ADVERTENCIA

Nada de lo que leas, sin importar dónde está escrito,

nada de lo que escuches, sin importar quien lo dijo,

nada debes aceptar sin previo discernimiento y tú mismo debes decidir su veracidad.

Consúltale a tu corazón que él nunca se equivoca.

Discernimiento: Criterio o capacidad de distinguir los elementos que están implicados en una cuestión, como se relacionan entre sí como se afectan los unos con los otros y como cada uno de ellos incide en el conjunto.

jueves, 16 de agosto de 2012

15 de Agosto 2012 MARIA Reina del Cielo y de la Tierra Autres Dimensions

Original en francés
www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com
Traducción: Hedyn Núñez - Amparo Iribas.

MARIA
15 de Agosto 2012
Soy María, Reina del Cielo y de la Tierra. Queridos hijos, la Paz y la Gracia de vuestra Presencia y mi Presencia se instalen en ustedes y en mí. Vengo hoy a pedirles de hacerse esta pregunta: "¿Están listos para renacer?" y cuáles son, los elementos que le permiten responder a esta pregunta. En primer lugar, y antes de expresarme, les ruego me den la bienvenida a vuestro lado para que podamos establecer entre nosotros, nuestra comunión.
... Compartir del don de la Gracia...
Como siempre, rindo Gracia, donde sea que se encuentren sobre esta tierra, por vuestro trabajo. Rindo Gracia a vuestra presencia sobre esta Tierra, en esos momentos especiales que se abren delante de ustedes y que les permitirá vivir por sí mismos, una serie de elementos que, desde hace algunos años, les fueron dados. El trabajo que han realizado, como Ancladores y Sembradores de Luz (y hoy como los Liberadores de la Tierra), tiene un eco favorable, dentro de esta Tierra como en las profundidades del Cielo. En ustedes, se prepara lo que debe vivirse. Entonces ¿están prontos para renacer y cuáles son, de alguna manera, los estigmas? ¿Están ustedes plenamente presentes en sí mismos? ¿Están serenos? ¿De alguna manera, han eliminado todo rencor, todo lo que pueda permanecer en vosotros, que los haga pesados? ¿Están desapegados? ¿Están ustedes libres? ¿Es qué, están instalados en la Paz? La que les permite encontrar, realmente, lo que Son. Para vivir, realmente, el momento para el cual la mayoría de ustedes (que han trabajado), han llegado a esta Tierra para lograr el destino que nos es común y que permitirá a la Tierra ser liberada de todo yugo, de toda depredación y de todo confinamiento. Las señales que se manifiestan, de las cuales algunas de mis Estrellas les han hablado, se hacen cada día más evidentes. Los Jinetes del Apocalipsis, fueron liberados, los elementos que actúan en la Tierra, son exactamente los mismos que actúan en ustedes (a veces en subibaja) para rencontrar vuestra libertad, rencontrar lo que ustedes Son.
¿Están listos? Estar listo significa: no esperar nada, no pretender nada, estar simplemente instalado en este cuerpo si bien efímero, en sin embargo el templo donde se desarrolla la Ascensión. La Paz debe ser vuestra morada cotidiana. Lo que sea que suceda en vuestra vida, a título personal, lo que ocurra de manera colectiva en vuestra vida, vuestro Ser debe permanecer igual: paciente, abierto y amante. Porque es en este estado que serán capaces de proseguir esta Liberación. No voy a pedirles más que de hacerse esta pregunta y ver, en ustedes, claramente que es lo que se desarrolla. Ha llegado el momento de configurar, de forma definitiva e irremediable, lo que puede todavía, frenar vuestra propia Liberación. Ha llegado el momento de hacer la Paz, ante todo, consigo mismo, hacer la Paz en vuestro corazón, para establecerse en éste corazón, cubierto por el manto Azul de la Gracia y recorridos por la Onda de Vida (dándoles a vivir cada vez más intensa, y cada vez más sensible), esta Morada de Paz Suprema. Porque es por vuestra estabilidad, ya que por vuestra Luz (mantenida firmemente en el Ser y en la Paz), que permitirán a todos vuestros Hermanos y Hermanas, dondequiera que se encuentren sobre esta Tierra, bañarse, aunque sea en un mínimo, en esta Paz.
No voy a ocultar que los elementos, que se han desplegado, en las últimas semanas, experimentarán una aceleración significativa en sus manifestaciones. Esto se desarrollará también en ustedes, y esto les pide estar vigilantes. No en la inquietud, sino en la Lucidez y la Claridad. Es mediante la instalación, cada vez más, en esta Morada de la Paz Suprema (otorgada primero por vuestro trabajo, y por el Manto Azul de la Gracia y la Onda de Vida), que les ha permitido mantener eso, sean cuales sean las circunstancias, Interiores como Exteriores. Recuerden: ustedes no pueden luchar contra lo que llega. No pueden oponerse a lo que ya está ahí. Sin embargo, puede hacer crecer la Paz. Pueden mostrar, cada vez más, en el recogimiento Interior, quienes Son. Esta manifestación es esencial en el tiempo que llega y el tiempo que corre, en vuestros días, vuestras noches, vuestras comuniones, alineamientos, y en vuestras meditaciones. Hagan lo que hagan en los días, mantengan presente en el espíritu quienes Son. Manténganse en completa Paz. Mantengan la Alegría. No se dejen alterar o perturbar por nada. Porque es en la tempestad que deben estar más firme en lo que Son, más firmemente establecidos en la Verdad y la Paz.
Los signos del Cielo como en la Tierra, experimentarán una aceleración aún más importante que lo que les dijo (la estrella Nieve, ver intervención 19 de Julio de 2012). Reforzarán la Luz que emanan, sin quererlo, sin desearlo, sino simplemente mediante el establecimiento de la Paz, aún más intensa, más evidente, más tangible. Todo va a fluir a partir de ahí: de vuestra capacidad para mantenerse en ese estado de Paz, independientemente de vuestras actividades, cosecharán (ustedes y toda la humanidad) los beneficios. Este será un bálsamo que les evitará ser golpeados por las circunstancias y los acontecimientos que ahora conciernen a casi toda la humanidad, dondequiera que se encuentren en esta Tierra. No se embarquen, de alguna manera, en elementos de naturaleza, contraria a la Luz. Sea lo que sea que ven vuestros ojos, que vuestros oídos oigan, o los estados de ánimo que los atraviesa, recuerden que son la Paz, ustedes mismos, son la Morada de Paz Suprema y pueden; según lo dicho por el Arcángel Miguel a principios de Julio (intervención del 4 de Julio de 2012), contar con nosotros.
No olviden llamarnos. No olviden, simplemente, pedir nuestra presencia a vuestro lado. De nuestra Comunión, la Paz crecerá. De nuestra Comunión, asistirán y vivirán lo que tienen que vivir sin ser afectados. Porque, recuerden que lo que viene no es de ninguna manera, ni un castigo, ni el juicio, sino vuestra Resurrección, vuestro re-Nacimiento, en Verdad y en la Eternidad. Recuerden que, en lo que tienen que vivir, lo más importante no es lo que se vive en esta Tierra, sino lo que viven en lo Son: en vuestro templo, en la Comunión conmigo misma o con una de las estrellas que les es querida.
Todas las estructuras que les permite llevar este rumbo, están ahora en plena actividad en ustedes. Sólo hay que tener conciencia. Hay que hacerlo más evidente. Y depende solamente de ustedes. Esto no dependerá, jamás, de circunstancia externa alguna. Esto no dependerá de nadie más, que de ustedes mismos.
Entonces, ¿están listos? ¿Están ustedes en Paz? ¿Son ustedes capaces, cualquiera que sea el evento que les suceda, hoy, de mantener esta Paz? En las pequeñas cosas de la vida que todos tienen que vivir, si pueden mantener esta Paz, de no dejarse llevar por vuestras propias emociones, las emociones de vuestros seres queridos, y mantener esta Morada de Paz Suprema, entonces: ustedes están listos. Si, en ustedes los temores que puedan manifestarse son mirados como algo que no les pertenece, entonces se alejarán y la Paz crecerá. Si, a pesar del caos de este mundo, cualesquiera que sean las manifestaciones posibles de este cuerpo, la Paz está allí, no se verán afectados por cosa alguna. El Manto Azul de la Gracia, la Onda de Vida (para aquellos de ustedes que lo viven), las Coronas Radiantes, vuestra propia Conciencia y vuestro estado, son los elementos esenciales para atravesar este período; ya que van a atravesarlo.
Mi llamada ha sonado para muchos de ustedes. Ustedes son cada vez más numerosos a ser llamados en la noche por vuestro nombre. Esto debería darles más Alegría, para instalarse de manera más sostenible en la Morada de Paz Suprema. Y para aquellos de ustedes que aún no han sido llamados, recuerden que en algún momento voy a llamar a toda la humanidad a vivir su Resurrección. Nadie podrá ignorar mi Llamada. Nadie podrá substraerse. Este Llamado estará acompañado por los Sonidos del Cielo y de la Tierra, por la presencia en vuestros Cielos, cada vez más importante, de nuestros Hermanos y Hermanas de las Estrellas, viniendo y corriendo desde todos lados para presenciar lo que ustedes has de vivir.
