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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción:
Odilia
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http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com
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MA ANANDA MOYI
31 de Octubre del 2012
Yo soy MA ANANDA MOYI. Vivamos un
tiempo en la Comunión en la Gracia del Amor.
...Comparto del Don de la gracia...
Mi venida entre ustedes, se
inscribe, esta noche, en el marco de la Vibración que yo porto, como Estrella
AL, y como Oficiante del Manto Azul de la Gracia. No haré el gran discurso pero
voy a través de la Vibración de AL y la Vibración de la Gracia, a darles una
serie de frases. Estas frases
corresponden muy precisamente a esto: El ego será siempre una cuestión. La
respuesta, ella está siempre al nivel del Ser.
A través de cada enunciado, la Luz Vibral de AL y del Manto Azul de la
Gracia será eficiente y activa en ustedes.
El ego se inscribe siempre en el
hacer. El Ser es la única cosa que se
acompaña del opuesto exacto: no hacer nada.
El ego está inscrito en permanencia
en la acción y en la reacción, así como en la adaptación. El Ser es la Gracia personificada más allá de la persona.
El ego es resistencia. El Ser es facilidad.
El ego tiene necesidad de ver. El Ser
está mucho más allá de todo ver.
El ego es siempre un movimiento. El Ser es el no-movimiento.
Vivir, concierne al ego como al
Ser.
La vida del ego tiene siempre
necesidad de justificaciones y explicaciones. La vida del Ser es evidencia y Silencio.
El ego inscribirá siempre su acción
en un orden lógico, donde el punto de referencia siempre es el-mismo. El Ser se pasa de toda referencia y el punto
de vista es indiferentemente no importa cual punto de vista, sin ninguna
diferencia.
Del ego al Ser, no existe más que
la distancia que es concebida por el propio ego. Del Ser al ego, hay coincidencia y Alegría.
El ego dependerá siempre de
cualquier otra cosa. El Ser no depende de
nada más que lo que el Es.
El ego actúa y hace, en el mundo de
las apariencias y de las causas. El Ser
no actúa pero Irradia, ya que esta es su Naturaleza.
El ego está alimentado por la
experiencia. El Ser está alimentado por
la Esencia.
Ninguna experiencia resulta en la
Esencia. La Esencia pone fin a toda experiencia.
Descubrir el Ser, es ya no ser afectado por cualquier
circunstancia, por cualquier evento.
El ego es ausencia de Paz. El Ser es Paz.
En los tiempos y momentos donde el
Ser colectivo aparece, el ego desaparece, incluso si no lo desea. El Ser, más allá de la respuesta, más allá
de toda evidencia, es satisfacción, Alegría y Plenitud.
El ego es inquietud. El Ser es seguridad.
El ego pasa y perece. El Ser está estabilizado.
El ego cree controlar y
dirigir. El Ser no dirige nada, no controla nada pero deja lo que el Es, Ser,
por sí-mismo y a si-mismo.
El ego ama por convicción o interés.
El Ser no tiene que amar puesto que esto
es su Naturaleza, su Esencia y su única justificación.
El ego da la sensación de una
identidad y de propiedad. El Ser no puede
ser limitado en una identidad o en una propiedad.
El ego rechaza lo efímero, mientras
que el lo es. El Ser observa pasar lo
efímero y no está nada concernido.
Al momento donde el Fuego ardiente
del Amor viene a hacerles la pregunta del ego o del Ser, nadie podrá ignorar
las dos respuestas posibles: El rechazo o la aceptación.
El ego no puede pensar en
desaparecer. El Ser no está concernido,
ni por la aparición ni por la desaparición.
El ego los lleva al vientre o a la
cabeza. El Ser los lleva al Corazón y al
Centro y los hace Libres.
El ego es la ignorancia del
Ser. El
Ser conoce a la perfección el ego.
El ego es una máscara que se adapta
al medio ambiente. El Ser es Permanencia,
cualquiera que sea el medio ambiente.
