Jean Luc Ayoun
JOPHIEL
15 mayo 2008
Amigos humanos, buenos días. Yo soy Jophiel,
el ángel del conocimiento y de la Luz dorada. Vengo hacia ustedes a aportar la
vibración esencial, la vibración del corazón, la vibración de la Luz dorada. No vengo, en este instante, a imponer un tema
pero a proponerles por ustedes mismos definir un tema a vuestro intercambio.
Durante el tiempo de mi presencia con ustedes, se benefician de la radiación de
mi esencia, en vuestras almas, en vuestros corazones y en vuestros cuerpos. La
intensidad de esta radiación se irá acentuando conforme pasemos en este
intercambio. Sean receptivos, no únicamente a las palabras sino a la vibración
que comienza ahora esperando que ustedes definan el tema de nuestros
intercambios.
Pregunta:
¿la solidaridad entre los hombres va a imponerse?
Ustedes abordan un tema que ha sido objeto de
una de mis recientes intervenciones entre ustedes. En ese sentido, he definido
un cierto número de obras. Las obras que son definidas como trabajos, como una
labor, como un esfuerzo apuntando a la aparición de algo nuevo. He resumido
esas diferentes obras, esos diferentes trabajos que tienen lugar actualmente
sobre la Tierra en el cuadro de un año llamado año de conmociones, año de
transformaciones, año de revoluciones. Lo que se vive al interior de los seres,
a título individual, es exactamente superponible a lo que vive el planeta, en
lo que ustedes llaman catástrofes y que yo prefiero llamar conmociones. La
conmoción es un esfuerzo del planeta, en vuestro cuerpo, destinado a permitir
la emergencia de nuevas funciones, de nuevas potencialidades, de nuevas
realidades, con el fin de iniciar un nuevo modo de funcionamiento. La palabra
catástrofe considera la noción de caída mientras que en ningún caso las
diferentes obras, las diferentes transformaciones que ustedes viven, en
vuestros plexos y sobre este planeta, deben ser comprendidas como eso. Ustedes
saben pertinentemente que lo que la oruga llama la muerte, la mariposa lo llama
el nacimiento. Así es el caso para vuestros destinos a título de humanidad
encarnada en diferentes razas, en diferentes planos, en diferentes linajes. Lo
que ustedes ven de este costado del velo y que llaman catástrofe es solo la
transición de transformaciones hacia un estado de ser ampliamente superior al
que ustedes llaman la vida en encarnación. Así, vuestra mirada y vuestro juicio
deben evolucionar. Yo decía muy recientemente que los seres que pasan hoy por
las puertas de la muerte no viven más la muerte, en el sentido en que era
comprendida desde hace mucho tiempo. En efecto, esas conmociones ocasionan
inquietudes, a veces sufrimientos pero son ineluctables, correspondiendo a una
secuencia particular, una sucesión de etapas llamadas “obras”. Esas etapas son
ahora. Lo que ustedes observan, a través de los elementos que golpean tal o
cual comarca de vuestra Tierra, se produce exactamente de la misma manera y de
manera exactamente sincrónica al interior de vuestros organismos. Al interior
también de vuestras estructuras sutiles. La aceleración de la transformación está
comprometida. Lo que observan al exterior (el tipo de manifestaciones, el tipo
de lugares de vuestro planeta que vive eso), corresponde, en ustedes, de manera
sincrónica, lo repito, a los lugares del cuerpo. ¿Acaso esas transformaciones
pueden o deben hacer nacer lo que ustedes llaman solidaridad? Esta solidaridad
solo es una solidaridad de superficie, en efecto, llamada “socorro
humanitario”. Detrás de esas palabras no se esconde nada más que la voluntad de
sujeción de ciertos estados sobre otros. La ayuda humanitaria así nombrada por
ustedes y querida por los organismos nacionales, internacionales o
independientes, solo es un pretexto. La verdadera solidaridad, la del corazón,
no está todavía lista para emerger. Es, en efecto, deseable, en efecto,
necesaria pero solo sobrevendrá al momento de conmociones mucho más intensas
que son el conjunto de vuestras estructuras, de vuestras regiones y pues del
planeta. Así, pues, el hecho de aportar víveres, ropa, apoyos materiales,
lógicos, es, en efecto, indispensable pero no es ciertamente la solidaridad. La
solidaridad debe ser ante todo espiritual. Una solidaridad material esconde
intereses egóticos, partidistas, de algunos estados. La verdadera solidaridad,
lo repito, es espiritual. Es una compasión que nace del corazón, del deseo de
compartir y no de enviar víveres y socorros, en el sentido humano. Esta
dimensión está por el momento completamente ausente de la ayuda tal como
vuestros gobiernos la han definido. Sin embargo, la verdadera solidaridad emerge
en un momento dado en todos los procesos humanos cuando el interés egótico se
borra delante del interés del otro, lo que está lejos de ser el caso por el
instante. Además, las conmociones empezadas en vuestro año terrestre 2008 solo
se han inicializado después de algunas semanas. Conciernen, como lo he ya
dicho, la obra al amarillo que será seguida de la obra al rojo durante el
verano, seguida, antes del fin de año, por la obra al negro y la obra al azul.