Todos los elementos que tienen lugar, en ustedes, que les es dado a ver y percibir, es muy real. Hace algunos años, dos grandes Seres han hablado, a través de este Canal, del término de un ciclo (ver las intervenciones de: Sereti y Orionis en (mensajes para leer). Y recuerden que la realización de un ciclo puede ser visto, ya sea como fin o como un nacimiento y que, si la Paz se ha instalado en ustedes experimentarán lo que podríamos llamar un fin, o como un parto que es de hecho, vuestro verdadero re-Nacimiento. Cultiven la Paz y vuestro Nacimiento pasará como el más ligero, de la manera más gentil contrastando, a veces con las convulsiones de la Tierra y las convulsiones del Cielo. De vuestra capacidad para establecerse en esta Paz, se allanarán, de alguna manera, estas convulsiones. Ustedes obraran, cada vez más, de manera consciente. Esta Obra consiste, simplemente, dejar vuestro Ser, vuestra Conciencia y el cuerpo denso ser atravesados por la Luz, ya sea por los pies, por la cabeza, a través del Corazón o por todo el cuerpo.
Lo que hay que vivir es Alegría porque es la Liberación. Han entrado en estos tiempos particulares. Durante muchos meses, mis Estrellas y yo misma, los hemos llevado a vivir una serie de cosas: vivir vuestra propia capacidad de generar vuestra propia Paz y establecerse en ella. Están ahora a la puerta de este cambio. Y recuerden que nunca están solos. A muchos de ustedes, les hemos dado pruebas y la certeza, porque cuando nos llaman, nosotros estamos ahí, con ustedes, acariciando vuestra mejilla, manifestando nuestra Presencia en vuestro lado izquierdo y llamándolos, a veces, por vuestro nombre de pila. Todos estos son los signos más importantes (mucho más de lo que vuestros ojos verán y lo que vuestros oídos escucharán en este mundo) que les llama a girar, cada vez más, hacia la Paz. Para hacer la Paz con ustedes mismos, pero también, hacer las Paz con vuestros Hermanos y Hermanas que por ahora no poden aceptar, no pueden creer ni vivir lo que ustedes viven. Todos ellos tendrán necesidad de todos ustedes. Ellos necesitarán de vuestra Paz. Ellos necesitaran de vuestro Amor. Lo que tienen que hacer es simplemente hacer crecer la Paz, llamarnos, cada vez más a menudo a vuestro lado, Comulgar, cada vez más, con nosotros para no ser afectados por lo que suele afectar, a un ser humano que no está en Conexión, ni está en Comunión con nosotros.
Todo lo que tenía que cumplirse se ha cumplido. Todo lo que debía ser liberado, en la Tierra como en el Cielo lo ha sido. Les queda ahora, colectivamente, pasar a través de esta puerta: la que corresponde a lo que el Amado Juan (Nde: Sri Aurobindo) había llamado, aquí, hace casi dos años, el choque de la humanidad (intervención de 17 de Octubre de 2010). Recuerden que lo que vuestros familiares viven, independientemente de lo que viven vuestros Hermanos Hermanas del otro lado de la Tierra, el elemento más importante es la Paz: la vuestra; porque vuestra Paz los saciará de la misma Paz y será (para estos Hermanos y Hermanas, como para vuestros seres queridos), el elemento más importante para ellos y para la Tierra.
En la segunda parte de este año ustedes experimentarán la parte más ruda, pero al mismo tiempo, la más grande y más hermosa que tienen que vivir sobre esta Tierra. Muchos elementos, muchos contactos, van a establecerse entre ustedes y nosotros, entre ustedes y vuestros Hermanos de las estrellas, de manera cada vez más sensible. Yo diría, cada vez más evidente y flagrante. A través de esto, ustedes van a potenciar la Paz, aún más la Luz, aun más la fuerza y ​​la certeza. No se preocupen por nada más. No hay tiempo para especular, con hipótesis porque los tiempos están tan reducidos que el tiempo del pasaje de la Puerta se redujo a la mínima expresión hasta el momento de mi Llamada. Y mi Llamada sobrevendrá de manera desfasada en un momento de este año, además pueden estar seguros de que el pasaje se efectuará de forma rápida y sin problemas.
Entonces, sí, más que nunca, yo tengo ganas de preguntarles: "¿están ustedes listos? Y sobre todo: cultiven vuestra Paz, cultiven vuestros momentos en la naturaleza, cultiven vuestros momentos donde estén en Comunión con los elementos y también, cultiven la Paz entre ustedes, cada vez más. Porque todo derivará de ahí. Existen muchas maneras de pasar una puerta: con estruendo o sin estruendo. Y eso sólo depende de ustedes. La Luz y los signos del Cielo y de la Tierra no están aquí, ni para darles miedo, ni para asustarlos sino, realmente, contribuyen a la Liberación y a ese Pasaje de Puerta. Ustedes tienen justamente, como lo decía uno de los Ancianos, que quedar tranquilos, que ser conscientes y lúcidos de lo que se despliega, en ustedes como alrededor de ustedes, y que recibir eso con Gracia y ligereza. A no buscar nada, a no esperar nada, a no proyectar nada pero, muy simplemente, estar aquí y verdaderamente aquí. Sea lo que fuere que ustedes tengan que llevar adelante en vuestra vida, estén ahí, presentes a ustedes mismos. Estén ahí, plenamente y enteramente. Si ustedes aceptan este simple consejo, entonces, constatarán, muy rápido, que, sea lo que fuere que llegue y ocurra (a este cuerpo, a vuestros allegados, a ustedes mismos, a la Tierra), ustedes saldrán, no solamente indemnes, sino regenerados.
Presten atención (para aquellos de ustedes que ya han sido llamados) a lo que va a desplegarse en vuestras noches, a las Presencias que van a acercarse a ustedes: Presencias de Luz traducidas (como lo saben porque eso había sido explicado perfectamente por el Bien Amado Juan) por el refuerzo de vuestro Sonido en la oreja izquierda, en el Canal Marial (Nde: ver la intervención de SRI AUROBINDO del 21 mayo 2012). Presten atención a lo que nosotros tenemos que decirles. Presten atención a lo que, en vuestros momentos de Paz, ustedes se dicen, a ustedes mismos, cuando están perfectamente alineados, más allá de toda imagen, más allá incluso de escuchar vuestro nombre. Cuando digo: "presten atención", es seguir las líneas más fáciles. Porque la Luz, ustedes lo saben, es Inteligencia. Porque la Luz es evidencia. Y si ustedes se copian en eso, entonces, todo lo que vayan a llevar como acción (cualquiera sea esta acción) se desarrollará con la más grande de las facilidades, la más grande, aquí también, de las evidencias.
Cultivando la Paz, estarán, cada vez más, en Paz, y estarán, de algún modo, cada vez más informados de lo que se despliega. Busquen nuestro contacto: pídanlo. Busquen la naturaleza: vayan. Cualquiera sea el elemento de esta naturaleza que los atrae, vayan: que sea el agua, que sean los vegetales, los animales, las rocas, poco importa. No resistan el llamado de la naturaleza. No resistan a lo que se deriva de vuestra Paz y que los llama, quizá, a los últimos reajustes, a las últimas transformaciones. Porque de la aceptación de eso, derivará la facilidad. Ustedes lo notarán muy fácilmente, muy rápidamente, porque la Luz es Inteligencia pero, también, es simple y, si ustedes se ajustan a la Luz, entonces vuestra vida se volverá cada vez más simple, cualesquiera sean esas circunstancias que ustedes nombran exteriores. Estén vigilantes no en el sentido de una inquietud, no en el sentido de una expectativa, sino en la Claridad de lo que les ofrece para vivir la Luz y vuestra vida, en esos instantes particulares.
Como ustedes lo saben quizá, muchos elementos están transformándose. Se transforman bajo la acción de la Luz, bajo la acción de la Onda de Vida que nació en el Centro Cristalino de la Tierra. Todo eso, nosotros se lo hemos dicho, se lo hemos repetido. Muchos de ustedes están aquí, sobre esta Tierra, únicamente para esta razón: este Pasaje. Muchos nombres podrían ser dados a ustedes pero no tienen ninguna importancia porque lo importante no es ser nombrado en lo que ustedes son sino de vivirlo, realmente, en vuestro Corazón, más allá de toda definición, más allá de todo dogma y de toda referencia. Ustedes pueden contar con nosotros, como nosotros sabemos que podemos contar con ustedes, en vuestro Alineamiento, en vuestra Paz. Nosotros no les pedimos nada más que irradiar lo que ustedes Son, que ser, ustedes mismos, en esta Paz y en esta Alegría. Ninguna sombra puede interferir con la Luz. Ninguna sombra puede desviar lo que se despliega sobre la Tierra.
