiarse, que tiene necesidad de una lógica que le es propia. Mientras que hay eso, retrasas la búsqueda. Eso es sugerido por el ego, desde luego, porque esta refutación y esta búsqueda, el mental sabe pertinentemente que eso marca su sentencia de muerte y eso, él no lo quiere. Por consiguiente, no le des peso a ese tipo de preguntas, quítatelas, lo antes posible. Refutar no es comprender, justamente, es exactamente lo inverso. Es una gimnasia, puedes llamarla mental, si quieres, aunque vaya ampliamente más allá de eso. Pero esta búsqueda y esta refutación son, precisamente, las que van a romper el círculo vicioso. Este tipo de pregunta, para todo Hermano y Hermana, no hace más que traducir la actividad mental que, por sí misma, no busca más que una cosa: comprender y agarrar. Ahora bien, no estamos en ese proceso. La refutación no es para ser comprendida, es para ser aplicada. De la misma manera que la búsqueda es para ser llevada a cabo, no es para ser explicada. El mental, a través de la pregunta que tú haces, intenta complicar lo que es simple. No alimentar más el mental, es refutar todo lo que viene de él, todo lo que está inscrito en lo efímero.

Pregunta: Después de haber practicado la refutación, yo no logro más. De hecho, vivir el Sí o el Absoluto, me da lo mismo. Me abandono a la vida, al instante presente. ¿Es la personalidad que rechaza soltar, o bien es un real Abandono?

Sólo tú puedes tener la respuesta. Aquél que es Absoluto lo sabe instantáneamente, no puede existir ninguna duda, ninguna interrogación. Eso está más allá de la personalidad, está mucho más allá de la certeza y de la experiencia. Una vez que la búsqueda fue llevada a cabo, una vez que la refutación fue conducida, si no hay más nada a refutar, ¿qué quieres refutar? Más allá de la conciencia, lo que tú Eres, una vez que la refutación y la búsqueda se llevaron a cabo, te dejas Ser lo que tú Eres. Si por tanto la refutación y la búsqueda han sido llevadas a cabo, y cumplidas, tú Eres Absoluto. Pero a condición que tú mismo lo sepas. Ninguna respuesta puede ser proporcionada por el exterior. Sólo tú sabes lo que tú Eres, más allá de la conciencia. Se les ha dicho que en el Sí, y en el instante presente (de la vida, como tú dices), la vida se desarrolla según leyes, ligadas al Yo Soy, llamadas Acción de Gracia. Allí donde se manifiesta la Unidad, la Fluidez, la facilidad. En esta facilidad, ninguna actividad mental, ninguna actividad emocional, ningún estrés, ningún acontecimiento de la vida, puede alterar lo que tú Eres. Y allí, tú sabes, pertinentemente, que tú Eres Absoluto. Sea cual fuera tu vida, eres consciente que no eres solamente eso, sino que Eres mucho más que eso. La vida se manifiesta entonces sin resistencia, sin oposición, sin exigencia, sin mental que te domina, y sin emoción que te domina. Pero mientras existe el sentido de una pregunta al interior tuyo, desde luego, el Absoluto no puede ser lo que tú Eres. El Abandono del Sí, como el Abandono a la Luz, se realiza y te da a vivir la ausencia de interrogación. Si tu vida, entonces, se desarrolla así, en la más grande de las facilidades, eso es una prueba.

Pero, una vez más, aquel que es Absoluto lo sabe. No como  una posibilidad, no como algo del cual se duda, sino más bien como una evidencia de cada minuto, de cada noche, de cada respiración. Porque en ese momento, no estás más encerrado en un cuerpo, no estás más encerrado en una sociedad, no estás más encerrado en un mundo, tú Eres Amor. Y eso es vivido plenamente, más allá de toda Vibración, más allá de todo acontecimiento, más allá de todo traumatismo, como de toda Alegría. Esta Permanencia, esta Inmanencia, es la realidad que se vive en el Absoluto. La forma, este Absoluto con forma, esta forma, no puede ser de ninguna manera un factor limitante, contrariamente a lo que se vive en el yo o en el Sí. Y eso es vivido claramente, de manera auténtica. De la misma forma que tú puedes caminar, tú sabes que caminas sin tener necesidad de llevar tu conciencia en la marcha. Es lo mismo para el Absoluto, para este Último.

Una vez que la búsqueda y la refutación han sido llevadas a cabo, hay efectivamente, un instante dado donde eso no se puede proseguir más. Sólo tú puedes saber si todo ha sido cumplido, a ese nivel. El Absoluto no tiene pregunta: él Es. Y es independiente de la forma, incluso en el Absoluto con forma. Es independiente de lo que vive este cuerpo. Es independiente de toda noción de memoria o de historia. No existe ninguna contingencia, ningún límite. La conciencia es, a la vez, este cuerpo, como en toda otra proyección, como en la ausencia de proyección.