Existe una sucesión lógica de conmociones que responden a secuencias
energéticas de transformaciones, en vuestros cuerpos, y de despertar de nuevas
potencialidades. Solo es durante la última obra que la verdadera solidaridad
podrá hacer eclosión porque el pasaje de la condición egótica a la condición carismática
se obtendrá. En ese momento el corazón se abrirá y la solidaridad será real. Es
indispensable, más allá de lo deseable, volver a centrar en ustedes lo que
vuestros ojos ven, lo que vuestros oídos oyen. Es esencial vivir, en sí, esas
conmociones, esas activaciones de diferentes etapas de la obra que los
conducirán a un nuevo estado de ser. Como ya lo he dicho también, la palabra
maestra de este período de conmociones es la palabra confianza. Más tengan
confianza, más estarán alimentados en todos los sentidos del término. La
ausencia de confianza, la duda, en cuanto a la salida de esas conmociones
correrá peligro de comprometerlos en una vía nefasta a vuestra transformación y correrá peligro de
arrastrarlos suficientemente lejos para impedirles realizar la etapa última de
fin de año. Hablo desde luego del año 2008 que no es en absoluto un fin en sí
pero, muy por el contrario, un comienzo. Aceptar eso es también hacer acto de
confianza en la voluntad de la Luz, en el conocimiento de la Luz, muy superior
a vuestro conocimiento parcelario de fenómenos exteriores que ustedes no
conocen y que arriesgan en atribuir sin razón a acontecimientos de naturaleza
dramática, mientras que son de naturaleza luminosa y de ningún modo generados
por fuerzas adversas a la Luz sino por la Luz y la obra Micaélica,
esencialmente.
Pregunta:
¿Podría usted hablarnos de la confianza?
La fe es diferente de la confianza. Ustedes
pueden tener fe en lo espiritual y en los mundos espirituales sin por eso tener
confianza en el desarrollo de vuestra vida material, de vuestra vida encarnada,
de vuestra vida de personalidad. En resumen, la fe más total no es la
confianza. A menudo se les ha presentado la fe como superior a la confianza.
Eso es justo, exacto, sobre un plano espiritual. Pero la fe espiritual más
total no puede, en momentos de conmociones profundas, ayudarlos a superar y a
aceptar las conmociones. Ella tendría tendencia incluso a desconectarlos de la
materialidad de la transformación mientras que la confianza que se les pide es
la confianza en la salida material, luminosa, de vuestra personalidad y pues de
la vida sobre este planeta. Ustedes pueden ser ricos en fe espiritual sin por
eso tener confianza en el desarrollo de vuestras vidas, en lo sucesivo. La fe
les da la certeza de un mundo espiritual mejor por preeminencia sobre el mundo
material tal como ustedes lo conocen. El problema es que el mundo material está
en plena efervescencia, en plena transformación y en plena fase de despertar.
Hay que tener confianza en ese proceso, independientemente de vuestra fe
espiritual que, en esos momentos, solo podría reforzarlos en la idea de dejar
este plano de manifestación y de vida mientras que nosotros tenemos necesidad
de ustedes en este plano. Así, hablo de confianza como en esas circunstancias
particulares, excepcionales, transitorias, que ustedes viven como un elemento
mayor en la estabilidad de vuestras estructuras físicas. Les corresponde pues
no perder la fe, desde luego, pero sobre todo, cultivar y desarrollar la
confianza en ese mundo material y en su transformación. La fe es superior a la
confianza en vuestro mundo lineal de tres dimensiones. Pero en el mundo en
transformación la confianza es superior a la fe.
Pregunta:
¿En qué momento el conjunto de nuestra humanidad tendrá conocimiento de la
existencia de otros pueblos intra y extra-Terrestres?
El momento no dependerá de nosotros sino de
vuestra aptitud a realizar la obra, de vuestra aptitud a llevar a término esa
conmoción, a título individual y también a título colectivo. Ya es importante
vivir los acontecimientos interiores, como exteriores, que, les recuerdo, están
calcados de manera sincrónica. Es importante vivir totalmente el instante. No
encontrarán confianza en una fecha próxima. La confianza se cultiva en el instante
presente. El instante presente es lo que se les da para vivir individualmente,
colectivamente, sobre este planeta.
Pregunta:
¿Usted ha dicho últimamente que “el principio de elevación sería realizado al
momento de la obra en rojo? ¿Usted hablaba del pasaje en quinta dimensión?
No, yo decía simplemente que los canales, los
circuitos sutiles que vuelven posible la ascensión estarán totalmente listos.
Lo que no quiere decir que será en ese momento pero eso será posible en todo
momento a partir de ahí.