La Fusión de los Éteres, el Manto Azul de la Gracia (que ha recubierto la Tierra y vuestros hombros), obran, ahora, de manera continua. Conténtense, ustedes también, de ser esta Paz, continua y permanente. El tiempo de los conflictos, al Interior de ustedes, está resuelto. Y todo lo que será dado a ver y a oír, sobre esta Tierra (incluso si eso les puede parecer un conflicto o ser violento), no es, de hecho, más que la progresión de la Luz y el retorno de la Tierra a los Mundos Unificados. Recuerden, una vez más, que todo deriva y derivará de vuestra calidad de Paz Interior, de vuestra calidad de contacto y de Comunión con nosotros. Todo el resto será concedido a profusión y a voluntad. Entonces, no se inquieten por nada. Más pasa el tiempo (el tiempo de esta Tierra), más se les acerca ese Pasaje. Y más el tiempo dura, más ese Pasaje se hará, colectivamente, en dulzura. Yo les dije ya que todo lo que había sido señalado y escrito, por los profetas, está, hoy, largamente, trascendido. Y todo eso es mucho más ligero. Nosotros los llamaremos cada vez más a menudo. Nosotros nos contactaremos con ustedes cada vez más a menudo hasta el momento donde nosotros juzgaremos (como ustedes juzgarán) que ustedes son suficientemente numerosos para vivir este Llamado y esta Paz para manifestarnos, a ustedes, de manera colectiva. Pero, para eso, ustedes serán prevenidos, ustedes lo saben, algunos días antes.
Vayan por vuestro camino. Vayan por vuestra vida. Realicen lo que tienen que realizar sin preocuparse de eso. Piensen, simplemente, en vuestra Paz. Piensen, simplemente, en nuestras Comuniones, en nuestras Fusiones y verán, por ustedes mismos, que todo eso se desarrollará en la más grande de las Alegrías. Nosotros sabemos que podemos contar con un número cada vez más grande de Hermanos y Hermanas, de Hijos, para manifestar esto. Esto no es un esfuerzo sino es, como yo lo dije, una vigilancia. Los tiempos que se desarrollan ven el despliegue de los Jinetes. Ven, también, el fin de las resistencias a la Luz. Cualesquiera sean las causas (de esas resistencias), cualesquiera sean en ustedes, en vuestros allegados o en ciertas organizaciones de esta Tierra, no se inquieten. La Inteligencia de la Luz está en marcha cada vez más y eso, de manera cada vez más fragante. Estén en esta Alegría porque el tiempo ha llegado y más ese tiempo dura, más la Alegría será grande.
Muchos de los elementos que habían sido dados (hace algunos años, antes del regreso a su esfera original) por ORIONIS, antes que cediera su lugar al Comendador actual (Nde: Omraam Mikaël AIVANHOV), les fueron dadas mucho antes de las Bodas Celestes y se actualizan ahora (Nde: ver las intervenciones de ORIONIS, de 2005 a 2009). Entonces, sí, como lo decía el Comendador, hace más de un año: "todo está cumplido" (Nde: intervención de O.M.AIVANHOV del 2 abril 2011). Las 3 últimas sesiones del Manto Azul de la Gracia han realizado todos nuestros objetivos y todos vuestros objetivos (Nde: los jueves 5, 12 y 19 de julio últimos). Lo que debía ser Liberado (en ustedes, como en vuestras relaciones, como sobre la Tierra) ha sido Liberado. La Tierra ha respondido "sí", ustedes lo saben, desde el instante donde la Onda de Vida salió de su Centro.
Estos tiempos que se desarrollan van a hacerles, también, de alguna manera, descubrir nuevas formas de comunicar entre ustedes y entre nosotros. Maneras más directas que no pasan por el filtro de los pensamientos, que no pasan por el filtro del cálculo, del miedo o de la duda. Porque esas nuevas relaciones se establecen de Corazón a Corazón y no tienen más necesidad del filtro mental y de palabras, suceden sin ninguna suposición y sin ninguna interpretación. Esta nueva manera de comunicar, entre nosotros y entre ustedes, se les volverá cada vez más accesible, y aquí también, cada vez más evidente desde el instante donde ustedes mantengan la Morada de Paz Suprema. Paso por paso, ustedes constatarán que incluso lo que había sido nombrado "Interior" y "exterior" (lo que sucede en ustedes y lo que sucede en este mundo y sobre este mundo) son, de hecho, la única y misma Verdad. Que las distancias entre ustedes, entre nosotros, entre ustedes y la Tierra, entre ustedes y lo que se desarrolla sobre la Tierra, esta separación entre el Interior y el exterior, es arbitraria y existirá cada vez menos. Todo esto va a aparecerles, de manera cada vez más clara, tan evidente que al cabo de muy poco tiempo, todo lo que podía quedar, en ustedes, de miedos y de dudas, se desvanecerán, sin ninguna intervención de vuestra parte y sin ninguna decisión de vuestra parte. Porque la Majestad de la Luz, la Majestad de nuestras Comuniones y de nuestras comunicaciones, les mostrarán y les demostrarán que algo es nuevo y que ese algo nuevo los llena, todavía más, de Paz y de plenitud.
Entonces, si, ustedes están listos. Ustedes están listos desde que la Paz está aquí. Ustedes están listos desde que no hay más interrogación sobre mañana, cualquiera sea vuestra situación, cualquiera sea vuestro emplazamiento sobre esta Tierra. Que sean, o no, afectados por los elementos, ustedes encontrarán, en ustedes, todos los recursos porque no harán más diferencia entre el interior y el exterior. Ustedes se volverán, de algún modo, permeables y Transparentes. Y es en esta Transparencia que se encuentran la Humildad y la Simplicidad. No la Transparencia de las palabras, no la Transparencia de las relaciones normales y habituales (tales como ustedes las han conocido) sino, bien, esta tonalidad particular, por el instante, todavía sutil pero que se vuelve cada vez más perceptible.
Entonces, sí, ustedes están listos desde el instante donde ustedes están preparados. Y estar preparado no es nada más que manifestar la Paz. No es nada más que establecer nuestras Comuniones, nuestras comunicaciones, nuestras Fusiones, entre nosotros y ustedes y, una vez más, entre ustedes, aquí, sobre esta Tierra. No se olviden de respirar. No se olviden de sentirse vivos, a través tanto de vuestras Vibraciones como de vuestra Conciencia, o, todavía (para aquellos que han vivido esto), ese estado de Disolución en el Absoluto. Cada vez más numerosos, ustedes comienzan a percibir los momentos donde todo les parece desaparecer, donde vuestro cuerpo no responde más, o vuestro mental no responde más. En esos momentos, sepan también que son llamados, por la Tierra y el Cielo, a vuestra Eternidad. Entonces, no resistan. Estén alineados, estén presentes, estén vigilantes y déjense llevar por esta Onda. Así, estarán en la acción justa y en la justa retribución de lo que han realizado hasta el presente.
Entonces, sí, ustedes están listos si, en ustedes, todo lo que podía ser conflictivo o resistencia, parece alejarse, cada día un poco más, de vuestros pensamientos, de vuestras acciones. Entonces, sí, ustedes están listos si vuestra serenidad está aquí y ella no puede ser manchada de cualquier cuestionamiento, de cualquier interrogación. Entonces, sí, ustedes están listos si están en vuestro cuerpo, en vuestra vida, en vuestro presente. Es la única manera de no dar motivo a algo opuesto a la Luz. Es la única manera de manifestar vuestra Unidad y, para algunos de ustedes, este Absoluto. Así, cumplirán, enteramente, el por qué ustedes están, hoy, sobre esta Tierra. Durante vuestros momentos de Alineamiento (para aquellos que los prosiguen a las 19 horas, hora de Francia), nosotros estaremos, allí también, cada vez más presentes a vuestros costados (Nde: ver la rúbrica "protocolos prioritarios/Comunión Colectiva al Manto Azul de la gracia y a la Onda de Vida"). No tendrán nada para pedirnos, estaremos allí desde el instante donde ustedes entrarán en este Alineamiento colectivo. Son, además, cada vez más numerosos en sentir nuestras Presencias, durante esos momentos, independientemente de nuestro Llamado nocturno.
Cada día, de aquí donde nosotros estamos, vemos cada vez más Hermanos y Hermanas, mis Hijos, que capitulan y se abren a la Luz y que viven esta Luz, ilustrando, de ese modo, lo que habíamos dicho, con el Arcángel Miguel, concerniente a las 3 últimas sesiones del Manto Azul de la Gracia: cada vez más Hermanos y Hermanas se abren a la posibilidad de la Libertad y de la Liberación. El Cielo y la Tierra van a darles razón. Nadie podrá cuestionar, en muy pocos días, la realidad y la Verdad de lo que había escrito el Bien Amado Juan y de lo que les había dicho ORIONIS el año precedente a las Bodas Celestes, en ese mismo día del 15 de agosto, que yo los invité a releer atentamente (Nde: su intervención del 8 agosto 2008).
He aquí las simples palabras que tenía para pronunciar. Lo más importante es nuestra Comunión que establecemos ahora. Yo volveré a visitarlos en algunos días con el fin, eventualmente, de responder a vuestras preguntas que conciernen este tiempo que tienen que vivir. Porque estoy segura que, durante estos días, ustedes pondrán en práctica lo que les he pedido y ustedes constatarán, pues, muy rápido, los efectos, mucho más que los efectos que han podido sentir hasta hoy. Yo bendigo vuestra Presencia. Yo doy Gracia a vuestra Gracia. Y les digo hasta unos días. Vivamos, juntos, un momento más intenso, más allá de la Comunión, en la Fusión y en la Disolución de nuestra Unidad común.
… Compartir del Don de la Gracia…
Yo soy MARIA, Reina de los Cielos y de la Tierra. Hasta dentro de unos días. Hasta pronto.
 Los mensajes recomendados en el mensaje de María:



NIEVE (su intervención el 19 de julio de 2012).
Arcángel Miguel a principios de julio el (nota: su intervención el 4 de julio de 2012),
(nota: ver las intervenciones Sereti y Orión en el "Leer mensajes"). Y (nota del editor: véase Orionis intervenciones, de 2005 a 2009).
Nota: véase la intervención de la de mayo de Sri Aurobindo 21, 2012).
Sri Aurobindo) había llamado, que es casi dos años, el choque de la humanidad (nota: su intervención de 17 de octubre de 2010).
véase la intervención de la de mayo de Sri Aurobindo 21, 2012).
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com/2012/05/21-de-mayo-del-2012-sri-aurobindo.html
OM Aïvanhov 02 de abril 2011).
Orionis del año anterior  a las Bodas Celestiales, en este día del 15 de agosto, Los invito a leer detenidamente (nota: su intervención el 8 de agosto de 2008). http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com/2011/12/orionis-7-mensajes-2005-al-2009-autres.html
COMUNIÓN COLECTIVA del MANTO AZUL de la GRACIA y de la ONDA de VIDA
Nueva práctica del espacio de Alineamiento diario de 19hs, (hora francesa), a partir del 2 de Abril de 2012, según la información comunicada por UN AMIGO el 17 de Marzo de 2012: “Los invitamos, cada noche, a las 19hs. a vivir, no un Alineamiento de servicio, para el anclaje de la Luz, sino para permanecer presentes en ustedes, tranquilos, (extendidos, parados o sentados, eso no es importante). Cualquiera que sea la posición de vuestros miembros, cualquiera que sea la posición de vuestra boca, los ojos abiertos o cerrados, simplemente, estén presentes, durante este período. Eso será para ustedes, una oportunidad de vivir, de manera serena, la Onda de la Gracia hasta el momento de la Resurrección. Este momento apela, simplemente a recordar lo que dije en ese día: permanezcan tranquilos, permanezcan en Paz y, sobre todo, no hagan nada.