El ego es atraído por el
conocimiento, vivido como apropiación. El
Ser Es el Conocimiento, independiente de todo saber.
El ego se vive por contraste y
comparación. El Ser se vive por Amor sin
condición y sin límite.
La única opción es esta: Ser o ego, dar o tomar, darse a sí mismo,
o tomar para el Sí.
El ego descansa una sonrisa
circunstancial. El Ser es la sonrisa
permanente del Corazón, no teniendo necesidad de la apariencia del rostro.
El ego expresará siempre la
resistencia a la evidencia. El Ser
expresará siempre la Alegría del Abandono.
El ego defenderá siempre su propio
punto de vista. El Ser no tiene nada que
defender porque su Presencia es su propia defensa.
El ego siempre tendrá sed. El Ser está saciado y no tendrá nunca sed.
El ego es cambiante. El Ser es fijo.
El ego nunca podrá vivir el
Instante Presente. El Ser no conoce nada más que el Instante Presente.
El ego busca siempre mostrarse y
demostrar. El Ser no tiene nada que
mostrar, solo Ser.
El ego no conocerá nunca la
Vibración del Amor. El Ser es la
Vibración del Amor.
El ego siempre manifestará una
densidad exagerada. El Ser no conoce la
densidad.
El ego es afectado. El Ser
no puede ser afectado.
El ego buscará siempre un punto de
comparación, una escala de medida. El Ser
no compara nunca nada y no tiene nada que medir porque el Amor no mide.
El ego se sirve del ojo, físico o
sutil. El Ser no tiene necesidad de
ningún ojo para ver.
El ego, viendo, verá siempre lo que
está bien y lo que está mal. El Ser no
puede ver el bien o el mal porque los dos pertenecen al ego.
El ego necesita ser satisfecho. El Ser Es la satisfacción.
El ego querrá siempre tener razón,
incluso reconociendo sus equivocaciones.
El Ser nada tiene que ver de tener razón o equivocación porque tener razón o
equivocación no se expresa más que en el ego.
El ego es la marca dejada por la
ausencia de Amor, percibido y vivido. El
Ser no puede conocer un amor exterior.
El ego está sometido a los riesgos
del tiempo, de los pensamientos y de las emociones, de los recuerdos. El
Ser está libre de toda causalidad.
Hasta el presente, el ego y el Ser
estaban puestos paralelos, estaban yuxtapuestos. En algunas horas de vuestro tiempo, el Ser y el ego no podrán ya estar
yuxtapuestos, la conciencia estará en el ego o en el Ser.
El ego está siempre vinculado a los
sentidos y a los sentimientos de una historia y de creer ser una persona. Al Ser no le concierne lo que ustedes son
personalmente sino lo que ustedes Son, en Verdad y comúnmente.
Abrirse al ego, es abrirse a la
alternancia, a los altos y a los bajos. Abrirse
al Ser, es ya no vivir alternancias: estar a la vez, en lo alto y en lo bajo,
como ni en lo alto ni en lo bajo.
El ego solo conoce el placer efímero,
que él conquista por luchas. El Ser no conoce más que la Alegría Eterna,
que no resulta de ninguna lucha.
Hasta el presente y antes de este
tiempo, el ego podía tomarse por el Ser pero el Ser no puede nunca tomarse por el ego. En adelante, el ego verá
al Ser, cara a cara y en distancia, a fin de que claramente, se identifique a
sí mismo en el sentido de una identidad o en
sentido de una perennidad.
El ego se cree infinito y hace todo
para evitar el fin. El Ser se sabe
infinito y por lo tanto, no busca nada.
El ego se sirve siempre de la
proyección. El Ser no conoce ninguna
proyección.
De ahora en adelante, el ego verá al Ser, como el Ser
verá al ego, en cada uno, como en todas partes, tan íntimo, como de manera
develada.