Pregunta:
¿Tiene usted informaciones nuevas sobre los cristales y sus vínculos con las
nuevas energías?
El cristal, en su esencia, juega un rol en la
transmutación y en el pasaje pero no juega más ningún rol en el después.
Pertenece irremediablemente a esta dimensión. Es, al contrario, el soporte de
elevación de esta dimensión hacia otra dimensión. Hay un rol de anclaje en la
dimensión más física y permite pues, por este anclaje y este cimiento, la
estabilidad de la elevación en otras vibraciones. Hay pues un rol preparatorio,
hay pues un rol de cimiento, de fundación, para permitirles la conmoción.
Pregunta:
¿Tiene usted conocimiento de protocolos particulares para este momento de
pasaje?
El protocolo esencial, en este período de
conmoción, no es un protocolo, ni un cristal. Reside únicamente en vuestra
aptitud individual, personal, a encontrar confianza, a encontrar vuestra
Esencia y pues a vivir en el corazón. A partir del momento donde ustedes
busquen eso, y si existen cristales permitiendo eso, lo que no es mi ámbito de
competencia, entonces, utilicen esas herramientas. Si eso sucede por la música,
entonces, utilicen la música. Si eso sucede por el hecho de trabajar vuestra
tierra, entonces, trabajen vuestra tierra. Lo importante es encontrar el medio,
la herramienta, desarrollar en ustedes, eso es quizá paradójico en ustedes,
desarrollar en ustedes vuestro apego a esta dimensión y vuestra capacidad a soltar
totalmente de esta dimensión con el fin de servirles de apoyo en esta dimensión
para elevarse en otras dimensiones. Esto participa a la mejora de vuestro
capital de confianza.
Pregunta:
¿Tiene ustedes preconizaciones sobre nuestra marcha?
Hay un consejo apropiado a la marcha de
cualquiera y es lo mismo: por fuera del corazón, no hay salvación. Por fuera de
vuestra Esencia, no hay salvación. Toda técnica, toda práctica que los acerque
de vuestro corazón es la vía. Algunos tendrán necesidad de música, otros de
cristales, otros todavía de otra manera pero todo eso se resuelve en una sola
ecuación y en eso está el sentido de mi presencia a través de este canal desde
algunos meses: despierten en ustedes la confianza, a través de la activación
total de los veinticuatro canales del corazón. Más allá de las palabras, más
allá de los temas que abordo, el trabajo de radiación de mi Esencia es
ciertamente lo más importante ya que prepara vuestro cuerpo a la confianza,
prepara vuestra Esencia al reencuentro. No puede haber, pues, en mi espíritu,
medio individual, personal para ayudarlos en eso. Simplemente, lo que los
acerca a la dimensión esencial de vuestro ser, y pues de vuestro corazón, como
expansión consciente de vuestra luminiscencia, es la técnica adecuada. Todo lo
que los contrae, profesionalmente, afectivamente, en vuestras ocupaciones y
que, pues, limita el acceso a la luminiscencia de ser, debe, poco a poco,
desaparecer de vuestro campo de experiencias. Tomando apoyo en esta dimensión,
les corresponde a ustedes la elección, como yo lo decía, entre la ligereza y la
densidad. De esas elecciones, de la densidad o de la ligereza, dependerán
vuestras vivencias de las conmociones. Queden enraizados, queden firmes pero
estén preparados para dejar todo. A esta medida de la confianza, a esta
capacidad que ustedes tienen o no, de ser, al mismo tiempo, conscientes, firmes
y apegados pero también totalmente desapegados, se mide el grado de confianza y
vuestra capacidad a aceptar las dimensiones nuevas de vida. Están más allá, en
adelante, de los rituales, de las técnicas, incluso si ellas existen, ya que la
confianza y la luminiscencia del ser solo se encuentran a través de una
decisión consciente de vuestro cuerpo, de vuestra alma, de vuestra
personalidad.
Pregunta:
¿Hay una relación entre los canales y las letras hebreas?
Hay siempre una relación localizable entre el
22 y el 24. Sin embargo no se necesita insistir sobre sobre esos 22 canales. Al
acercarse a vuestra Esencia, al acercarse a la confianza total, al acercarse
totalmente al Amor, se vive una expansión y la apertura
de los 22 canales que crean un sol irradiante que parte de la mitad de vuestro
pecho y que despliega sus radiaciones en todas direcciones.
Pregunta:
¿Practicar oración puede ser útil?
Si la oración es un acto de regreso a la
Esencia, y acto de apertura del corazón, y acto de confianza puede ser practicada
con entusiasmo.
No
tenemos más preguntas. ¿Tiene usted un mensaje especial?
El mensaje especial es el de la vibración y
de la Esencia que les transmito ahora, totalmente.
Efusión
de energía.
Canalizado por Jean
Luc Ayoun
Transcripción. Veronique Loriot
Traducción:
A.I. http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com