domingo, 12 de agosto de 2012

Profecias de Juan de Jerusalén Fundador de la Orden del Temple




Gracias, RAM-SU!!!



PROTOCOLO SECRETO DE LAS PROFECÍAS

Juan de Jerusalén

Por Víctor Manuel Jara








Juan de Jerusalén nació cerca de Vezelay, Francia, alrededor de los años 1040 o 1042. Fue uno de los fundadores de la Orden de los Caballeros del Temple, o Templarios, en 1118. Murió poco después, en el año 1119 o 1120, a la edad de 77 años.



Su libro de profecías, o más propiamente dicho PROTOCOLO SECRETO DE LAS PROFECÍAS, habría sido conocido por Nostradamus, a quien sirvió de inspiración y guía para sus propias visiones proféticas.



Un manuscrito descubierto en Zagorsk, cerca de Moscú, y que data del siglo XIV, califica a Juan de Jerusalén de prudente entre los prudentes, santo entre los santos y que sabía leer y escuchar el cielo. También señala que Juan solía retirarse frecuentemente al desierto para rezar y meditar, y que  estaba en la frontera entre la Tierra y el cielo.



Durante su estancia en Jerusalén, en el año 1099, pudo mantener encuentros con rabinos, sabios musulmanes, iniciados, místicos y cabalistas, prácticos en las artes adivinatorias, astrológicas y numerológicas.



Estas profecías estuvieron ocultas durante muchos años, hasta que en el transcurso de la 2da Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por la S.S. en una sinagoga de Varsovia: Luego de la caída de la Alemania nazi, desaparecieron nuevamente, hasta que fueron descubiertas en años recientes en los archivos secretos de la K.G .B. soviética, según afirman algunos investigadores.



Las profecías parecen escritas específicamente para este fin de milenio, como si este fuera el tiempo en que deben darse a conocer. Todas ellas comienzan con la frase: Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.  A pesar de su descarnada crudeza, sobre todo las relativas al SIDA y la contaminación ambiental, son de una gran belleza poética, lo cual las hace diferentes a otros textos proféticos.



Nota. También enuncia lo acontecido a las Torres Gemelas y muchos otros hechos ya acontecidos. Nos queda observar que solo falta regresar a la luz.