Ver más allá de los ojos y de toda
visión, lo que ustedes Son o a lo que
tienden, ya sea por el Abandono o por
la resistencia, pone cara-a-cara, mucho más allá del simple juego de la sombra
y de la Luz porque el Ser sabe que
ninguna sombra puede ser tangible en la Luz. Solo el ego ve las zonas de sombra
y quiere aportar su propia solución. El
Ser dejará a la sombra resolverse a sí-misma por la acción del Ser que no hace
nada, por la acción de la propia Luz.
El ego se cree Luz y la reivindica.
El Ser Es Luz y no tiene nada que
reivindicar o mostrar.
El ego siempre hará todo para
evitar tener que verse. El Ser no tiene
nada que ver, como nada que demostrar porque Es.
El ego no Es pero lo cree. El Ser Es, sin creerlo, sin verlo, pero
por proximidad e inmediatez. Y sobre todo, el testimonio del ego es el
juego del que actúa. El testimonio del
Ser es la Paz Suprema. El ego cultivará siempre el antagonismo y la
suposición. El Ser no cultiva nada porque
el es Evidencia y Permanencia.
La diferencia entre el ego y el Ser
tienden simplemente a lo que tocará al alma: ya sea el alma con sed de materia,
ya sea el alma con sed de Luz. La sed de materia es un deseo sin fin, una
búsqueda frenética. El Ser es ajeno a todo esto.
Así pues, en este tiempo, el ego
conoce y conocerá la agitación. El Ser
conoce y conocerá la pacificación. El Alma que recibe la Luz, puede quemar y desaparecer o resistir
para reforzar el ego.
El tiempo es el tiempo del Ser, porque la Luz es
oficiante, porque la Luz Real (no la que es visible a los ojos sino la que
aclara la conciencia) se hace día.
El ego pretende buscar la Luz. El Ser no pretende nada, el Es la Luz.
Las condiciones de la Tierra llaman
esto para Liberar su Ser profundo y real. Ustedes que están sobre la Tierra,
ella los llama de la misma forma, ya sea para dejar persistir el ego o para dejar aparecer el Ser.
Que el Ser vive el Sí y la Unidad o el Absoluto, es la
misma Alegría, la misma Paz. El ego no puede pretender a esta
Paz y a esta Alegría.
El ego conoce siempre una u otra
frustración. El Ser es ajeno a toda
frustración.
El ego está vacío y se cree pleno. El Ser está pleno pero se sabe vacío a este
mundo.
Mis comentarios de esta noche
encontrarán resonancia y eco, o no, según el lugar desde donde ustedes me hayan
escuchado o me escucharéis. El Ser
reconoce la esencia, más allá del sentido de las palabras. El ego no puede
más que tratar de rechazar o de discutir.
La Vibración del alma es un Fuego.
Este fuego puede alimentar la materia o alimentar la luz. Alimentar la Luz, transmuta la materia.
Alimentar la materia, no crea ninguna transmutación. Una u otra, materia y Luz,
han sido mezcladas.
El alma recibiendo la Luz tiene por
objeto desenredar y dar a vivir y a ver el ego y al Ser, a fin de que en un
momento dado, ningún habitante de la Tierra pueda esconderse tras el ego, afirmando
que no sabía. Lo que se hace consciente, de una u otra manera, no puede ya ser
ignorado, ni desviado.
Vayan más allá del sentido de mis
palabras e impregnen su alma de estas palabras. Y si son capaces, dejen estas
palabras actuar en ustedes, más allá de su sentido y significado,
verdaderamente en la Radiación y la Intensidad que les di. Hermanos y Hermanas,
Semillas de Estrellas, nada puede empañar la autenticidad del Ser, solo el ego
lo ha creído pero no sean culpables. El
ego siempre será culpabilidad. El Ser,
el, es Libertad. El tiempo que viene y que corteja, es el de la Madurez, de
la Libertad, de la Verdad.
Yo soy MA ANANDA MOYI. Por la Vibración de AL, saludo
en ustedes al Ser. En la Alegría del Amor, por lo
tanto les digo hasta una próxima vez. Permítanme depositar sobre sus espaldas
el Manto Azul de la Gracia. Hasta pronto.
...Comparto del Don de la Gracia...