LAS PROFECÍAS TEMPLARIAS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS



Mis ojos descubren en el cielo lo que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una mano me guía hacia lo que ni veis ni conocéis. Mil años habrán pasado y Jerusalén ya no será la ciudad de los cruzados de Cristo. La arena habrá enterrado bajo sus granos las murallas de nuestros castillos, nuestras armaduras y nuestros huesos. Habrá sofocado nuestras voces y nuestras plegarias.



Los cristianos venidos de lejos en peregrinación, allí donde estaban sus derechos y su ley, no osarán acercarse al sepulcro y a las reliquias, si no es escoltados por los caballeros judíos, que tendrán aquí, como si Cristo no hubiera sufrido en la cruz, su Reino y su Templo.



Los infieles serán una multitud innumerable que se extenderá por todas partes y su fe resonará como un tambor de un confín al otro de la tierra. Veo la inmensidad de la tierra. Continentes que Herodoto no nombró sino en sueños se añadirán más allá de los grandes bosques de los que habla Tácito y en el lejano final de mares ilimitados que empiezan después de las columnas de Hércules.



Mil años habrán pasado desde el tiempo en que vivimos, y los fondos de todo el mundo se abran en grandes reinos y vastos imperios. Guerras tan numerosas como las mallas de la cota que llevan los caballeros de la orden se entrelazarán, desharán los reinos y los imperios y tejerán otros. Y los siervos, los villanos, los pobres sin hogar se sublevaran mil veces, harán arder las cosechas, los castillos y las villas, hasta que se les queme vivos y se obligue a los supervivientes a volver a sus cubiles, Se habrán creído reyes.



Mil años habrán pasado y el hombre habrá conquistado el fondo de los mares y de los cielos, y será como una estrella en el firmamento. Habrá adquirido el poder del sol y se creerá dios, construyendo sobre la inmensidad de la tierra mil torres de babel. Habrá edificado muros sobre las ruinas de los que levantaron los emperadores de Roma y estos separarán una vez más las legiones de las tribus bárbaras.



Mas allá de los grandes bosques habrá un imperio. Cuando caigan los muros, el imperio no será más que agua cenagosa. Las gentes se mezclarán una vez más.



Entonces empezara el año mil que sigue al año mil. **



Veo y conozco lo escribió hace mil años Juan de Jerusalén



Veo y conozco lo que será. Soy el escriba.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre estará frente a la entrada sombría de un laberinto oscuro. Y al fondo de esa noche en la que va a internarse, veo los ojos del Minotauro. Guárdate de su furor cruel, tú que vivirás en el año mil que sigue al año mil.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el oro estará en la sangre. El que contemple el cielo contará denarios, el que entre en el templo encontrará mercaderes, los mandatarios serán cambistas y usureros, la espada defenderá la serpiente. Pero el fuego será latente, todas las ciudades serán Sodoma y Gomorra, y los hijos de los hijos se convertirán en la nube ardiente, ellos alcanzaran los viejos estandartes.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá poblado los cielos y la tierra y los mares con sus criaturas; mandará, pretenderá los poderes de Dios, no conocerá limite. Pero todas las cosas se sublevarán; titubeará como un rey borracho, galopará como un caballero ciego y a golpes de espuela internará a su montura en el bosque; al final del camino estará el abismo.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se erigirán torres de Babel en todos los puntos de la tierra, en Roma y en Bizancio; los campos se vaciarán, no habrá más ley que mirar por uno mismo y por los propios. Pero los bárbaros estarán en la ciudad; ya no habrá pan para todos y los juegos no serán suficientes, entonces, las gentes sin futuro provocarán grandes incendios.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hambre oprimirá el vientre de tantos hombres y el frio aterirá tantas manos, que estos querrán ver otro mundo y vendrán mercaderes de ilusiones que ofrecerán el veneno. Pero éste destruirá los cuerpos y pudrirá las almas, y aquellos que hayan mezclado el veneno con su sangre serán como bestias salvajes cogidas en una trampa, y matarán y violarán y despojarán y robarán, y la vida será un Apocalipsis cotidiano.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos intentarán disfrutar tanto como puedan; el hombre repudiará a su esposa tantas veces como se case y la mujer irá por los caminos umbríos tomando al que le plazca, dando a luz sin poner el nombre del padre. Pero ningún maestro guiará al niño y cada uno estará solo entre los demás; la tradición se perderá, la ley será olvidada como si no se hubiera anunciado y el hombre volverá a ser salvaje.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el padre buscará el placer en su hija, el hombre en el hombre, la mujer en la mujer, el viejo en el niño impúber, y eso será a los ojos de todos. Pero la sangre se hará impura, el mal se extenderá de lecho en lecho, el cuerpo acogerá todas las podredumbres de la tierra, los rostros serán consumidos, los miembros, descarnados; el amor será una peligrosa amenaza para aquellos que se conozcan solo por la carne.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, aquel que hable de promesas y de ley no será oído, el que predique la fe de Cristo perderá su voz en el desierto. Pero por todas partes se extenderán las aguas poderosas de las religiones infieles, falsos mesías reunirán a los hombres ciegos. Y el infiel armado será como nunca había sido, hablará de justicia y de derecho, y su fe será de sangre y fuego; se vengará de la cruzada.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el fragor de la muerte provocada avanzará como la tormenta sobre la tierra; los bárbaros se mezclaran con los soldados de las últimas legiones, los infieles vivirán en el corazón de las ciudades santas, todos serán, por turnos, bárbaros, infieles y salvajes. No habrá órdenes ni normas; el odio se extenderá como la llama en el bosque seco, los bárbaros masacrarán a los soldados, los infieles degollarán a los creyentes, el salvajismo será cosa de cada uno y de todos, y las ciudades morirán.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres se juzgarán entre ellos según sean su sangre y su fe; nadie escuchará el corazón sufriente de los niños, se les echará del nido como los pájaros a sus crías, y nadie podrá protegerlos de la mano armada con guantelete. El odio inundará las tierras que se creían pacificadas. Y nadie se librará, ni los viejos ni los heridos, las casas serán destruidas o robadas, los unos se apoderarán del lugar de los otros, todos cerrarán los ojos para no ver a las mujeres violadas.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, todos sabrán lo que ocurre en todos los lugares de la tierra: se verá al niño cuyos huesos están marcados en la piel y al que tiene los ojos cubiertos de moscas, Y al que se da caza como a las ratas. Pero el hombre que lo vea volverá la cabeza, pues no se preocupará sino de sí mismo, dará un puñado de granos como limosna, mientras que él dormirá sobre sacos llenos. Y lo que dé con una mano recogerá con la otra.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio, el árbol, el agua y el animal, nada más será realmente dado y todo será vendido. Pero el hombre entonces no valdrá más que su peso en carne, se comerciará con su cuerpo como los canales de ganado, tomarán su ojo y su corazón, nada será sagrado, ni su vida ni su alma, se disputarán sus despojos y su sangre como si se tratara de una carroña.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá cambiado la faz de la tierra; se proclamará el señor y el soberano de los bosques y de las manadas, habrá surcado el sol y el cielo y trazará caminos en los ríos y en los mares. Pero la tierra estará desnuda y será estéril, el aire quemará y el agua será fétida, la vida se marchitara porque el hombre agotará las riquezas del mundo. Y el hombre estará solo como un lobo en el odio de sí mismo.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los niños también serán vendidos; algunos se servirán de ellos como de muñecos para disfrutar de su piel joven, otros los tratarán como a animales serviles. Se olvidará la debilidad sagrada del niño y su ministerio; será como un potro que se doma, como un cordero que se sangra, que se sacrifica. Y el hombre no será más que barbarie.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la mirada y el espíritu de los hombres serán prisioneros; estarán ebrios y no lo sabrán, tomarán las imágenes y los reflejos por la verdad del mundo, se hará con ellos lo que se hace con un cordero. Entonces vendrán los carniceros, los rapaces los agruparán en rebaños para guiarlos hacia el abismo y levantar a los unos contra los otros, se les matará para tomar su lana y su piel y el hombre que sobreviva será despojado de su alma.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, reinarán los soberanos sin fe; mandarán sobre multitudes humanas inocentes y pasivas, esconderán sus rostros y guardarán en secreto su nombre y sus fortalezas estarán perdidas en los bosques. Pero ellos decidirán la suerte de todo y de todos, nadie participará en las asambleas de su orden, todos serán siervos pero se creerán hombres libres y caballeros, solo se levantarán los de las ciudades salvajes y las creencias heréticas, pero también serán vencidos y quemados vivos.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres serán tan numerosos sobre la tierra que parecerán un hormiguero en el que alguien clavará un bastón, se moverán inquietos y la muerte los aplastará con el talón como a insectos enloquecidos. Grandes movimientos los enfrentarán unos contra otros, las pieles oscuras se mezclarán con las pieles blancas, la fe de Cristo con la del infiel, algunos predicarán la paz concertada pero por todo el mundo habrá guerras de tribus enemigas.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres querrán franquear las murallas; la madre tendrá el pelo gris de una vieja, el camino de la naturaleza será abandonado y las familias serán como granos separados que nada puede unir. Sera, pues, otro mundo; todos errarán sin vínculos, como los caballos desbocados corriendo en todas direcciones sin guí¬a, desgraciado del caballero que cabalgue esa montura, carecerá de estribos y se precipitará en la zanja.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su vida como a una montura, querrán elegir a sus hijos en el vientre de sus mujeres y matarán a aquellos que no deseen. Pero, ¿qué será de estos hombres que se creen Dios?    Los poderosos se apropiarán de las mejores tierras y las mujeres más bellas, los pobres y los débiles serán ganado, los poblachos se convertirán en plazas fuertes, el miedo invadirá los corazones como un veneno.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, habrá surgido un orden negro y secreto; su ley será el odio y su arma, el veneno, deseará siempre más oro y se extenderá su reino por toda la tierra, y sus servidores estarán unidos entre ellos por un beso de sangre. Los hombres justos y los débiles acatarán su regla. Los poderosos se pondrán a sus servicios. La única ley será la que dicte en las sombras, venderá el veneno aun dentro de las iglesias. Y el mundo avanzará con ese escorpión bajo el pie.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, muchos hombres permanecerán sentados con los brazos cruzados, se irán sin saber adónde, con los ojos vacíos, pues no tendrán forja en la que batir el metal, ni campo que cultivar. Serán como la simiente que no puede echar raíces. Errantes y empobrecidos, los mas jóvenes y los más viejos, a menudo sin hogar. Su única salvación será la guerra y combatirán entre ellos, y odiaran su vida.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, las enfermedades del agua, del cielo y de la tierra atacaran al hombre y le amenazarán; querrá hacer nacer lo que ha destruido y proteger su entorno, tendrá miedo de los días futuros. Pero será demasiado tarde, el desierto devorará la tierra y el agua será cada vez más profunda, y algunos días se desbordará, llevándose todo por delante como un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y el aire consumirá los cuerpos más débiles.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, la tierra temblará en muchos lugares y las ciudades se hundirán; todo lo que se haya construido sin escuchar a los sabios será amenazado y destruido, el lodo hundirá los pueblos y el suelo se abrirá bajo los palacios. El hombre se obstinará porque el orgullo es su locura, no escuchará las advertencias repetidas de la tierra, pero el incendio destruirá las nuevas Romas y, entre los escombros acumulados, los pobres y los bárbaros, a pesar de las legiones, saquearán las riquezas abandonadas.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el sol quemará la tierra, el aire ya no será velo que protege del fuego. No será más que una cortina agujereada y la luz ardiente consumirá las pieles y los ojos. El mar se alzará como agua enfurecida, las ciudades y las riberas quedarán inundadas y continentes enteros desaparecerán, los hombres se refugiarán en las alturas y olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los hombres sabrán hacer realidad los espejismos; los sentidos serán engañados y creerán tocar lo que no existe, seguirán caminos que solo los ojos verán y el sueño podrá hacerse realidad. Pero el hombre ya no sabrá distinguir entre lo que es y lo que no es. Se perderá en falsos laberintos, los que consigan dar vida a los espejismos se burlarán del hombre pueril, engañándole. Y muchos hombres se convertirán en perros rastreros.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los animales que Noé embarcó en su arca no serán, entre las manos del hombre, más que bestias transformadas según su voluntad;  y, ¿ quien se preocupará de su sufrimiento vital ?   El hombre habrá hecho de cada animal lo que habrá querido. Y habrá destruido numerosas especies. ¿En qué se habrá convertido el hombre que haya cambiado las leyes de la vida, que haya hecho del animal vivo pella de arcilla?   ¿Será el igual de Dios o el hijo del diablo?



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, se deberá temer por ser hijo del hombre; el veneno y la desesperación le acecharán, no se le habrá deseado más que por uno mismo, no por él o por el mundo, será acosado por el placer y a veces venderá su cuerpo. Pero incluso el que sea protegido por los suyos estará en peligro de tener el espíritu muerto, vivirá en el juego y en el espejismo. ¿Quién le guiará cuando no tenga maestros? Nadie le habrá enseñado a esperar y a actuar.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre se creerá Dios, aunque no habrá progresado nada desde su nacimiento. Atacará vencido por la ira y por los celos. Y su brazo estará armado con el poder del que se habrá adueñado; Prometeo cegado podrá destruirlo todo a su alrededor. Sera un enano de alma y tendrá la fuerza de un gigante; avanzará a pasos inmensos pero no sabrá qué camino tomar. Su cabeza estará cargada de saber pero ya no sabrá por qué vive o por qué muere, será como siempre, el loco que gesticula o el niño que gime.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, regiones enteras serán botines de guerra. Más allá de los límites romanos e incluso en el antiguo territorio del imperio, los hombres de las mismas ciudades se degollarán, aquí habrá guerra entre tribus y allá, entre creyentes. Los judíos y los hijos de Alá no dejarán de enfrentarse y la tierra de Cristo será su campo de batalla, pero los fieles querrán defender en todo el mundo la pureza de su fe y ante ellos no habrá más que duda y poder, entonces la muerte avanzará por todo el mundo como estandarte de los tiempos nuevos.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, multitudes de hombres serán excluidos de la vida humana; no tendrán derechos, ni techo, ni pan, estarán desnudos y no tendrán más que su cuerpo para vender, se le expulsará lejos de la torre de Babel de la opulencia. Se agitarán como un remordimiento o una amenaza, ocuparán regiones enteras y proliferarán, escucharán las prédicas de la venganza y se lanzarán al asalto de las torres orgullosas, habrá llegado el tiempo de las invasiones bárbaras.



Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá entrado en el laberinto oscuro; tendrá miedo y cerrará los ojos, pues ya no sabrá ver, desconfiará de todo y temerá a cada paso, pero será empujado hacia delante y no le será permitido detenerse. La voz de Casandra será, sin embargo, potente y clara. Pero él no la oirá pues querrá poseer más cada día y su cabeza se habrá perdido en las fantasías, los que serán sus maestros le engañarán y no tendrá más que malos consejeros.





Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres por fin habrán abierto sus ojos; ya no estarán encerrados en sus cabezas o en sus ciudades, se verán y se oirán de un lado a otro de la tierra, sabrán que lo que golpea a uno hiere al otro. Los hombres formaran un cuerpo único del que cada uno será una parte ínfima, y juntos construirán el corazón, y habrá una lengua que será hablada por todos y nacerá así, por fin, el gran humano.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá conquistado el cielo; creara estrellas en el gran mar azul sombrío y navegará en esa nave brillante, nuevo Ulises, compañero del sol, hacia la odisea celeste. Pero también será el soberano del agua; habrá construido grandes ciudades náuticas, que se nutrirán de las cosechas del mar, vivirá así en todos los rincones del gran dominio y nada le será prohibido.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los hombres podrán penetrar en las profundidades de las aguas; su cuerpo será nuevo y ellos serán peces, y algunos volarán más alto que los pájaros como si la piedra no cayera. Se comunicarán entre ellos pues su espíritu estará tan abierto que recogerá todos los mensajes, y los sueños serán compartidos y vivirán tanto tiempo como el más viejo de los hombres, aquel del que hablan los libros sagrados.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá el espíritu de todas las cosas, la piedra o el agua, el cuerpo del animal o la mirada del otro; habrá penetrado los secretos que los dioses antiguos poseían y empujará una puerta tras otra en el laberinto de la vida nueva. Creará con la fuerza con que brota una fuente; enseñará el saber a la multitud de los hombres, y los niños conocerán la tierra y el cielo mejor que nadie antes que ellos. Y el cuerpo del hombre será más grande y más hábil. Y su espíritu habrá abarcado todas las cosas y las habrá poseído.



Llegados plenamente al año mil  que  sigue  al año mil, el hombre ya no será el único soberano, pues la mujer empuñará el cetro; será la gran maestra de los tiempos futuros y lo que piense lo impondrá a los hombres; será la madre de ese año mil que sigue al año mil. Difundirá la dulzura tierna de la madre tras los días del diablo, será la belleza después de la fealdad de los tiempos bárbaros, el año mil que viene después del año mil cambiara en poco tiempo, se amará y se compartirá, se soñará y se dará vida a los sueños.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre conocerá un segundo nacimiento; el espíritu se apoderará de las gentes, que comulgarán en fraternidad, entonces se anunciará el fin de los tiempos bárbaros. Será el tiempo de un nuevo vigor de la fe, después de los días negros del inicio del año mil que viene después del año mil, empezarán los días felices, el hombre reconocerá el camino de los hombres y la tierra será ordenada.



Llegados  plenamente  al  año  mil  que  sigue al año mil, los caminos irán de una punta de la tierra y del cielo a la otra; los bosques serán de nuevo frondosos y los desiertos habrán sido irrigados, las aguas habrán vuelto a ser puras. La tierra será un jardín, el hombre velará sobre todo lo que vive, purificará lo que ha contaminado, así sentirá que toda esta tierra es su hogar, y será sabio y pensará en el mañana.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, todos serán como movimientos ordenados, se sabrá todo del mundo y del propio cuerpo; se soñará con la enfermedad antes de que aparezca, todos se curarán a sí mismos y a los demás. Se habrá entendido que es necesario ayudar para mantenerse, y el hombre, después de los tiempos de cerrazón y de avaricia, abrirá su corazón y su bolsa a los más desposeídos, se sentirá caballero de la orden humana y así por fin un tiempo nuevo empezará.



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre habrá aprendido a dar y compartir; los días amargos de la soledad habrán pasado, creerá de nuevo en el espíritu, y los bárbaros habrán adquirido el derecho de ciudadanía. Pero eso vendrá después de las guerras y los incendios, eso surgirá de los escombros ennegrecidos de las torres de Babel. Y habrá sido necesario el puño de hierro para que se ordene el desorden. Y para que el hombre encuentre el buen camino.



Llegados  plenamente  al año  mil  que sigue al año mil, el hombre sabrá que todos los seres vivos son portadores de luz y que son criaturas que deben ser respetadas; habrá construido las ciudades nuevas en el cielo, sobre la tierra y sobre el mar. Conservará en la memoria lo que fue y sabrá leer lo que será. Ya no tendrá miedo de su propia muerte, pues en su vida habrá vivido muchas vidas y sabrá que la luz nunca se apagará.



 ** Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, es el año 2000



Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, es el año 2012